En esta crónica, Pau parte de una incomodidad muy concreta: siempre le ha parecido raro mandar audios sin ningún tipo de vídeo acompañando lo que cuenta. Había probado con ondas de sonido y después con una ilustradora que dibujaba lo que se iba explicando, pero ese flujo dependía demasiado de personas, tiempos y disponibilidad.
A partir de ahí aparece el giro del episodio: si ya está usando IA para crear proyectos, automatizaciones y herramientas, ¿por qué no usarla también para construir su propio sistema de creación audiovisual? No solo una animación tipo whiteboard, sino un flujo entero que vaya desde la idea, al audio, al vídeo, a los fotogramas, a la publicación.
Y ahí nace la idea más grande: pasar del vibe coding al vibe making. Crear herramientas, productos y sistemas sin tocar una sola línea de código, usando la IA como motor de ejecución y reservándose él la dirección, el gusto y el criterio.
Este episodio no va solo de animaciones. Va de detectar una fricción en el propio proceso creativo y convertirla en software.
Pau no quiere solo hacer vídeos con dibujos.
Quiere convertir cada fricción de su vida creativa en una herramienta.
Primero para él.
Después para los demás.
Y, si tiene sentido, como producto local de pago único.
La clave no es inventar otra suscripción más.
Es crear algo que ahorre tiempo real.
Algo que coja una parte pesada del proceso —ilustrar, animar, montar, publicar— y la convierta en una pieza más de ese nuevo mundo donde ya no solo hacemos vibe coding.
Hacemos vibe making.
Ninjas de la vida, aunque no soy fan del crossfit por la forma en cómo se usa el impulso (fuerza externa) en sus movimientos, la verdad es que es de admirar la cantidad de capacidad de trabajo con el volumen de entrenamiento que meten.
No es de extrañar que luzcan como luzcan, y aunque algunos estarán chuzados, en muchos otros deportes se meten pinchitos y no lucen como atletas de Crossfit profesionales.

Un deporte que precisamente es conocido por el montón de circuitos: coger varios ejercicios y hacerlos de forma alterna con un descanso totalmente limitado por tiempo.
Muchas veces en vez de centrarse en cuanto levantan, se centran precisamente en entrenar por tiempo en vez de por repeticiones o series.
Lo que ha sido una de mis epifanías más grandes recientemente después de darme cuenta como algunas personas que no sólo tienen un cuerpo con medidas estéticas, sino que son muy funcionales.
Todo el mundo envidió el cuerpo de superhéroe de Omar porque luce mejor que cualquier veinteañero con sus +40 años de edad (#614).
Los comentarios de odio en las redes no se hicieron esperar…
El primer tipo lo acusaba de pincharse mientras que el segundo tipo se metían con su forma de entrenar: puramente basada en circuitos y a muchas repeticiones.
Y sí. Sabemos de buena pasta que en el mundo del fitness todo el mundo miente, pero personalmente os confirmo que no dudé de sus palabras, cuando recordé la metodología en el que algunas personas como él, se han puesto en forma, desde cero a los 40 años.
Otra forma de decirlo es…
Que llevan entrenando de forma similar todos los días durante años.
Me vinieron a la mente compañeros de la Sociedad Ninja como Wildiam o RubenNK que son atléticos como un toro y lo que hacen constantemente es moverse.
Estamos hablando en un retiro y se ponen a hacer sentadillas mientras escuchan, o a saltar como si fueran parte de la tribu Masaai.
Un chico de 40 años que conocí en el gimnasio en Estonia, que lleva 20 años entrenando 5-6 días a la semana y lo hace en forma de circuito, diciéndome que si no suda, no siente que entrena, así que lo hace todo en forma de circuito.
O el compañero Javier Colomé, con el que he estado teniendo trato desde hace más de 10 años, cuando empecé a frecuentar foros de fitness y para aquel entonces, ya se le acusaba de ciclarse porque desde entonces ya tenía un cuerpo que parece un action man.¹
Todo lo que tienen en común estas personas es que se toman el ejercicio y el movimiento como algo que tiene cabida en su vida.
No se lo toman como si su vida tuviera que caber en el ejercicio.
Hacen circuitos de ejercicios constantes que les permiten empaquetar más volumen de entrenamiento en un periodo más corto de tiempo.
Y adivinad qué. A cada uno de ellos se les ha acusado de chuzarse por los cuerpos que tienen.
No niego que con lo normalizados que están los pinchitos, a la mínima de cambio que vemos un cuerpo que parece inalcanzable para la mayoría, nuestra cabeza ya vaya directamente a buscar excusas que confirmen por qué nuestro cuerpo no luce similar.
Esto sería un debate en si mismo pero lo único que quiero remarcar, es que la industria del fitness se ha encargado de comernos la mente de que sólo hay una única forma de entrenar, o al menos de obtener resultados.
Se pueden tener tantos objetivos con distintos fines como formas de llegar a una meta. Y está claro que entrenar por circuitos en vez de intensidad pura, pocas repes y demás, se ha llevado mala fama, en cuanto a poca efectividad, cuando en realidad podría ser un diamante en bruto… Que vamos a descubrir aquí.
Un circuito de calistenia no es nada más que una colección de ejercicios hechos uno tras otro para un objetivo marcado de repeticiones o tiempo.
Podemos compararlo con superseries o series gigantes dependiendo de cuantos ejercicios hay en el circuito, pero la diferencia principal entre estos métodos es como entendemos la fatiga. Como la manejamos.
Con una superserie empujamos un par de ejercicios hasta al fallo muscular, o muy cerca, haciendo tantas repeticiones como podamos en cada serie.
