Podcast

807 episodios ×
  • En este episodio, Pau explica cómo ha conseguido volver a tener ganas de entrenar a diario sin depender de ese chute inicial de motivación que dura unas semanas y acaba desapareciendo.

    Todas las referencias mencionadas en el episodio las tienes a continuación.

    La clave no ha sido apretar más. Ha sido rediseñar el entrenamiento para que encaje con su cuerpo, su genética, sus objetivos y, sobre todo, con una pregunta mucho más importante: “¿podría seguir haciendo esto dentro de 20 o 30 años?”

    Después de un año y medio entrenando casi exclusivamente con EMOMs decrecientes, empieza a notar que añadir lastre, volumen y densidad le estaba llevando hacia una fatiga que ya no podía sostener. El nuevo sistema busca justo lo contrario: recuperar el gusto por entrenar, tocar todo el cuerpo cada día y priorizar la explosividad sin terminar reventado.

    Lo que cuenta Pau en este episodio

    • Por qué vuelve a tener ganas de entrenar cada día: no por una motivación explosiva de corto plazo, sino por una rutina que siente como un hábito higiénico, fácil de integrar y sin fricción.

    • Qué son los EMOMs: series que empiezan cada minuto, dejando el resto del minuto para descansar. Pau los ha usado durante un año y medio como entrenamiento de densidad, acumulando mucho volumen en poco tiempo.

    • Cómo funcionaba su método de EMOM decreciente: mantenía las mismas series y repeticiones, pero reducía un segundo de descanso en cada sesión del mismo entrenamiento.

    • Los resultados que obtuvo con ese sistema: no tanto fuerza máxima, sino fuerza-resistencia; la capacidad de repetir fuerza durante mucho tiempo.

    • Por qué necesitaba variar: al añadir peso a los EMOMs estaba aumentando la intensidad sin bajar suficiente volumen o frecuencia, y su cuerpo empezó a pedirle más descanso.

    • El cambio de entrenar cada día a entrenar día sí, día no, especialmente cuando empezó a hacer dominadas, fondos y otros ejercicios con lastre dentro de sesiones densas.

    • Cómo usó sus tests genéticos, sus diarios de entrenamiento y la inteligencia artificial para entender mejor qué tipo de esfuerzo parece encajarle más.

    • La conclusión a la que llega: se percibe como un perfil más aláctico explosivo, con mejor predisposición a explosividad y resistencia que a fuerza máxima pura.

    • Su objetivo real: no busca hipertrofia por encima de todo ni competir en fuerza absoluta. Busca una “longevidad atlética”: un cuerpo útil, natural, capaz y preparado para muchas situaciones.

    • El principio de Pareto aplicado a la fuerza: quiere hacer la cantidad mínima y más eficiente de trabajo de fuerza para obtener la mayor parte de sus beneficios.

    • Los dos tipos de isométricos que diferencia:

      • los de resistencia, donde aguantas una posición contra la gravedad;

      • los activos, donde empujas o tiras con máxima fuerza contra algo que no se mueve.

    • La referencia a los overcoming isometrics, asociados a figuras como Bruce Lee o Alexander Zass, como una forma de generar fuerza sin depender necesariamente de pesas convencionales.

    • El nuevo sistema que lleva dos semanas aplicando: entrenar todo el cuerpo cada día, sin lastre y con mucha más intención explosiva.

    • La ventaja de tocar todo el cuerpo cada día: si un día no puede entrenar por horarios, vida social o cualquier imprevisto, no siente que se ha saltado “el día de pecho” o “el día de piernas”.

    • La primera parte de la sesión: pliometría. Flexiones con palmada, fondos explosivos, saltos, dominadas explosivas o movimientos donde importa la capacidad de despegar, rebotar y producir fuerza rápido.

    • Por qué no quiere quemarse con pliometría: cada repetición debe verse igual de explosiva. Cuando la calidad baja, se termina la serie.

    • La segunda parte: los “triángulos”, un sistema propio de tres ejercicios y tres rondas que combina empuje, tirón y pierna.

    • Cómo organiza esos triángulos: uno con movimientos verticales y otro con movimientos horizontales, para cubrir el cuerpo completo sin convertir cada sesión en una paliza.

    • La prioridad absoluta del nuevo programa: la intención. No busca hacer el máximo de repeticiones, sino que la primera y la última repetición tengan la misma calidad y explosividad.

    • El ejemplo de los fondos: aunque puede hacer más de 30 seguidos, prefiere hacer unas pocas repeticiones muy explosivas, repetirlas varias rondas y acumular calidad durante toda la semana.

    • La tercera parte de la sesión: isométricos, alternando entre resistencia y trabajo activo según el día.

    • La estructura completa: pliométricos, triángulos e isométricos.

    • La duración real del entrenamiento: puede dejarlo listo en unos 20 minutos, aunque a veces lo amplía hasta 40 con algo de pino, bombeo, mancuernas o ejercicios extra.

    • Su recomendación final: buscar un sistema de entrenamiento que no solo funcione hoy, sino que puedas imaginarte haciendo dentro de décadas.

    Este episodio no va de hacer más volumen ni de castigarse más. Va de encontrar una forma de entrenar que te devuelva ganas de volver mañana.

    Menciones y herramientas del episodio

    • EMOM decreciente: método de Pau basado en mantener volumen y series mientras reduce progresivamente el descanso entre rondas.

    • Pliometría: bloque inicial de su nueva rutina, centrado en movimientos explosivos, rebotes, saltos y producción rápida de fuerza.

    • Triángulos: nombre que Pau da a su sistema de tres ejercicios y tres rondas de empuje, tirón y piernas.

    • Isométricos de resistencia: aguantar una posición contra gravedad, como una plancha o una suspensión.

    • Overcoming isometrics: isométricos activos contra un objeto inmóvil, como empujar una pared o tirar de una estructura fija con máxima intención.

