En este episodio, Pau habla de una obsesión muy de creador: pensar que has tenido una idea genial, casi única, y descubrir después que alguien ya la había inventado antes.
Lo plantea desde varios ejemplos propios: una app de multiagentes para hacer vibe coding, unas bandas elásticas numeradas, un medidor de fuerza para isométricos y hasta la economía interna de kiwis dentro de Sociedad Ninja. La conclusión no es derrotista. Al contrario: que una idea ya exista no significa que no valga. Muchas veces significa que ibas bien encaminado.
El punto central del episodio es que no hace falta inventar la rueda para crear algo útil, rentable o motivador. A veces basta con coger algo que ya existe, aplicarlo a tu forma de vivir, resolver una fricción concreta y hacerlo a tu manera.
Menciones y herramientas del episodio
- Isomómetro: medidor de fuerza para isométricos activos, diseñado para progresar en ejercicios donde normalmente cuesta medir la fuerza aplicada.
- Bandas elásticas numeradas: invento físico de Pau para entrenar con más precisión y repetir configuraciones.
- Sociedad Ninja: comunidad donde nacen muchas ideas, colaboraciones y validaciones de proyectos.
- Guille / Doraemon: asistente y community manager de Sociedad Ninja, a quien Pau usa como filtro para validar ideas.
- Vibe coding: forma de construir software con ayuda de IA que está impulsando muchos de sus nuevos proyectos.
- Telegram: herramienta que Pau usa como sistema personal de notas y que imagina conectar con sus agentes.
- App de multiagentes: software propio que Pau está creando para lanzar proyectos, dividir tareas y trabajar con agentes de forma minimalista.
- Kiwis: moneda interna de Sociedad Ninja para recompensar valor dentro de la comunidad.
Lo que cuenta Pau en este episodio
- La idea de montar una semana de vibe coding en una casa o Airbnb de playa con miembros de Sociedad Ninja, como una especie de coworking intensivo para crear juntos.
- La reflexión inicial sobre ideas patentadas, inventos y esa diferencia entre una idea como tal y algo que sí puedes proteger legalmente.
- La conversación con Guille / Doraemon, su asistente y community manager de Sociedad Ninja, a quien le pide que valide sus ideas cuando se las cuenta, porque muchas veces lo que parece una genialidad ya existe.
- El ejemplo de la app de multiagentes que está creando: un software de escritorio para lanzar proyectos, organizar agentes por espacios de trabajo y trabajar de forma más rápida y minimalista.
- Las funciones que ya está incorporando a esa herramienta: espacios de trabajo, agentes, una caja fuerte local con credenciales encriptadas, loops en segundo plano y una interfaz sin elementos innecesarios.
- La idea que tuvo de conectar Telegram con sus agentes: mandar un audio o prompt desde fuera de casa y que el agente del ordenador empiece a trabajar antes de que él vuelva.
- El golpe de realidad: Guille le dice que eso ya existe en herramientas como Hermes u OpenClaw, lo que le recuerda que muchas ideas “nuevas” ya están en el mercado de alguna forma.
- La tentación de mirar la competencia y copiar todas sus funciones, frente a la decisión más sana de añadir solo lo que realmente necesita.
- Su visión para esta herramienta: una especie de vibe coding para normies, sin necesidad de ver código ni interfaces complejas, solo dar instrucciones y dejar que los agentes dividan el trabajo.
- La lección: no necesitas ideas originales para que algo sea útil. Muchas veces una idea ya existente valida que hay una necesidad real.
- El primer invento físico que cuenta: bandas elásticas de entrenamiento con números y marcas impresas, inspiradas en las correas numeradas de las anillas de calistenia.
- La utilidad de esas bandas numeradas: poder repetir posiciones, anchuras y agarres de forma mucho más precisa, especialmente para quienes registran sus entrenamientos con mucho detalle.
- Cómo esas marcas sirven también como una especie de metro integrado para colocar manos, pies o tensión de la banda sin tener que llevar herramientas externas.
- El segundo invento físico: el isomómetro, un medidor de fuerza pensado para entrenar isométricos activos y poder aplicar sobrecarga progresiva.
- La diferencia entre isométricos de resistencia y overcoming isometrics: en los primeros aguantas contra la gravedad; en los segundos empujas o tiras contra algo inamovible.
- Las referencias a Bruce Lee y Alexander Zass, figuras que Pau menciona por su relación con entrenamientos isométricos y fuerza relativa.
- El problema que quiere resolver el isomómetro: cuando haces fuerza contra algo que no se mueve, necesitas saber si estás empujando más que la sesión anterior.
- Cómo funciona el dispositivo: una caja con ganchos, pantalla y aviso auditivo que pita cuando llegas a la fuerza objetivo durante el tiempo marcado.
- La lógica del pitido: si quieres mantener 50 kg durante 20 segundos, el aparato empieza a avisar cuando llegas a esa fuerza y deja de hacerlo si bajas del objetivo.
- El coste y la experiencia de crear un producto electrónico físico desde cero con ingenieros chinos, aunque quizá no tenga un mercado masivo.
- La economía interna de kiwis dentro de Sociedad Ninja: una moneda comunitaria para recompensar aportaciones de valor entre usuarios.
- Cómo esa idea de los kiwis fue copiada por otra comunidad española cambiando la fruta, algo que le sirve para hablar de lo difícil que es proteger ideas simples.
- Su postura ambivalente sobre la propiedad intelectual: le gustaría un mundo más abierto, donde las ideas pudieran mejorarse libremente, pero mientras el sistema existe, no quiere ser el único que no se protege.
- La necesidad de registrar marcas como Pau Ninja o proteger ciertos productos, aunque filosóficamente no le encante el modelo.
- La conclusión práctica: sus negocios no han funcionado por inventar algo completamente original, sino por ejecutar ideas existentes desde su ángulo, su marca y su forma de entender el mundo.
El episodio no romantiza la originalidad. La baja del pedestal.
Crear no siempre es inventar algo que nadie ha pensado jamás. Muchas veces es detectar una fricción, combinar piezas existentes y convertirlo en algo que encaja mejor con tu manera de vivir o con tu comunidad.
La idea de fondo
No hace falta ser el primero.
Ni tener una idea perfecta.
Ni inventar algo que nadie haya imaginado antes.
A veces una buena idea es simplemente una mejora pequeña, una combinación útil o una aplicación muy concreta de algo que ya existía.
Lo importante no es que nadie lo haya hecho.
Lo importante es que tú lo hagas con tu ángulo, para tu gente y de una forma que resuelva algo real.