En cambio los circuitos tienen un número predeterminado de repeticiones que haremos en cada serie para depender de fatiga acumulativa a medida que pase el tiempo para forzar adaptaciones.
Con una superserie mejoramos haciendo más repeticiones por serie, pero en cambio:
Con los circuitos mejoramos haciendo las mismas repeticiones pero con menos tiempo.
Un ejemplo de superserie sería hacer una serie de flexiones y sin descansar pasamos a hacer unas dominadas y al terminar nos detenemos a descansar 2 minutos, o los que sean, antes de volver a hacer otra vez esta superserie.
En cambio un circuito sería tener una lista de ejercicios pero a la vez también repeticiones:
Fijémonos como aquí la ruta que toman las superseries es llegar a la fatiga muscular el máximo de rápido, pero en cambio los circuitos están balanceando la fatiga con demandas cardiovasculares… ¿A qué me refiero con esto?
Nos iremos adentrando en ello poco a poco, a medida que vayamos entendiéndolos.
Porque esto es lo mejor de los circuitos de calistenia. A veces se centran en repeticiones, a veces en tiempo y demandas cardiovasculares.
Pueden ser balanceados entre las dos cosas, o que graviten más hacia una dirección.
Y esta es su principal ventaja: que son muy versátiles según los objetivos deportivos que tengamos.
Os sorprenderá saber que potencialmente todos los circuitos de calistenia con varios ejercicios pueden hacernos ganar masa muscular como se ve en los estudios.²³⁴
Incluso he encontrado algún estudio por ahí que utilizaban sujetos con experiencia de entrenamiento para ver como, en efecto, podían hipertrofiar usando exclusivamente circuitos + autocargas sin problemas.⁵
Y es verdad que hay varios tipos de circuitos de calistenia en el que nos centramos dependiendo de si quieremos ganar músculo, ganar cardio, o balancear ambos.
Pero para mí lo que sale a relucir de los circuitos es el balance que podemos llegar a crear entre cardio y músculo. En sinergía total.
Porque tendremos justo suficiente fuerza para completar nuestras repeticiones, pero el condicionamiento, también justo, para seguir empujando hasta el final, pero sin que te sobre ni un gramo en ninguna dirección.
Por esto los circuitos de calistenia enfatizan la fuerza-resistencia (#573), que para mí no es sólo más motivante sino también más útil y funcional para la vida diaria, porque en la mayoría de casos:
Cualquier cosa que necesitemos levantar, acostumbra necesitar ser levantado otra vez.
Aunque lógicamente crear un circuito balanceado que toque tanto el cardio como la fuerza de la forma justa, requiere de un buen plan de entrenamiento de calistenia, pero una vez lo tienes es tuyo para siempre.
A diferencia de los ejercicios o rutinas convencionales no se puede vender en masa o recomendar porque no hay dos pares de personas que tengan las mismas fuerzas y debilidades.
Normalmente los circuitos los personalizamos a nuestro gusto según factores como músculos antagonista, o aquellos ejercicios que a nosotros personalmente nos hace sentir una mejor conexión mente-músculo (#411).
Por esto la única manera de encontrar un circuito que nos sirva a nosotros como individuos es ir puliéndolo con el tiempo.
Porque dependerá de montones de factores individuales, que muchas personas no tienen tiempo, ni ganas, ni motivación ni disciplina para entender su cuerpo.
Pero, aquí os pongo cómo he estado planificando yo mi circuito, que aún no estoy listo para compartir, porque me quedan pulir cosas, me está dando resultados extraordinarios en la fuerza-resistencia.
Si realmente queremos balancear músculo y cardio lo más relevante es que en nuestro circuito dejemos a un lado las piernas.
Y antes de que os tiréis a mi yugular, no me refiero a no entrenar piernas, sino buscar días más centrados en tren inferior, pero que tengamos circuitos de tren superior mezclados que no incluyan piernas más allá de los gemelos.
El motivo es que si metemos zancadas, sentadillas, saltos, etc, sabemos de buena pasta lo demandantes que son para nuestro sistema cardiovascular.⁶
Nuestras piernas no sólo operan en un nivel de fuerza completamente diferente comparado con el tren superior, pero es que forzar el corazón a que bombee sangre hasta el otro lado del cuerpo, todo al mismo tiempo, nos deja chafados en un instante.
Lo que no sería un problema si este fuera nuestro foco, pero estamos buscando esparcir el trabajo.
El truco para balancear nuestro circuito de calistenia es permitiendo el tiempo justo de descanso dentro de las propias series.
Si miramos los patrones de movimientos básicos de la parte superior del cuerpo podemos ver muy claramente cuáles pueden ser las mejores formas de separar o balancear el circuito por patrones de movimiento:
Por experiencia propia pero también por la evidencia que he visto por ahí, parece ser que elegir un ejercicio de cada uno de los patrones de movimientos para incorporar en nuestro circuito de calistenia es el punto perfecto.⁷⁸
Esto significa que los circuitos óptimamente balanceados buscando este cardio + músculo tendrán el punto perfecto de descanso-fatiga al terminar eligiendo 4, 5 o máximo 6 ejercicios por circuitos.
Elegir más que esto podría significar que no tendríamos suficiente descanso dentro de las series, haciendo que la fatiga muscular sobrepase las demandas musculares.
Pero lo mismo sucede si eligiéramos menos de 4 ejercicios en un circuito.
Porque incluso aunque cada ejercicio fuera distinto, seguiría sin haber suficiente tiempo entre el tiempo de hacer un ejercicio y cuando te toca volver a repetirlo.
