En esta crónica, Pau parte de una incomodidad muy concreta: siempre le ha parecido raro mandar audios sin ningún tipo de vídeo acompañando lo que cuenta. Había probado con ondas de sonido y después con una ilustradora que dibujaba lo que se iba explicando, pero ese flujo dependía demasiado de personas, tiempos y disponibilidad.
A partir de ahí aparece el giro del episodio: si ya está usando IA para crear proyectos, automatizaciones y herramientas, ¿por qué no usarla también para construir su propio sistema de creación audiovisual? No solo una animación tipo whiteboard, sino un flujo entero que vaya desde la idea, al audio, al vídeo, a los fotogramas, a la publicación.
Y ahí nace la idea más grande: pasar del vibe coding al vibe making. Crear herramientas, productos y sistemas sin tocar una sola línea de código, usando la IA como motor de ejecución y reservándose él la dirección, el gusto y el criterio.
Menciones y herramientas del episodio
- PAU / Parallel Agent Unit: herramienta de agentes paralelos que Pau usa para proyectos más grandes, aunque no para microtareas como esta.
- El taller de Pau Ninja: canal más random donde está subiendo música, trabajo, idiomas, entrenamientos y pruebas de productos.
- Codex: herramienta que Pau usa para extraer fotogramas, analizar estilo visual y generar nuevas animaciones a partir de audio.
- GPT 5.6: modelo que menciona como especialmente útil para este tipo de pruebas visuales y de ejecución.
- Claude: aparece como comparación, ya que en este caso Pau siente que Codex le funciona mejor para ilustraciones y automatización visual.
- Fiverr: plataforma que menciona como ejemplo de intermediario útil cuando se paga por adelantado a un freelance.
- Whiteboard animation: estilo de vídeo con dibujo progresivo que Pau está intentando automatizar para sus episodios.
- Vibe making: concepto que Pau propone para describir la creación de herramientas y productos con IA sin tocar código.
Lo que cuenta Pau en este episodio
- La sensación de que un podcast solo en audio se queda visualmente corto, aunque el formato funcione. Por eso empezó buscando una capa mínima de vídeo que acompañara sus episodios.
- Su experiencia con una ilustradora que dibujaba lo que él iba contando en cada momento, creando una especie de vídeo visual para acompañar el audio.
- El problema de depender de humanos en ciertos flujos: vacaciones, retrasos, disponibilidad, cambios de ritmo o situaciones que rompen el proceso.
- La diferencia entre personas imprescindibles y tareas delegables: Pau pone como ejemplo a Guille, su mano derecha, para cosas donde no quiere dar poder a la IA, como banco, compras delicadas o vuelos.
- El recuerdo del programador que le infló horas y cómo la IA le ayudó después a negociar y reducir el coste, reforzando su idea de recuperar control en procesos críticos.
- La nueva fricción con la ilustración: no le roban dinero directamente, pero sí tiempo, porque cada episodio depende de mandar el audio, esperar, coordinar y revisar.
- El intento de encontrar otro ilustrador, en este caso un chico argentino que hizo dibujos que le gustaron, pero que quería cobrar directamente por adelantado, algo que a Pau no le encajó sin una plataforma intermediaria como Fiverr.
- La decisión de probar si podía replicar el proceso con Codex, ya que GPT 5.6 le estaba funcionando mejor que Claude para este tipo de tareas visuales y de ejecución.
- El primer experimento: darle a Codex un vídeo de referencia y pedirle que extrajera fotogramas segundo a segundo para entender el estilo del trazo y la animación.
- El resultado: de un vídeo de unos 12 minutos salen miles de fotogramas y aproximadamente 1 GB de material, todo generado y organizado en su ordenador.
- La siguiente pregunta: si Codex podía crear algo similar a partir de un audio nuevo. Pau le sube un audio de cinco minutos y le pide que genere los fotogramas necesarios imitando estilo de dibujo y progresión visual.
- El primer test de 20 segundos le sorprende, así que le pide completar todo el audio. El resultado es el vídeo de la crónica donde presenta PAU, hecho a partir de ese proceso.
- El refinamiento del estilo: Pau le pide que no haga un trazo perfecto de icono de Google, sino algo más humano, con un 80% de trazo correcto y un 20% más imperfecto o manual.
- La conclusión: la IA puede imitar no solo la imagen final, sino también la sensación de que alguien está dibujando a mano, con pequeñas imperfecciones que lo hacen más humano.
- La tentación inmediata de convertirlo en producto: una herramienta tipo whiteboard donde subes un audio y te genera la animación automáticamente.
- El freno consciente: sabe que herramientas así ya existen, y que cualquiera podría crearse algo parecido con Codex, PAU u otra IA si tiene ganas de montarlo.
- El siguiente salto: no crear solo una herramienta de doodles, sino una plataforma completa de creación de contenido adaptada a su propio workflow.
- La estructura que imagina: una parte de texto para ideas, guiones o escaletas; una parte de audio; una parte de vídeo; y un flujo automático que convierta todo eso en piezas listas para publicar.
- La comparación con PAU: primero crea algo para sí mismo, lo usa, lo afina y después puede ofrecerlo como producto para quienes prefieran pagar por ahorrar semanas de prueba y errores.
- El modelo que le interesa: no tanto suscripciones infinitas, sino pagos únicos o licencias lifetime cuando el producto es local y replicable.
- La lógica del ahorro de tiempo: cualquiera podría intentar clonar PAU con PAU, pero la propuesta de valor está en pagar por algo que ya ha sido refinado, probado y preparado.
- La aparición del concepto vibe making: ya no se trata solo de programar con IA, sino de crear herramientas completas sin ver código, desde una intención y una necesidad concreta.
- La idea de construir primero para sí mismo: igual que hizo con PAU, quiere crear herramientas que resuelvan sus propios problemas antes de pensar en venderlas.
- El planteamiento comercial: productos locales, probables pagos únicos, precios según el tiempo ahorrado y posibilidad de probar antes de comprar.
- La conexión con otros experimentos: whiteboard animations, canciones generadas con herramientas tipo Suno, música de fondo para trabajar y contenidos que está subiendo al canal del taller.
- La visión final: una especie de copilot de creación de contenido de A a Z, donde cada parte del proceso pueda automatizarse o convertirse en una herramienta independiente.
- La crítica a las suscripciones para todo: entiende que algunas tienen sentido, como comunidades, episodios privados o funciones en evolución, pero para ciertos softwares locales le parece más lógico un pago único.
Este episodio no va solo de animaciones. Va de detectar una fricción en el propio proceso creativo y convertirla en software.
La idea de fondo
Pau no quiere solo hacer vídeos con dibujos.
Quiere convertir cada fricción de su vida creativa en una herramienta.
Primero para él.
Después para los demás.
Y, si tiene sentido, como producto local de pago único.
La clave no es inventar otra suscripción más.
Es crear algo que ahorre tiempo real.
Algo que coja una parte pesada del proceso —ilustrar, animar, montar, publicar— y la convierta en una pieza más de ese nuevo mundo donde ya no solo hacemos vibe coding.
Hacemos vibe making.