    • Sociedad Ninja: comunidad donde Pau comenta y contrasta parte de estos entrenamientos con otros miembros.

    • Isaac / Sonra: ninja con quien entrena y conversa sobre impacto, explosividad y cómo envejecemos físicamente.

    • Pau Ninja: espacio donde Pau quiere documentar este tipo de experimentos físicos, mentales y de estilo de vida.

    La idea de fondo

    El entrenamiento no debería depender de amanecer motivado.

    Debería ser tan sostenible que puedas hacerlo incluso cuando no tienes ganas.

    Menos sesiones heroicas.
    Más repeticiones de calidad.
    Menos volumen por orgullo.
    Más intención.

    Y, sobre todo, una rutina que no te haga pensar: “hoy me toca entrenar”.

    Sino: “esto ya forma parte de mí”.

  • En este episodio, Pau comparte una epifanía reciente: durante años pensaba que necesitaba escribir por las mañanas para sentirse bien, centrado y creativo. Si no escribía un artículo, un guion, una escaleta o algún texto analítico, empezaba a sentir ansiedad, como si estuviera desperdiciando sus mejores horas del día.

    Todas las referencias mencionadas en el episodio las tienes a continuación.

    Pero las últimas semanas le han cambiado el marco. Ha pausado parte del contenido guionizado y, en lugar de escribir, se ha puesto a construir proyectos con inteligencia artificial. Y ahí se ha dado cuenta de algo importante: lo que le llenaba no era exactamente escribir. Era crear.

    El episodio gira alrededor de esa idea: no soy escritor, soy creador. O, quizá mejor dicho, maker. Alguien que necesita construir cosas, ya sea con palabras, proyectos, comunidades, herramientas, relaciones o plataformas.

    Lo que cuenta Pau en este episodio

    • La creencia que ha sostenido durante años: si por la mañana no escribía algo creativo o analítico, sentía que estaba perdiendo su mejor momento mental del día.
    • Por qué crear contenido con IA nunca le había convencido del todo: la inteligencia artificial puede ayudar, pero no tiene sus experiencias vitales, sus analogías personales ni su historia.
    • La idea de que, cuanto más contenido artificial exista, más valor tendrá cierta conexión humana con creadores reales, porque la gente buscará voces que se sientan auténticas.
    • La epifanía central: estas semanas no ha escrito tanto, pero tampoco ha sentido ansiedad por no escribir. La razón es que sí estaba creando, solo que en otro formato.
    • El papel de Claude y la IA en esta nueva etapa: Pau está construyendo varios proyectos a la vez, con esa mezcla de entusiasmo, ansiedad y flow creativo que le está despertando otra vez.
    • El estado actual de conjuntas.org: ya está cerca de los 500 usuarios y empieza a funcionar como uno de los primeros proyectos nacidos de esta nueva etapa de construcción.
    • La importancia de la distribución: Pau adelanta que está probando formas de lanzar proyectos que no dependan solo de su audiencia, sino también de audiencias de otros creadores.
    • El ejemplo de Enrique, que lleva el club de trading semanal para miembros de Sociedad Ninja: él aporta la habilidad, Pau aporta la audiencia y la distribución, y de ahí nace una colaboración con sinergia real.
    • La diferencia entre tener audiencia y tener skill: alguien puede tener mucha habilidad pero no distribución; otra persona puede tener audiencia pero no esa habilidad concreta. Cuando encajan bien, todos ganan.
    • Cómo está trabajando ahora con varios chats de Claude en paralelo, saltando entre proyectos mientras la IA ejecuta, lo que explica también parte de esa ansiedad nueva.
    • El descubrimiento personal: su propósito no era necesariamente la escritura, sino la creación. La escritura era solo uno de los vehículos.
    • La conexión espiritual que hace con la idea de estar hechos a imagen y semejanza de Dios creador: si Dios crea, el humano también siente ese impulso de crear.
    • La ampliación del concepto de crear: no es solo pintar, escribir o hacer arte. También es crear un día, una relación, una comunidad, una herramienta, un jardín, un proyecto, una familia o una historia.
    • La diferencia entre crear y gestionar: apagar fuegos, mover tareas o gestionar cosas puede ser necesario, pero no le produce la misma sensación de propósito que construir algo nuevo.
    • Por qué la IA le ha devuelto esa sensación de despertarse con ganas: no porque esté escribiendo más, sino porque está construyendo cosas que antes no podía hacer por no saber programar.
    • La lectura desde Pareto: cuando un proyecto ya tiene ese 20% que genera el 80% del resultado, le gusta verlo arrancar, pero pronto aparece otra vez el impulso de empezar algo nuevo.
    • La idea de “maker” como palabra más cómoda que “creador”: creador puede sonar demasiado grande o casi divino, mientras que maker suena más artesanal, más de cocinar algo con las manos.
    • La creación de relaciones como otra forma de creación: estrechar lazos, crear comunidad, hacer bonding y generar historias compartidas también forma parte de ese impulso humano.
    • La imagen final del fuego de campamento: contar historias alrededor del fuego como una forma ancestral de unir a la tribu.

    Este episodio no va solo de escritura ni de IA. Va de descubrir que a veces confundimos el medio con el impulso real. Pau pensaba que necesitaba escribir, pero lo que necesitaba era crear algo que no existía antes.