No podría haber el suficiente tiempo de recuperación.
Claro que tener más de 6 ejercicios significa que habrá pasado demasiado tiempo entre que te toca volver a hacer un ejercicio.
Que en este caso el cardio sobrepasará la fatiga muscular.
No hace falta recordar que estas directrices están bastante centradas en el hecho de hacer ejercicios que podríamos llamar compuesto o básicos de calistenia, como combinar fondos con dominadas, flexiones, remos, etc.
Pero también podemos crear un circuito para hacernos lo más eficientes posibles en aumentar el volumen de entrenamiento de los músculos a modo de circuito accesorio.
No soy fan de hacer circuitos tematizados como por ejemplo un circuito de pliométricos para aumentar la fuerza explosiva por el mismo motivo: porque termina decantando la balanza demasiado en la dirección de la fatiga muscular.
Esto significa que las dominadas + flexiones + fondos funcionarán mejor para un circuito que sus mismas versiones pero hechas en pliométricos…
Porque cuando creamos un circuito balanceado queremos que en los cambios de ejercicio todo parezca que está fluyendo por igual.
No queremos que haya un ejercicio en ese circuito específico que nos interrumpa y ralentice porque es demasiado difícil o demandante en comparación con los demás.
O sea que si vas a hacer un ejercicio del que puedes hacer 25 repeticiones, no querremos emparejarlo con un ejercicio del que a penas nos podemos sacar 5 repeticiones, porque claro…
Es obvio pensar que es poco probable que lo hagamos todo completamente balanceado pero tiene sentido que la búsqueda del flow en la elección de los patrones de movimiento también sean un objetivo en diseñar nuestro propio circuito.
Esto no significa que tengamos que hacer un circuito donde la misma cantidad de repeticiones tienen que ser la norma, por ejemplo si puedes hacer:
Aunque lógicamente las dominadas + fondos nos cuestan más, en este caso seguimos teniendo un buen circuito de calistenia balanceado porque tenemos 2 ejercicios de empuje + 2 ejercicios de tirón que equivalen a ejercicios fáciles + difíciles por igual.
Y ahora que hablamos de las repeticiones que podemos hacer…
La naturaleza de estas en el circuito como digo dependerá en nuestro objetivo.
Elige al menos uno de cada.
Compuestos
Isométricos
Pliométricos
Accesorios para circuito
Compuestos
Isométricos
Pliométricos
Accesorios para circuito
Compuestos
Isométricos
Pliométricos
Accesorios para circuito
Episodios mencionados:
En esta crónica, Pau parte de algo muy concreto: se ha quedado sin tokens otra vez. Empezó con una cuenta de Claude de 100 dólares, luego añadió Codex, y ahora está en el máximo de suscripciones de ambas casas… pero aun así se queda seco.
Pero el episodio no va realmente de tokens. Va de algo más profundo: esos días en los que tienes energía, tienes ganas, tienes herramientas, tienes proyectos abiertos… pero no tienes una dirección clara.
Y cuando no hay dirección, la energía se convierte en deriva. Apagas fuegos, saltas entre tareas, haces cosas, pero no sientes que hayas avanzado de verdad.
Esta crónica no habla de falta de energía.
Habla de energía mal dirigida.
De esos días donde haces muchas cosas, pero no la cosa.
No siempre estás cansado.
A veces estás disperso.
Tienes energía.
Tienes ganas.
Tienes herramientas.
Tienes proyectos.
Pero si no sabes cuál es la rana del día, todo se convierte en fuegos, pestañas abiertas y tareas medio conectadas.
La energía sin intención no es productividad.
Es deriva.
Y quizá por eso la mañana empieza la noche anterior: no para levantarte con más motivación, sino para levantarte con una dirección.
Ninjas de la vida, la teoría del establecimiento de metas sale en la década de los 80 por Locke & Latham.1
Basándose en la primicia que las metas conscientes que hacemos en nuestra vida, nos afectan a las acciones y a como vivimos. Que el comportamiento consciente de nuestro día a día está altamente determinado y regulado por las metas del individuo.
Hablando en plata, que los humanos decidimos qué es beneficioso para nuestro propio bienestar y establecer metas en consecuencia.
Tomando acciones que nos guiarán en esa dirección.
Pero, ¿por qué algunas personas tienen más éxito y terminan llegando a ellas y por qué otras no?
En los 70 los investigadores ya concluyeron que si varias personas tienen una habilidad y conocimiento similar, y aún así sólo algunos llegarán a sus metas, significa que tener objetivos, o más bien dicho, lograrlos, es puramente motivacional.2
Fue en los años 30 que Cecil Alec Mace hizo el primer estudio empírico sobre las metas como herramienta para una vida feliz. Concluyó que tenerlas era esencial, por esto estamos aquí.345
Pero cuando durante estas décadas se empezó a estudiar si había un tipo de metas que era más potente que las demás, vieron que sí había unas.
Con ciertas metas había más activación de la corteza, la dopamina y más de esa neuroplasticidad que el cerebro utiliza para reprogramarse y así hacerno enfocar a esas metas más potentes que las demás, que son…
Las emocionales.
Es decir que cuanto más emocional es una meta más cambios dramáticos en la estructura cerebral, para bien.
Estamos hablando de que personas con cerebros dañados veían cambios enormes en ponerse metas cuanto más emocionales eran esas metas.
No sientes lo mismo poniéndote como objetivo ganar 10.000€ al mes porque es una buena cifra, que tener un hijo y ponerte como objetivo ganar 10.000€ al mes para darle la mejor vida que le puedas dar e imaginarte esa vida con tu hijo.