    Menciones y herramientas del episodio

    • Claude: herramienta de IA que Pau está usando para construir varios proyectos y que ha reactivado su energía creadora.
    • conjuntas.org: plataforma de compras conjuntas que ya ronda los 500 usuarios y funciona como ejemplo de esta nueva etapa maker.
    • Sociedad Ninja: comunidad donde Pau prueba primero muchos de sus proyectos y donde se generan colaboraciones internas.
    • Enrique: responsable del club de trading semanal para miembros de Sociedad Ninja, ejemplo de skill sin audiencia propia que encaja con la distribución de Pau.
    • Macroespeculador: proyecto de contenido de Pau que aparece de fondo como parte de su ecosistema, aunque este episodio gira más alrededor de creación y propósito.
    • IA e influencers virtuales: ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede crear contenido artificial, pero también aumentar el valor percibido de las voces humanas reales.
    • Cafetera italiana moka: parte del ritual creativo de Pau, que usa la temperatura del café como una especie de reloj para pasar de tareas mecánicas a trabajo creativo.
    • Maker: concepto que Pau usa para explicar mejor su identidad actual: no solo escritor o creador de contenido, sino alguien que necesita construir cosas.

    La idea de fondo

    Pau no necesitaba escribir.

    Necesitaba crear.

    Durante años, la escritura fue el canal. Ahora la IA le ha abierto otros: plataformas, herramientas, colaboraciones, comunidades y proyectos que antes estaban atascados por no saber programar.

    La escritura volverá.

    Pero ya no como obligación.

    Volverá como una forma más de lo mismo: ese impulso de construir algo, darle forma y dejar una pequeña huella donde antes no había nada.

  • En este episodio, Pau arranca echando de menos a Nora, la labradora que había estado cuidando unos días. Después de quejarse de lo malcriada que estaba, reconoce que al volver al apartamento ya notaba la falta de compañía. De ahí salta a una reflexión muy cotidiana: empieza a entender un poco a quienes tienen hijos, se quejan de ellos, pero luego dicen que no lo cambiarían por nada.

    Todas las referencias mencionadas en el episodio las tienes a continuación.

    A partir de ahí, el episodio deriva hacia una app que ha empezado a usar: Macadam, una aplicación que recompensa a los usuarios por caminar. Pau no la presenta como una maravilla sin letra pequeña, sino como una herramienta curiosa, útil si ya caminas de por sí, pero diseñada con mecanismos de gamificación para que entres en la app, hagas encuestas, juegues y pases más tiempo dentro. Macadam se presenta oficialmente como una app que convierte pasos en recompensas económicas. (Macadam)

    El episodio acaba siendo una mezcla muy Pau Ninja: perro, calor en España, café de especialidad, apps para caminar, gamificación, trampas de atención y hábitos apalancados.

    Lo que cuenta Pau en este episodio

    • Cómo, después de cuidar a Nora unos días y quejarse de ella, al irse la perra empieza a echar de menos su compañía.

    • La decisión de pasar el primer verano en España después de seis años sin hacerlo, aunque reconoce que se le da fatal gestionar el calor física y psicológicamente.

    • La introducción de Macadam, una app que le paga pequeñas cantidades por caminar y que usa como incentivo extra para sus paseos.

    • La lógica básica de la app: vas acumulando monedas por pasos y, al llegar a cierta cantidad, puedes convertirlas en dinero real.

    • La reflexión sobre si compensa o no: no es mucho dinero, pero si ya vas a caminar igualmente, la alternativa sería caminar sin cobrar absolutamente nada.

    • El salto hacia el café: con lo que genera caminando quizá se paga uno o dos cafés, aunque con la inflación ya casi sería café y medio.

    • Su crítica al café barato en España: según Pau, muchas veces se toma con leche, azúcar o sacarina porque el café base es malo y hay que enmascararlo.

    • El auge de las cafeterías de especialidad, donde prefiere pagar el doble o el triple si puede tomarse un café solo o de filtro de verdad.

    • Cómo funciona el incentivo real de Macadam: la app no solo quiere que camines, quiere que entres, valides pasos, veas pantallas, hagas encuestas o juegues.

    • Por qué Pau la ve como un arma de doble filo: puede ayudar a caminar más, como le ha pasado incluso a su madre, pero también puede atraparte en mecánicas de encuestas, juegos y recompensas.

    • El truco que intenta aplicar: usar la app de forma inteligente, abrirla lo mínimo posible, validar pasos y no caer en todas las pantallas extra que aparecen.

    • El sistema de validación diaria: tienes que entrar antes de medianoche para confirmar tus pasos, y justo ahí la app tiene una excusa para mostrarte otros incentivos.

    • La parte más interesante para Pau: las “tragaperras” geolocalizadas, puntos fijos en el mapa donde puedes pasar una vez al día y ganar monedas extra.

    • Cómo ha adaptado sus rutas de caminata para pasar por esos puntos del mapa y jugar una vez al día, sin dejar que la app domine toda la caminata.

    • La diferencia entre jugar a esos puntos y recoger monedas sueltas por el mapa: al principio recogía monedas, pero luego vio que dejaba de disfrutar el paseo y decidió simplificar.

    • Su forma actual de usar Macadam: validar pasos una vez al día y, si hace su ruta habitual, pasar por algunos puntos concretos de la app.

    • El incentivo de no cobrar rápido: cuanto más acumulas, mejor conversión tienes, así que la propia app te empuja a dejar las monedas dentro más tiempo.

    • La idea de fondo: no se trata solo de ganar unos euros, sino de sentir que tus pasos “valen algo” más allá del beneficio físico y mental.

    • Cómo puede servir como hábito apalancado: caminar ya es bueno, si además una app te da una pequeña recompensa y te empuja a salir más, puede funcionar como incentivo extra.

    • El cierre con la idea de que el episodio no tenía por qué ir de esto, pero precisamente esa es la esencia del nuevo Pau Ninja: grabar lo que salga.

    Pau no vende Macadam como una solución mágica. La presenta más bien como un pequeño experimento de comportamiento: cómo una app puede empujarte a caminar más, pero también cómo hay que vigilar para no acabar caminando mirando la pantalla en vez de disfrutando el paseo.

    Menciones y herramientas del episodio

    • Nora: la labradora que Pau había estado cuidando y que sirve como arranque emocional del episodio.

    • Macadam: app que recompensa pasos con monedas convertibles en dinero, y que Pau usa como incentivo extra para caminar. (Macadam)

    • App Store / Google Play: canales donde Macadam aparece como app de contador de pasos y recompensas por actividad física. (App Store)

    • Café de especialidad: tema secundario del episodio, conectado con el pequeño dinero que podría generar caminando y con su crítica al café barato de bar.

    • Pau Ninja: podcast multipotencial donde Pau recupera este formato más libre, caminando y hablando de lo que aparece en su día a día.

    • Hábito apalancado: idea final del episodio: usar varios incentivos a la vez para reforzar una conducta que ya quieres tener, como caminar.

    La idea de fondo

    Caminar ya compensa.

    Aunque nadie te pague.

    Pero si una app te da una excusa más para salir, sumar pasos y moverte, puede ser útil… siempre que no acabes atrapado por las mismas mecánicas que usa para monetizarte.

    La clave está en usarla sin que te use.

    Validar pasos.

    Aprovechar el incentivo.

    Y seguir caminando por salud, por claridad mental y por esa pequeña sensación de que incluso tus paseos pueden tener un retorno.

  • Ninjas de la vida, definimos nuestra realidad con lo que creemos (nuestras creencias), pero ¿alguna vez os habéis planteado que no todas las creencias que elegimos tienen que ser verdad?

    En muchos casos, las creencias que más nos ayudan a avanzar no son las que necesariamente se ajustan a los hechos, sino las que nos resultan útiles.

    Todas las referencias mencionadas en el episodio las tienes a continuación.

    Es una idea simple, pero poderosa.

    Voy a poneros un ejemplo sencillo para ilustrar esta idea.

    Imaginad que tenéis la tendencia a pensar que los hombres y las mujeres son muy diferentes, algo que probablemente todos habéis escuchado alguna vez.

    Sin embargo, decides optar por una creencia distinta: que hombres y mujeres son iguales.

    No es que realmente creas que son idénticos en todos los aspectos, porque no lo son, pero eliges esa creencia porque te ayuda a neutralizar una tendencia natural a exagerar las diferencias.

    En otras palabras, no está eligiendo esta creencia porque sea completamente cierta, sino porque equilibra y ayuda a reducir prejuicios que podrían interferir en nuestra toma de decisiones y acciones.

    Esta idea de utilizar creencias como herramientas para combatir sesgos se estudia mucho en la psicología cognitiva, donde se explora cómo las personas pueden cambiar sus hábitos de pensamiento para mejorar su bienestar y eficacia en la toma de decisiones.1

    Es como el amigo que siempre llega tarde a todas partes.

    Todos conocemos a alguien así.

    Este tipo de personas tienen que adoptar medidas drásticas para contrarrestar su tendencia a la impuntualidad, y entonces empiezan a salir de casa mucho antes de lo necesario.

    A simple vista, puede parecer excesivo, pero en la práctica este extremismo le ayuda a llegar a tiempo.

    No se trata de lo que es «verdadero» en términos absolutos (como que no siempre hace falta salir tan pronto), sino de lo que funciona para ellos.

    Este concepto tiene mucha relación con lo que se conoce como «psicología pragmática», una corriente que defiende la idea de que lo más importante no es si una creencia es verdadera, sino si es útil.

    William James, uno de los fundadores del pragmatismo, argumentaba que una idea debe ser juzgada por sus efectos prácticos más que por su correspondencia con una verdad objetiva.2

    Aquí entramos en un concepto que me parece fascinante y que aplico constantemente:

    Lo que es literalmente falso, pero funcionalmente verdadero.

    Literalmente falso, pero funcionalmente verdadero

    Esta frase se entenderá mejor con algunos ejemplos que generación tras generación hemos ido inculcando a los niños.

    Los peques han ido creciendo con creencias literalmente falsas, pero funcionalmente verdaderas.

    1. Un puercoespín puede lanzar sus púas. Literalmente falso. Un puercoespín no puede lanzar sus púas como si fueran dardos. No es algo que esté físicamente en su capacidad. Pero, creer que pueden hacerlo es útil. Te mantiene alejados del animal, lo que reduce el riesgo de que te acerques demasiado y acabes herido. Funcionalmente, es una creencia que te protege, aunque no sea verdad en sentido literal.

    2. Caminar debajo de una escalera trae mala suerte. ¿Quién no ha escuchado esto alguna vez? Todos sabemos que no existe ninguna evidencia que demuestre que pasar por debajo de una escalera afecte a la suerte. Pero si evitas hacerlo, también evitas el riesgo de que caiga algo desde arriba, como una herramienta, una lata de pintura o un trabajador. Aquí vemos cómo una superstición aparentemente absurda tiene una funcionalidad práctica, un fenómeno muy común en las creencias populares que a menudo esconden alguna verdad pragmática oculta.3

    3. Los cerdos son animales sucios y no deberíamos comerlos. Moralmente, no hay una diferencia fundamental entre comer cerdo o cualquier otro tipo de carne. Pero si evitas la carne de cerdo, en muchas culturas y contextos históricos, te estás protegiendo de ciertos patógenos que eran más comunes en la carne de cerdo, especialmente en épocas y lugares donde las condiciones sanitarias eran deficientes. Esta creencia, aunque moralmente debatible, tenía un propósito funcional. Los antropólogos culturales como Marvin Harris argumentan que muchas prohibiciones alimentarias tienen raíces en el entorno y en las condiciones higiénicas de la época en que se originaron.4

    Son solo algunos ejemplos de creencias que, aunque no sean literalmente ciertas, tienen un valor práctico innegable.

    Nos protegen, nos guían y nos ayudan a tomar decisiones más seguras o inteligentes, ahora bien…

    Lo contrario: literalmente verdadero, pero funcionalmente falso

    También podemos encontrarnos con situaciones inversas, en las que algo es literalmente verdadero, pero funcionalmente falso.