Un ejemplo un poco así… pero nos entendemos.
Las metas que serán emocionales para algunos no lo serán para otros y viceversa, pero la ciencia de lo que nos hace más propensos a llegar a un objetivo, es igual para todo.
Recordatorio de que la mejor agenda de productividad del mercado está basada en la teoría del establecimiento de metas de Locke y la psicología positiva.
Los objetivos o metas son una forma de autorregulación que los humanos adoptamos para lograr objetivos específicos centrando la atención a lo que se quiere conseguir a largo plazo.
«Qué dices Pau…» ¿Una forma de autorregulación? ¿Qué demonios significa esto?
El comportamiento de los otros animales está controlado por mecanismos biológicos pero una de las cosas que hace a los humanos especiales es la flexibilidad.
Los humanos tenemos la capacidad de regular nuestra respuesta más allá de la biología. De los instintos.
Por eso decimos que las metas representan una forma de autorregulación común en nuestra vida diaria. Significa que nos podemos autorregular, ajustar, pivotar más allá de lo que al biología nos dice que hagamos.
Como cuando quieres entrar a una chica desconocida para conocerla (#252), o cuando dices una tontería en público y tu cuerpo, tus hormonas te hacen querer salir corriendo, pero… no lo haces.

Usas tu lógica para luchar contra tus instintos por un futuro que para conseguir necesitarás sacrificar una parte de ti en el presente. Abrazar la incomodidad o hasta el miedo al rechazo.
El ser humano en ti está luchando, hackeando tu cerebro para adiestrar a tu subconsciente en busca de algo que va mucho más allá de la situación inmediata de ese preciso instante.
Aunque la RAE, a nivel lingüístico defina que una meta, un objetivo, una finalidad, un propósito, todos sean sinónimos, no estoy de acuerdo.
Yo separaría un propósito/un fin VS metas y objetivos.
En inglés lo definen mucho mejor. Por ejemplo ellos hablan de: aim, goal, objective y target.
Todo haciendo referencia a metas pero de zoom out a zoom in. Es decir, de más grande a más pequeña.

Pero no vamos a engañar a nadie, porque en el fondo sabemos que usamos la palabra «meta», «objetivo» y todas las demás de forma intercambiable: de hecho durante hoy las voy a tratar como la única cosa.
Para mí está el propósito, que nos suena más transcedente y no las usamos tan a menudo porque sabemos que representa algo más grande, y las metas u objetivos.
Aunque del mismo modo sabemos que sin meta, no hay propósito.
Que necesitamos que esta meta tenga éxito.
Y la psicología tiene algo muy interesante que decir al respecto.
Porque mirad, establecer metas está directamente relacionado con el éxito. Esto es un hecho demostrado científicamente que incluso se ve en otros animales. Y es que los humanos no somos los únicos seres vivos que fijamos objetivos:
Lo que diferencia a los humanos del resto de animales es que no sólo podemos estar trabajando hacia distintas metas simultaneas sino que además nuestros objetivos puede llegar a ser muy largoplacistas.
A cuanto más largo plaza esté una meta, más alta es la recompensa, pero más trabajo y tiempo para llegar ahí, claro.
Por esto nos cuesta tanto llegar, porque requiere ser disciplinado (#322). A más largo plazo, más paciencia y disciplina necesitaremos.
Imagínate un piano.
Si tocamos la teclas en una frecuencia determinada nos sale una canción. Es decir, que nunca dirías que una tecla específica es la canción sino que la tecla no es la canción, pero es totalmente necesaria para que la canción suene como tiene que sonar.
Es exactamente lo mismo las metas en tu cerebro según la ciencia.
Cuando nos proponemos objetivos a los que apuntar, pequeños o grandes, siempre serán los mismos circuitos neuronales que se activarán.
Este mismo circuito lo usamos en todas nuestras metas. Grandes o pequeñas.
Sin importar si se trata de generar miles de euros con tu nueva empresa como de hacer papiroflexia en casa con el niño. Siempre serán las mismas partes del cerebro.
Podríamos resumir todo lo que sucede dentro de nuestro cerebro cuando queremos conseguir objetivos en dos únicos procesos:
Estos dos sistemas trabajan juntos para conseguir lo que te propongas.
Para hacerlo entra en juego el juglar de tus circuitos. El que manda mensajes en forma de poema para que les prestes atención. Un neurotramisor que ya conoces llamada… dopamina.
Necesitas dopamina para conseguir metas, porque este neurotransmisor no es sólo el demonio asociado a que mirar demasiado las redes sociales sea malo para la salud.
Queremos dopamina porque también es la mensajera para mandar mensajes entre neuronas.
A la vez también es una hormona.6 que los ninjas que escucháis este podcast hemos rebautizado como la hormona de la expectativa y la sorpresa.
¿Por qué? Pues porque tenemos la máxima sensación de motivación cuando suceden cosas positivas + inesperadas.

También cuando anticipamos que algo pasaría pero entonces la obtenemos en menos grado porque ese algo sucede y entonces al recibir la recompensa hay un poquito más de dopamina.
Es como si pides intereses a tu cerebro: «oye cerebro, esto pasará, así que dame dopamina ahora mismo y ya te pagaré con más dopamina cuando lo consigamos».
Iremos viendo el rol que tienen estas partes a medida que vayamos avanzando para hacer jugar la dopamina a nuestro favor para conseguir metas en la vida.
Lo que se determinó ya en los 90, es que hay 5 pilares que nos hacen más susceptibles a conseguir estas metas.