    Un ejemplo que me gusta usar aquí es la creencia de que el libre albedrío no existe.

    Desde una perspectiva filosófica o incluso científica, hay argumentos que sostienen que nuestras acciones están predeterminadas por una cadena de causas y efectos que escapan a nuestro control.

    Estudios en neurociencia han mostrado que las decisiones conscientes se pueden predecir basándose en la actividad cerebral antes de que la persona sea consciente de haber tomado la decisión.5

    Si adoptamos esta creencia, nos estamos alineando con una visión muy racional del mundo, pero en la práctica, creer que no tenemos libre albedrío puede ser desastroso.

    O sea, que sostener la idea de que nuestras decisiones y acciones no son completamente libres o independiente, nos puede llevar al infierno psicológico.

    Puede hacernos sentir impotentes, apáticos, sin motivación para actuar, sin necesidad de ser disciplinados…

    Simplemente porque pensaríamos que nada de lo que hagamos cambiará el resultado final.

    Aquí vemos cómo una creencia que es literalmente verdadera (al menos desde una cierta perspectiva filosófica o científica) puede ser funcionalmente destructiva si la abrazamos para la vida diaria.

    Llegado a este punto me gustaría compartir con vosotros una herramienta, un recurso que he encontrado increíblemente útil para hacer un cambio de creencia o de punto de vista…

    Reencuadre: la clave para cambiar tu psicología

    Se trata del reencuadre.

    Un proceso mental donde miramos una situación desde diferentes ángulos hasta encontrar una perspectiva que nos sea más útil o beneficiosa.

    Imaginaros, por ejemplo, que estamos enfrentándo un problema en el trabajo.

    La reacción instintiva de muchos podría ser frustrarse, sentirse atrapados o incluso enfadarse.

    Pero si os tomáis un momento para hacer un reencuadre, podríais encontrar otros ángulos.

    Digo como si fuera fácil hacer este cambio de perspectiva, pero a la hora de la verdad con la sangre caliente no lo es tanto.. Como el estoicismo (…).

    Quizás ese problema que parece un fracaso en realidad es una oportunidad para aprender algo nuevo o mejorar un proceso.

    O tal vez nos esté empujando a tomar una decisión que antes no nos habíamos planteado.

    El reencuadre es una técnica que se utiliza mucho en terapias como la terapia cognitivo-conductual (TCC), donde se enseña a los pacientes a replantear sus pensamientos negativos de una manera más positiva y útil para mejorar su bienestar mental.6

    El reencuadre no solo sirve para ver los problemas de manera más positiva, sino también para tomar mejores decisiones estratégicas.

    Por ejemplo en los negocios, perder un cliente importante puede parecer un desastre. Pero, si hacemos un reencuadre de la situación, tal vez esa pérdida nos está liberando espacio/tiempo para captar a un cliente más alineado con nuestra visión o con quien podríamos tener una relación más productiva.

    La clave del reencuadre es no quedarse con la primera interpretación de las cosas.

    Cuando nos enfrentamos a una situación difícil, nos preguntamos: «¿qué otros ángulos existen? ¿De qué otras maneras puedo verlo?».

    Ya digo que dicho así suena bien, pero siempre seremos más propensos a hacernos estas preguntas a posteriori. En frío. Cuando estemos con la calma.

    La gracia aquí no es detenernos después de 2 o 3 opciones, sino empujar la mente a seguir buscando nuevas perspectivas, incluso si al principio parecen absurdas o radicales.

    Ahí es donde reside el verdadero poder del reencuadre.

    Las reglas no son la verdad absoluta

    Porque muchas veces damos por sentadas ciertas reglas y normas sociales como si fueran verdades absolutas.

    Pero las reglas no son más que convenciones/entendimientos que la sociedad ha establecido para facilitar la convivencia (según su criterio, claro), porque si lo pensamos fríamente todos sabemos que:

    Las reglas no son leyes naturales inquebrantables.

    Por esto siempre me ha sacado un poco de quicio estar en Estonia, que no venga ningún coche, y que haya una fila de 10 personas esperando cruzar pero que no lo hagan a pesar de que se ve claramente que no viene ningún coche…

    Vale, si hay algún niño no lo hago porque quiero dar buen ejemplo, pero si todos somos adultos y sabemos cuál es el uso de un semáforo, me frustra un poco ver lo corderitos que somos en este sentido.

    Las reglas no son leyes naturales como la gravedad. Leyes que serían iguales para ti que para un alien.

    Por esto si nuestra sociedad desapareciera en 1 día y 1 noche y la civilización tuviera que volver a hacerse desde cero, lo más probable es que hubiera variaciones en el producto final de la moralidad, ética y reglas comunitarias, pero las leyes naturales (cuando las aprendiéramos) terminaríamos concluyendo lo mismo.

    Los libros de física y química terminarían volviendo a esta sociedad tal y como los dejamos, pero…

    ¿Y lo de cruzar la calle cuando ves claramente que no hay ningún coche que vaya a venir y te estás esperando en el semáforo como un tontaina?

    A veces seguimos reglas de forma automática, incluso cuando el contexto nos indica que no tienen ninguna utilidad en ese momento.

    Me ha pasado muchas veces en mi vida y estoy seguro que a vosotros también.

    He encontrado oportunidades que otros no veían porque aprendí a saltarme ciertas reglas cuando, en un contexto específico, no tenían sentido.

    Y no os digo que ignoremos todas las reglas (lógicamente), porque muchas de ellas tienen un propósito importante para que la convivencia con los demás sea efectiva y relajante para todo el mundo…

    Pero también es crucial aprender cuándo podemos doblarlas o incluso romperlas si eso nos ayuda a progresar sin perjudicar a nadie.