Empezando por el compromiso, o sea el grado en el que decidimos apegarnos a una meta como tu apegándote a la teta de tu novia. Incluso cuando hay obstáculos.
No hay que ser un lumbreras para concluir lo que Locke y Latham concluyeron: que a más compromiso, más probabilidades de conseguirlas, pero…
Se ve que si eres comprometido y encima la meta es cada vez más difícil, incluso te hace aún más propenso a conseguirla.
Porque se ve que un individuo muy comprometido, cuando ve que lo que hace no es suficiente, aumenta proporcionalmente su esfuerzo y cambia la estrategia.7
En cambio vieron que cuanto más fácil es una meta, menos compromiso y más probabilidades de rendirnos antes.
Por esto se dice eso de «apunta alto».
Además de que hay varios factores que influenciarán a nuestros niveles de compromiso, que según los estudios lo definen como «el deseo y la comprensión integral de lo que se requiere para lograr el objetivo».8
O sea, tener muy claro lo que tenemos que hacer.
Es lo que llamamos claridad, otro de los pilares: saber las acciones específicas que tenemos que hacer.
Cuando una meta es vaga, entonces el valor motivacional se limita.
Por esto en los 70 vieron como la claridad de los objetivos se relaciona positivamente con la motivación y satisifacción en el lugar de trabajo.9
Por esto se utilizan estrategias como la SMART:
Tenemos que ser capaces de medir: ser específicos, claros, precisos, inequívocos.
Por esto los estudios han visto como es de lo más beneficioso para el cerebro escribir a mano nuestras metas (#561).
El mismo acto de escribir algo mejora la memoria al tenerlo físicamente como recordatorio entre muchas otras habilidades cognitivas.10
Pero como hemos visto, no puede ser muy fácil: tiene que ser desafiante… pero alcanzable.
Esto seguro que os suena a la teoría para alcanzar el estado de flow (#483), y es que la teoría del flow está relacionada con el Establecimiento de metas + los libros de la psicología positiva.

En nuestras metas al igual que el estado de flow, buscamos desafíos que reten a nuestras habilidades pero sin pasarse.
A todos nos ha pasado que cuando nuestra destreza no hace match con el reto, nos frustramos.
Nos motivan los logros y la anticipación del logro. Por lo que hemos aprendido a nivel dopamínico, haciendo que entonces nos autoprogramemos para conseguirlo.11
Estudios de 2005 sugirieron que esas acciones para llegar a nuestra meta tiene que ser lo suficiente compleja.
O al menos las acciones que necesitamos realizar para lograrlo.
Por esto el calendario para alcanzar estos objetivos debería ser realista, y aún mejor si el resultado, la retroalimentación es más inmediata.
Eso dicen los estudios, que el establecimiento de objetivos es más eficaz en presencia de retroalimentación instantánea.12
Es decir, saber al momento si lo hemos hecho bien o no porque nos ayuda a determinar el grado en el que se está cumpliendo la meta y si estamos progresando adecuadamente.
Así sabemos si debemos tomar medidas o no, en caso de ser necesario.
Porque cuando tenemos un estándar y este desarrollo cae por debajo, la retroalimentación nos permite reflexionar sobre nuestra capacidad y establecer metas nuevas y más alcanzables.
En cambio cuando la retroalimentación no está presente hasta al cabo de días, semanas meses o años, no podemos evaluar si la efectividad de la estrategia está funcionando.13
No obtenemos una tasa de progreso.
Es por esto que incluso en metas de inversión, hay muchas menos personas que hayan decidido holdear criptomonedas en comparación con otras estrategias mucho más motivantes y largo placistas, como el método de Stan Weinstein.
¿Por qué? Muy sencillo, porque cuando en el Weinstein, cuando inviertes, automáticamente a las pocas semanas ya deberías estar de color verde en cuanto a ganancias.
En cambio con HODL, puedes ir perdiendo valor de tus bitcoin de forma temporal durante un par de años en cualquier mercado bajista.
Cuando percibimos que nuestro progreso hacia una meta es adecuada, nos sentimos capaces de aprender nuevas habilidades y fijarnos metas futuras más desafiantes.
Por esto es relevante.
Si en el entrenamiento el mantra para progresar es el “manejo de la fatiga”, en la salud física estoy convencido que es “manejo de la inflamación”.
Cuando estamos inflamados, que para la mayoría de personas es constantemente, la respuesta natural del cuerpo es movilizar los glóbulos blancos.
Da igual que sea para curar un rasguño en el brazo, para intentar eliminar alguna proteína de tu cuerpo que te está provocando acné, un cáncer…
Toda enfermedad, grave o leve, deriva de lo mismo: inflamación.
Lo que pasa es que la mayoría omite por completo los síntomas leves, que serían las primeras fases en la que el cuerpo nos intenta decir algo.
Pedos, barriga un poco hinchada, diarrea, o ya ni eso, sino ir mal al baño, malestar estomacal…
Son mini-síntomas que pasamos por alto.
Después tenemos inflamación de un poco más alto nivel, que si lo normalizas suficiente te olvidas de que tienes que curarte porque es tu nueva normalidad.
Por ejemplo: la niebla mental, el sentirse letárgico…
Y finalmente, sólo le prestamos atención, cuando la inflamación leve se ha convertido en una enfermedad más grabe: Crohn, gota…
Hay montones de enfermedades modernas que en realidad son resultado de la inflamación crónica. Constante. De no prestarle atención convirtiéndose en algo peor…
Incluso consideraría que ciertos cánceres, como el de páncreas, son el resultado de una inflamación crónica en este caso por consumir demasiados alimentos ricos en carbohidratos en un mal contexto. Luz azules, estrés… etc.