    En este aspecto es importar recordar la frase «ojo por ojo, diente por diente», proveniente del Código de Hammurabi, un antiguo conjunto de leyes babilónicas que además también aparece en la Biblia en el libro del Éxodo, como parte de la ley del Antiguo Testamento.

    Este fue seguramente de los primeros principios legales a los que se les dio el nombre de «ley del talión» que básicamente establecía que el castigo debe ser proporcional al daño causado.

    ¿Y qué tiene que ver esto con lo que os estoy diciendo?

    Pues que si vamos a romper una regla por un contexto específico, tiene sentido pensar si me importaría que otra persona la rompiera.

    Si me importaría que me pagaran con la misma moneda.

    El claro caso de cruzar un paso de cebra sin coches pone en evidencia que me daría absolutamente igual que otra persona lo hiciera a su propio riesgo. A mi no me incumbe y debería importarme una santa mi3rda (ahora que hablamos de textos sagrados).

    Es por esto que la psicología social ha estudiado cómo el cumplimiento ciego de las normas puede llevar a comportamientos irracionales, mientras que el cuestionamiento de las reglas a menudo está asociado con la innovación y la creatividad.7

    Un ejemplo fascinante de cómo las reglas no son más que construcciones humanas es la historia de los Estados Unidos.

    Cuando se redactó la Constitución, originalmente se pensaba que el país tendría varios presidentes en lugar de uno solo.

    Fue solo por una votación de 7 contra 3 que se decidió tener un solo presidente, lo que saca a reflejar que muchas cosas que consideramos como «normales» o «verdades universales» son, en realidad, arbitrarias y podrían haber sido completamente diferentes si las decisiones hubieran tomado otro rumbo.8

    Creencias que moldean nuestra realidad

    O sea que estamos confundiendo lo que vemos con lo que es (o al revés), cuando lo cierto es que la realidad no es lo que es, sino lo que pensamos que es.

    Nuestra mente selecciona ciertos fragmentos de la realidad, ignora otros y construye una narrativa que nos parece coherente, pero que no tiene porque reflejra la totalidad de los hechos.

    Un ejemplo común que me viene a la mente es el de las relaciones románticas.

    Imagina que alguien te deja y, en tu cabeza, estás convencido de que fue «de la nada» o «sin ninguna razón».

    Pero te tomas un momento para repasar la relación desde otro ángulo y entonces quizás empiezas a recordar pequeñas señales que estaban ahí todo el tiempo, pero que tu mente ignoró porque no encajaban en la narrativa que querías contarte en ese momento.

    La psicología moderna ha documentado cómo nuestro cerebro tiende a construir estas narrativas selectivas para proteger nuestra autoestima o para darle sentido a eventos complejos.9

    Elige del menú de creencias

    En última instancia lo que quiero transmitir hoy es que lo más importante no es qué es verdad y qué no lo es, sino qué creencia nos ayuda a vivir mejor.

    A actuar de manera más efectiva y a estar en paz con nosotros mismos.

    Si una creencia nos paraliza o nos hace sentir impotentes, es hora de replanteárnosla.

    Por ejemplo, si creo que «no hay oportunidades» y eso me lleva a la inacción, tiene sentido de pensarlo fríamente y intentar recordar evidencia que nos diga lo contrario para que esa creencia se convierte en «siempre hay oportunidades pero muchas veces no son tan obvias como desearía».

    O algo por el estilo…

    Porque tampoco nos podemos engañar diciendo que siempre hay oportunidades, pero tenemos la opción de recordar evidencia de vida que rete la creencia que ahora mismo nos está limitando una acción o que vivamos como queramos vivir.

    Tiene gracia y es paradójico porque a veces podremos adoptar una de esta creencia que nos servirá y nos asistirá a tener una mejor vida, cuando la misma creencia sería negativa y mala para otra persona que la adoptara.

    Es decir, que esa creencia no fuese verdad para él.

    Pero da igual, porque no se trata de si tenemos razón ahora mismo, sino de lo que nos ayuda a vivir mejor.▲

    Bibliografía

    1. Tversky, A. & Kahneman, D., 1974. Judgment under Uncertainty: Heuristics and Biases. Science, 185(4157), pp. 1124-1131

    2. James, W., 1907. Pragmatism: A New Name for Some Old Ways of Thinking. New York: Longman Green and Co

    3. Vyse, S.A., 2014. Believing in Magic: The Psychology of Superstition. New York: Oxford University Press

    4. Harris, M., 1974. Cows, Pigs, Wars, and Witches: The Riddles of Culture. New York: Random House

    5. Libet, B., 1985. Unconscious cerebral initiative and the role of conscious will in voluntary action. Behavioral and Brain Sciences, 8(4), pp. 529-566

    6. Beck, A.T., 1979. Cognitive therapy and the emotional disorders. Penguin Group

    7. Asch, S.E., 1955. Opinions and social pressure. Scientific American, 193(5), pp. 31-35

    8. Jillson, C., 1994. Constitution Making: Conflict and Consensus in the Federal Convention of 1787. New York: Agathon Press

    9. McAdams, D.P., 2001. The psychology of life stories. Review of General Psychology, 5(2), pp. 100-122

  • “Nunca te impongas un ritmo que no puedas mantener.”

    ¿Qué quiero decir con esto?

    Todas las referencias mencionadas en el episodio las tienes a continuación.

    Seguro que os ha pasado que empezamos la semana con una motivación inquebrantable.

    La empezamos con buenos entrenamientos, buenos hábitos de trabajo, buen foco, buena nutrición…

    Pero te levantas un jueves y sin comerlo ni beberlo toda esa buena trayectoria se va a la mi3rda…. sin ninguna razón.

    Simplemente porque tiene uno de esos días en los que te levantas con el ánimo contrario a como empezaste la semana.