El manejo de esta inflamación, es precisamente el motivo por el que he seguido una dieta carnívora durante 4 años + hago pocas comidas al día + practico ayuno.
Para alcanzar nuestro máximo biopotencial, nivel de energía, estado de ánimo, fuerza, resistencia, tenemos que estar lo menos inflamados posibles.
Y bajo mi opinión, una dieta basada en alimentos animales hace que consumamos grandes cantidades de vitaminas biodisponibles, que el cuerpo sabe usar mucho mejor que si son de origen animal, y así estemos aumentando la función del sistema inmune del cuerpo.
Fijaros que la gracia de este estilo de vida, carnívoro y pocas comidas, no se trata sólo de usar alimentos de alta biodisponibilidad, sino que también el hecho de ser minimalistas cuando comemos, en el sentido de pocos alimentos.
Esto a efectos prácticos significa que…
No tenemos que preocuparnos de añadir “superalimentos”, sino de no añadir “mierdalimentos” que nos inflamen.
Porque mirad…
Alguien podría comer hígado todos los días con mantequilla.
El hecho de comer hígado, a esta persona, le contrarresta el acné gracias a la vitamina A, que es una vitamina que se usa para curar el tejido y tiene toneladas de minerales y, bueno, un montón de otras vitaminas liposolubles, pero un día, decide no comer hígado aunque sigue comiendo mantequilla que es lo que le provoca el acné.
Este es el motivo porque el que veréis montones de veganos con sobrecrecimeinto de candida o enfermedad de Crohn.
Muchos de ellos intentan todo lo que pueden para curarse… sólo que, lo único que no prueban es… en dejar el veganismo.
¿Por qué les sucede? Porque al incluir tanta variedad de alimentos con la intención de hackear la palatibilidad y de saciarse, hay más probabilidades de incluir alimentos que causan problemas, y también la propia combinación de tanta variedad.
Cuando ya sabemos que en la naturaleza, lo último que tendríamos es la posibilidad de tener una dieta de 10 alimentos en una sentada.
Y bueno, de distintas fuentes y demás.
Pero ojo que aunque alguien base su dieta en alimentos animales y tenga menos probabilidades en potenciar su inflamación que en una vegana, una dieta carnívora mal hecha también puede inflamar…
No nos engañemos.
En realidad una dieta carnívora perfecta sería todo de pasto, sin procesos mecánicos durante la matanza, sin contaminación cruzada, sin condimentos y por lo tanto, todo crudo.
Así, teóricamente la digestión sería perfecta.
La inflamación será mínima, aunque no tanto como simplemente ayunar, obviamente, pero es que hasta el aliento lo tendremos perfectamente fresco.
Pero en el momento en el que empezamos a cocinar nuestra comida, quizás añadiendo un poco de foie gras o pollo alimentado con pienso, ambas cosas con una cantidad irracional de omega-6, las grasas inflamatorias, especies, quizás un poco de vinagre, o aceite de oliva, o de coco…
Ahí ya estamos multiplicando el factor inflamación.
Aunque bueno la respuesta inflamatoria será de bajo nivel para la mayor parte de personas que están sanas y comen pocas veces al día.
Cuando pasamos de sentir niebla mental a sentir foco. O de sentir letargo a sentir que tenemos niveles de energía con ganas de hacer cosas, es cuando nos damos cuenta de que habíamos adoptado como nueva normalidad algo que no tenía que ser normal: inflamación constante.
Es por esto que hago estos experimentos como el de comer sólo azúcar durante 7 días seguidos.
Me ayuda a ver si quizás en mi estilo de vida he normalizado algo que no debería haber normalizado.
Cuando somos capaces de levantarnos frescos a pesar de haber dormido menos horas que las 8 horas de media, cuando tenemos energía constante, es cuando decimos, vale. Aquí algo no funcionaba.
Así que os diría, comer pocas veces. Comer pocas combinaciones de alimentos.
Aunque desde mi adolescencia me había etiquetado a mi mismo de ateo rotundo, a principios de año sucedió un evento tan impactante en mi vida, que me hizo dar un giro de 180 grados en cuanto a mi fe.
Quizás me atreva a contarlo más adelante, pero lo que sí puedo decir es que aunque hubo un evento “de interruptor”, ya hacía tiempo que empezaba a tener señales.
Como si alguien me hubiese estado preparando/lubricando/engrasando el camino para que pudiera manejarlo emocionalmente/mentalmente cuando el día fatídico llegase.
Durante los últimos años empecé a ver señales a las que no presté demasiada atención…
Pero una señal que sin duda ahora me doy cuenta que pavimentó el camino hacia dejar de ser ateo fue… mi trabajo: la creación de contenido.
A medida que he ido aprendiendo y creando más y más sobre todo lo que me importa (salud, dinero, mente, mundo, sociedad, y ahora fe…) en mis podcast y boletines como este, más y más me he ido sumergiendo en documentarlo.
Y cuanto más he ido documentado, más me he dado cuenta de que incluso el caos más caótico parece tener un motivo de ser.
Cómo si alguien hubiese «creado» ese caos para que yo le pusiera orden.
Me refiero al caos de mi pequeño mundo para que yo fuese un creador que pone orden al mini-mundo que es mi vida.
En el fondo esto es la archivística y documentación, ¿no?
Ordenar.
Pero en el propio orden, se crea una estructura nueva.
Y aquí está la palabra clave: creación.
No creo que haya una creación y de aquí salga la existencia, sino que la existencia y la creación son dos caras de una misma moneda… Como el huevo y la gallina.
No puedo documentar, crear, si antes no ha existido un caos, información y datos sueltos, del que crear.
No es que el carpintero trabaja en el taller y de aquí salga el mueble, sino que el mueble y el carpintero son las dos caras de esa misma moneda.
No hay mueble sin carpintero, pero tampoco hay carpintero si no hay necesidad de crear el mueble….
Bueno…
Como veis, recientemente me he encontrado pensando en la creación más de lo que me gustaría admitir.
No necesariamente de la creación del universo, o de los humanos, que también, pero recientemente mi mente ha estado pensando en este tipo de creación que yo hago.
En el motivo o propósito por el que “creo”, y todos nosotros estamos hechos para crear, en distintos medios, no tiene porque se contenido, porque estamos hecho en la imagen y semejanza de un creador.
Si el creador es “creador” porque “crea” y nosotros estamos hecho a su imagen… entonces nosotros también lo somos, ¿verdad?
Personalmente ha sido a raíz de crear algo, lo que me empezó a hacer dejar de ser ateo.
No es que me convirtiera al cristianismo en el momento de empezar a crear contenido, pero sí que fue en ese punto, y a medida que iba creando y creando, que empecé a dudar sobre esto de no creer en Dios.
Para los que experimentáis el estado de flow de vez en cuando, creo que será más fácil de entender lo que quiero decir.
Porque estar en flow, es estar hiperconcentrado en un espacio donde el tiempo, el presente, el ahora, el pasado, está todo conectado con un reto de creación, haciendo que el tiempo se detenga.
O bueno….Que no exista.
O que percibamos que no exista.
Seguramente eso es lo más parecido que he sentido a tocar la eternidad siendo yo una persona que nunca se había considerado espiritual.
Por eso se me hace difícil intentar explicarlo con lógica.
Os puedo afirmar que ha sido encontrar mi propósito de vida, lo que me ha llevado a esta tangente tan interesante.
Claro que en otras ocasiones estuve súper concentrado, pero no es lo mismo que cuando he estado tan centrado en trabajar en mi propósito todas las mañanas, que he sentido toda esas cascada de espiritualidad que lógicamente no había podido evitar de intentar usar la lógica para interpretarlo.
Pensando que si se nos ha dado la capacidad de llegar en este estado tiene que ser por un motivo de peso.
Una razón de ser.
Y así he empezado a explicar la idea del propósito como conexión a algo eterno relacionado con la creación.
Con nuestra creación.
No con la creación de la Tierra, sino la que somos capaces de hacer nosotros.
Porque mirad…
Como decía…
Si estamos hechos a la imagen de un creador, significa que nosotros somos creadores al igual que lo es él.
Yo hace 10 años he estado escribiendo prácticamente a diario.
Al principio me era casi imposible entrar en un estado de flow porque no sabía sobre qué escribir.
Sentía que tenía ganas y pasión.
No necesariamente por escribir, sino por documentar… Pero claro, al final la novedad y las ideas profundas se acaban, y solo estás tú y lo ordinario. Lo superfluo.
En este estado, ¿para qué molestarme en escribir algo superfluo en primera instancia, no?
Paradójicamente fue gracias a esto que aprendí algo interesante.
Y es que si tomo lo que parece ordinario, porque lo es, y lo llevo a un espacio mental creativo, entonces incluso lo superfluo se puede volver profundo.
Porque hay tres cosas que podemos hacer como humanos. En cualquier entorno, moderno, indígena, lo que sea:
«No hacer nada» es más fácil que «consumir», pero «consumir» es mucho más fácil que «crear».
Por esto nos podríamos preguntar que…
“Si puedo consumir, que es tan fácil, ¿por qué molestarme en crear?”
Pero fijaros como de forma orgánica, el humano siempre termina creando.
Lo quiera, o no.
Se de cuenta, o no.
Y que todo la innovación moderna, y todo lo que hemos desarrollado como sociedad quizás, sí. Ha sido en la búsqueda de la comunidad, pero sobretodo para hacer más fácil la creación.
Haciendo que nuestros recursos se pongan a disposición nuestra para crear en cualquier ámbito que queramos.
Y quizás esto ha sido algo subconsciente que hemos creado como comunidad.
Puedes cocinar, pintar, escribir, trabajar la madera, la caza para crear cortes… Se me ocurren mil y una cosas.
Como si la comodidad de la vida moderna, nos hubiera llevado a un sitio donde todo está a nuestra disposición.
Incluso podríamos alegar a que jugar a videojuegos es «consumir».
Es consumir algo superfluo… Pero que grabar tu reacción y colgarlo en internet en formato streaming, por muy ordinario que sea, es una creación.
Pero incluso aunque no grabes, cuando estás jugando el videojuego estás “creando tu historia”, en el sentido que ningún jugador pasa por exactamente los mismos caminos o píxeles de la historia del personaje al que está jugando.
Cada jugador crea su propio camino incluso cuando hacemos algo superfluo como jugar… a un videojuego que alguien ha creado.
Quizás esa creación no cambia la vida a nadie, o quizás sí, pero esa persona puede palmarla mañana, y dejar durante décadas y potencialmente siglos su creación ordinaria colgada para siempre.
Y esto lo ilustra a la perfección un video espeluznante que vi el otro día por las redes, os explico…
En este vídeo que me dejó los pelos de punta, los del brazo, porque soy calvo, un chico se presentaba: «Me llamo tal, tengo 26 años…»
Estaba grabándose en el espejo y lloraba mientras decía todo esto.