    Algo que nos lleva a una espiral negativa porque te desmotivas al sentirte así y sientes una falta de propósito increíble.

    Te das cuenta que no quieres escuchar estos pensamientos tan negativos dentro de tu cabeza así que lo que haces es abrir instagram, tiktok o mirar montones de video de youtube de cualquier temática.

    Cuando vuelves a escuchar esos pensamientos, entonces te sientes aún peor porque llevas semanas, meses o años mirando videos motivacionales en youtube sobre la cultura del hustle.

    La cultura del más, más y más que hemos adoptado de los americanos en los círculos del desarrollo personal.

    Que si lo quieres petar en la vida debes levantarte a las 4 y media de la mañana, entrenar, trabajar en tu propósito y si quieres descansar debes sacarte unas flexiones para llegar a las mil diarias.

    Los gurús de la productividad te dicen que sólo así harás suficiente dinero porque a estas alturas ya deberías ser multimillonario, y que si no lo eres es porque no sabes hacer encajar “más” en tu agenda.

    ¿Te sientes abrumado, estresado y con ansiedad?

    No pasa nada.

    Simplemente intenta añadir un poco más de trabajo y actividades productivas a tu día a día.▼

    Lo que todos sabemos aquí es que los resultados auténticos (los que toman tiempo en llegar), sólo pueden venir a nuestras vidas por compromisos diarios en nuestros hábitos.

    Como dijo Emerson… Los años enseñan más de lo que los días nunca llegan a saber.

    • En realidad no necesitamos más tiempo, necesitamos más foco.

    • No necesitamos más intensidad, necesitamos más compromiso.

    • No necesitamos motivación, necesitamos pura voluntad.

    Pero creo que de todas estas afirmaciones la más importantes es la segunda…

    La de la intensidad.

    Abandona tus objetivos. Crea compromisos gestionables.

    Porque donde fallamos es aumentar el máximo el fuego del fogón sin ser conscientes que la llama de ese fuego no se puede mantener así de forma indeterminada.

    Lo que necesitamos no son objetivos que nos motiven un porrón ahora mismo, sino crear un compromisos gestionables.

    Esto significa no intentar construir Roma en una semana.

    ¿La única forma de hacerlo? Pues tragarnos nuestro orgullo para bajar la barrera/el nivel de entrada para los hábitos.

    Quizás en vez del entreno de 1 hora diario, puede tener sentido empezar con 30 minutos o 20 o los que sea.

    En el fondo es el motivo por el que personalmente empecé a entrenar diariamente, fue porque me permitía entrenar menos pero convertirlo en un hábito que formara parte de mi identidad.

    Y si 20 minutos sigue siendo difícil de implementar… pues tan fácil como poner una barra de dominadas en la puerta de casa y hacer unas cuantas dominadas cada vez que pases por abajo.

    O en vez de trabajar 4 horas diarias en tu proyecto de máxima pasión y propósito, pues le dedicas 1 hora.

    Porque no se trata de hacer mucho, sino de seguir haciendo a años vista.

    ¿Qué es lo que llevo repitiendo una y otra vez?

    Si no te ves haciéndolo ahora, entonces no empieces.

    Si no te ves haciéndolo décadas vista, entonces no empieces.

    Lo que ganamos con los compromisos gestionables/manejables en vez de objetivos es que no dependemos de nuestro estado emocional para hacer lo que nos importa hacer diariamente, porque de lo contrario, si dependemos de estar activados/motivados para hacer algo, es que estamos dejándonos guiar por la intensidad exclusivamente, en vez de canalizar todo lo que tenemos en dosis manejables.

    Así que la pregunta que debemos hacernos cada uno de nosotros es: ¿cómo convierto mis compromisos en manejables?

    ¿Qué tamaño necesito que tengan estos compromisos para que pueda hacerlos cada día?

    “Cada día” también incluye los días que estoy desmotivado.

    Si te imaginas uno de los nuevos propósitos de año nuevo (que en realidad no es nuevo porque ya te lo pusiste el año pasado porque significa que es algo que te importa), vamos a hacerlo distinto y te pregunto:

    ¿Cómo conviertes este propósito en algo gestionable que te permitiría hacerlo incluso en los días de bajón, desmotivado y hasta enfermo si me apuras?

    Estamos hablando de algo que podamos hacer a diario sin importar lo pequeño que sea.

    Si vas a estudiar un idioma, quizás estudiar 1 hora no es realista, pero aprender 1 o 2 palabras al día con metodologías como estudiar con Anki es más que factible porque te reportará menos de 10 minutos.

    Quiero ilustrarlo de esta forma…

    Juega tus cartas en una partida que durará décadas.

    Si supieras que la carrera que estás empezando no es un sprint sino una maratón, estoy seguro que no empezarías corriendo al máximo de tus fuerzas, ¿verdad?

    Por esto no se trata de la intensidad sino del compromiso a terminar la carrera.

    Porque el plan consistente pero imperfecto que sigues, es mucho mejor que el plan perfecto sin fisuras que abandonas.

    No tiene sentido establecer unas pulsaciones/velocidad/ritmo que no podemos seguir.▲

  • En este episodio, Pau vuelve a la idea que le está atravesando estos días: la inteligencia artificial le está dando una sensación de superpoderes creativos. Después de años dependiendo de desarrolladores, presupuestos, esperas y accesos técnicos que no controlaba del todo, ahora siente que puede tocar infraestructura, migrar servidores, auditar proyectos y entender sistemas que antes estaban completamente fuera de su alcance.

    Todas las referencias mencionadas en el episodio las tienes a continuación.

    La imagen que usa no es la de Leo Messi, como decía Víctor Correal, sino la de Leonardo da Vinci: no alguien que domina una sola cosa, sino una figura renacentista capaz de mezclar disciplinas, construir, imaginar, diseñar y ejecutar. Para Pau, la IA nos convierte en eso: hombres del Renacimiento digital.