Básicamente explicaba que acababa de tener la epifanía de que era el único miembro de su familia que quedaba vivo.
Que cuando él muriera, su linaje terminaba con él.
Y estaba llorando.
Lo que me llegó a los huesos es la última frase que dijo, porque es algo que llevo pensando un par de años, y es que entre lágrimas soltó algo que me caló:
«Sólo quiero dejar una prueba de que he existido»
Ninjas de la vida, creo que es esta creación que está relacionada con nuestra existencia.
El crear, es dejar atrás algo independiente a nosotros, con un pedacito de nosotros en la Tierra.
No necesariamente que tenga que tener algo, pero es dejar una prueba al mundo de que hemos existido…
Y no necesariamente con la intención de que dure muchos años.
Sino que cada creación, incita a la siguiente persona a seguir creando.
Tengo la sensación que como personas siempre estamos gravitando hacia crear para dejar prueba de existencia pero también para que alguien continue la creación como si fuera una cadena de hechos.
Quizás este es el motivo por el que los emprendedores mega-millonarios siguen creando a pesar de tener la vida resuelta.
O que tienen que escribir un libro.
O que se terminan suicidando porque no son capaces de encontrar más razón para crear, o un propósito que les motive a seguir haciéndolo, porque mirad…
Todo esto son mis especulaciones, pero no es hasta que experimentas algún tipo de creación que siente que «vives» en máxima plenitud.
O quizás en vez de decir «hasta que experimentas» debería decir «vuelves a experimentarlo», porque de niños todos creamos.
Quizás es uno de los motivos por los que decimos que los niños son puros y lo más próximo a un creador.
La paradoja es que a medida que nos vamos haciendo adultos, la sociedad que hemos creado nos aparta de este estado natural de querer crear y experimentar.
Y digo que es paradójico porque quizás esta es la forma que tiene la sociedad moderna de intentar autorregularse de forma subconsciente.
De crear un entorno de distracciones en nombre del «excedente» cómodo, pero que todas estas distracciones te lo vayan poniendo cada vez más fácil para crear.
Porque de adulto tenemos la sensación que crear algo no tiene porque valer la pena porque no añadirá días a nuestros días.
Que depende del oficio o el hobby, pero que visto desde fuera parece una pérdida de tiempo para algunos que no están conectados con tu propósito o con la creación de algo.
Pero no es hasta que encuentras «eso», ese propósito que ves como, aunque sea cierto que:
Crear no añade días a nuestra vida, en realidad crear añade vida a nuestros días.
Por esto digo que esta creación es como intimar con la eternidad.
Donde el flow detiene el tiempo.
Como si tocaras la eternidad al menos por un momento.
Porque no conocemos la naturaleza del tiempo.
Al conocer la historia del libro The Great Divorce, cambié mi percepción de la naturaleza del tiempo cuando escuché a George McDonald describirlo de esa manera, que es que la persona que eres y la persona en la que te estás convirtiendo.
Al mismo tiempo.
Como dos caras de una misma moneda.
No solo eres «eso» ahora mismo, sino que ahora mismo, la acción que tomamos está cambiando el presente, pasado y futuro.
En la película La llegada, el personaje principal y sus compañeros se encuentran con extraterrestres que vienen en naves con forma de huevo.
Pero el quid de la cuestión, la base de la película es su lenguaje.
A menudo pensamos en las cosas como lineales, de la misma manera que una frase y una historia son lineales.
Pero estos alienígenas usan el lenguaje de una manera diferente y es que se comunican en círculos…
Y así, todo se dice a la vez.
No es como principio, medio y final: A, B y C. Sino que todo el pasado, presente y futuro se dice al mismo tiempo.
Por esto, estos extraterrestres conocen el futuro por la forma en que perciben el lenguaje.
A esto me refiero con la percepción del tiempo y la creación, porque en el fondo mirad esto…
La única razón por la que no crearíamos es que no encontramos una razón porque sólo pensamos en qué podremos recibir a cambio.
Qué nos dará «eso» si empiezo a hacerlo. ¿Será una razón suficiente?
Por esto nunca empezamos.
Porque no nos podemos asegurar que no perderemos el tiempo… Que ahora vemos limitado porque no hemos experimentado esta eternidad de presente, ahora y futuro, a la vez.
Nadie nos asegura que llegaremos a la meta.
Porque esa meta tiene un «fin» en el tiempo… porque lo seguimos interpretando así.
Nuestra atención cuando nos planteamos si empezar está en el fruto o resultado final.
Y así es como los humanos, pasamos de ser creadores, a ser cada vez más consumidores, simplemente porque no nos atrevemos a crear.
Porque irónicamente no hemos experimentado un tipo de creación con propósito, que nos haga transcendentes en el tiempo.
Y no importa que lo creado no viva eternamente, porque nosotros sí habremos vivido y experimentado la eternidad al crearlo, durante la creación, no una vez haya sido creado.
Algo que pocas personas podrán entender a nivel subconsciente has que un día te preguntan…
Y tu respondes… «pues no sé».
A los demás les gustará más o menos.
Serás más o menos conocido por ello, pero genuinamente no te importa. No sabes qué responder, porque te sientes conectado con algo más allá del mundo lógico, y por esto lo haces.
Porque no necesitas más motivo que esto.
Que esa actividad te hace entender mejor el mundo, pero también a ti mismo.
Extrañamente no por lo que creas, ni por calidad ni por cantidad, sino por el hecho….
De hacerlo durante la creación.