    El episodio gira alrededor de una experiencia concreta con desarrolladores, facturas infladas, dependencia técnica y una migración de servidores hecha con Claude. Y de fondo, una idea muy clara: la IA puede esclavizarnos, sí, pero también puede darnos mucha más libertad digital.

    Lo que cuenta Pau en este episodio

    • Cómo lleva desde las 5 de la mañana haciendo migraciones con Claude, algo que antes habría sido imposible para él por no tener background de programador.

    • La sensación de estar viviendo el Renacimiento digital: con IA ya no se siente como alguien limitado por no saber código, sino como alguien capaz de construir mucho más de lo que imaginaba.

    • La comparación con Víctor Correal, de No es asunto vuestro: Víctor decía que con IA se siente como Leo Messi, pero Pau matiza que Messi solo hace una cosa muy bien; con IA, dice, somos más bien Leonardo da Vinci.

    • El descubrimiento de que Claude puede analizar vídeos frame a frame, algo que le parece una muestra de lo temprano que estamos todavía en esta revolución.

    • La diferencia entre vender cursos y gestionar plataformas: entiende por qué muchos creadores hacen cursos, porque vendes una vez y te olvidas bastante, mientras que él tiene membresías, bots, plataformas y sistemas vivos que mantener.

    • Su historial con desarrolladores: ha tenido experiencias muy buenas y muy malas, casi sin término medio. Desde un chaval de la comunidad que en 2019 le programó cosas muy bien, hasta perfiles posteriores que acabaron generando problemas.

    • El caso del desarrollador de Sri Lanka encontrado por Fiverr: al principio todo parecía funcionar perfecto, con buen precio y eficiencia, pero con el tiempo empezó a tardar más, contestar peor y finalmente llegó una factura que Pau considera inflada.

    • La sospecha con las horas facturadas: tareas que el desarrollador presenta como seis horas, Pau siente que ahora podría hacerlas en cinco minutos con Claude.

    • La preocupación real: no es solo la factura, sino que esa persona tenía acceso a infraestructura crítica de sus proyectos. Si alguien ya no es honesto con los tiempos, ¿qué puede hacer con accesos sensibles?

    • La reacción de Pau y su equipo: antes de confrontar directamente al desarrollador, deciden ganar tiempo, pedir accesos, clonar servidores, migrar servicios y asegurarse de que todo queda bajo control propio.

    • El aprendizaje técnico con Claude: descubre que no basta con cambiar contraseñas. Hay accesos por SSH, claves, posibles backdoors y varias formas de entrar en servidores, bots o plataformas.

    • La decisión de contratar nuevos VPS y hacer una migración completa, no solo por eficiencia, sino por paranoia razonable y seguridad.

    • La sorpresa al ver que tenían mucha más capacidad contratada de la necesaria, hasta el punto de sospechar si en algún momento alguien pudo estar usando recursos de más o recomendando infraestructura sobredimensionada.

    • La frase catalana que resume el episodio: “si vols estar ben servit, fes-te tu mateix el llit”; si quieres estar bien servido, hazte tú mismo la cama.

    • La idea de que depender de desarrolladores para infraestructura crítica puede ser peligroso si tú no tienes control real sobre accesos, servidores y copias.

    • La libertad que le está dando Claude: no porque entienda todo el código, sino porque la IA sí lo entiende por él y le permite auditar, migrar y tomar decisiones.

    • La reflexión sobre el futuro del desarrollador: Pau no cree que desaparezca, pero sí que cambiará mucho. El perfil valioso será quien sepa gestionar IA, dirigir desarrollo, entender arquitectura y actuar como una especie de project manager técnico.

    • El ahorro económico: siente que en pocas semanas se ha ahorrado miles de euros en desarrollos, migraciones y tareas técnicas que antes habría tenido que delegar.

    • La conclusión emocional: esta experiencia le ha dejado mal sabor de boca con ciertos desarrolladores, pero también una sensación muy fuerte de liberación.

    Este episodio no va solo de servidores. Va de recuperar control. De pasar de depender de alguien que toca una parte crítica de tu negocio a poder entender, auditar y mover piezas con ayuda de la IA.

    Menciones y herramientas del episodio

    • Claude: herramienta central del episodio, usada para migraciones, auditorías, análisis de servidores y recuperación de control técnico.

    • Víctor Correal: creador de No es asunto vuestro, mencionado por su comparación entre la IA y sentirse como Leo Messi.

    • No es asunto vuestro: podcast de Víctor Correal, referencia recurrente en esta etapa de Pau hablando de IA y construcción.

    • Leonardo da Vinci: metáfora principal del episodio: la IA como herramienta para convertirse en una figura renacentista digital.

    • VPS: servidores privados virtuales que Pau está migrando y reduciendo para recuperar control sobre su infraestructura.

    • SSH: sistema de acceso técnico que Pau descubre como una de las “puertas” que no basta con cerrar cambiando una contraseña.

    • Fiverr: plataforma donde encontró al desarrollador de Sri Lanka con quien ahora quiere dejar de trabajar.

    • Sociedad Ninja: comunidad donde hay desarrolladores y donde Pau contrasta también parte de esta nueva etapa de construcción con IA.

    La idea de fondo

    La IA no solo sirve para crear cosas nuevas.

    También sirve para dejar de depender tanto.

    Dejar de depender de quien te factura horas raras.
    Dejar de depender de quien tiene las llaves de tu infraestructura.
    Dejar de depender de no saber qué está pasando dentro de tus propios proyectos.

    Y ahí Pau encuentra una forma nueva de libertad: libertad digital.

    No porque ya sea programador.

    Sino porque ahora puede dirigir, auditar y construir con una herramienta que le permite volver a tener el control.

Más episodios
YouTubeSpotifyApple pod