Ninjas de la vida, para los que nos importa multipotenciarnos para crecer como personas en las distintas áreas de la vida que nos interesan (#522), no dejamos de ver ejemplos de personas que lo petan en sus campos gracias a un solo factor.
Estas personas alegan que lo único (como si fuera poco) que tuvieron que hacer fue perseverar.
Seguir picando piedra sin pausa hasta que consigas lo que te has propuesto.
Lo que pasa es que analizándolo de cerca podríamos concluir que aparentemente no todo el mundo tiene la capacidad de perseverar durante 10 años de sus vidas porque, claro…
Encima tienes que perseverar correctamente.
Porque ¿y si perseveras pero a los 9 años te das cuenta que estabas equivocado? ¿O que no eras bueno? ¿O que el objetivo es imposible?
En algún momento tendrás que decirte que has perseverado por nada, aceptarlo, y empezar de cero.

Esta es quizás la principal razón por la que muchos dejan sus proyectos al cabo de poco: porque no hay garantías que conseguirán lo que quieren (no necesariamente que sean vagos).
Cuando no hay certeza/garantías de que conseguirás lo que querías, nos asaltan dudas y asunciones tipo: ¿y si hubiera perseverado un poquito más y gracias a esto hubiese llegado al éxito que buscaba a los 10 años en vez dejarlo a los 9 años?
Como esa imagen del hombre que abandona su picada de piedra pero que si hubiera persistido un pelín extra, hubiera llegado a los diamantes que tanto tiempo llevaba buscando.
De aquí nos salen dos preguntas que intentaremos responder hoy:
- ¿Qué se necesita para tener tal nivel de persistencia?
- ¿Cómo sabemos que no vamos a perseverar en vano?
Hace unos pocos años os hubiera respondido que era totalmente individual. Que «depende de la persona».
Que la gente de éxito que se había hecho a si misma a base de picar piedra, nacían o se hacían con la capacidad de superar la adversidad de forma natural porque esa perseverancia tenía que ser un rasgo de personalidad.
O dicho de otra forma: que la crianza de esas personas era un factor clave que les hace desarrollar este rasgo de personalidad que después le hacen petarlo en la vida.
Y aunque siga pensando lo mismo ahora también me he dado cuenta que la perseverancia no se limita a un rasgo, porque según lo que he estado viviendo y experimentando en los últimos años de mi vida hoy os puedo decir que:
La perseverancia también es una habilidad que podemos desarrollar.
Que no hay que ser un genio o que nos toque la lotería de la mentalidad genética para ser más persistente, sino aplicar las mismas reglas que cuando creamos un hábito para desarrollar cualquier habilidad (#469).
Por esto para adquirir la perseverancia no practicarías la perseverancia, del mismo modo que para adquirir la habilidad de tocar la guitarra no podrías empezar a practicar sino tuvieras una directriz. Unas instrucciones. Una dirección.
Podríamos ser perseverantes simplemente cogiendo una guitarra e intentando aprender 8 horas al día pero todo sabemos que sin unas instrucciones claras sólo estamos haciendo el cafre y perdiendo el tiempo.
Lo mismo con cualquier otra actividad en la que pudieras ser un pesado, ser persistente y disciplinado, pero que a su vez nunca llegues al puerto que te habías dicho que llegarías porque no has tenido ninguna dirección clara.
¿Para qué picar piedra sin parar si ni siquiera te has percatado de que en la mina donde estás picando ni siquiera hay oro ni diamantes que minar?
Vamos a ver cómo diferenciarlo y poder adiestrar la habilidad de la perseverancia.▲▼
Qué es la perseverancia
La perseverancia es la capacidad de mantener esfuerzo y determinación constante para llegar a una meta, a pesar de los obstáculos para conseguirlo.
En lenguaje ninja es: picar piedra. Ser un pesado. No desistir nunca hasta conseguir lo que nos hemos propuesto.
Diferencia entre perseverancia y resiliencia
No es lo mismo que resiliencia.
Ser resiliente está más enfocado a la flexibilidad.
A la capacidad de adaptarnos, pivotar, recuperarnos, crecer… Lo que nos da una pista enorme para ver que una persona muy persistente pero que no es resiliente se encontrará delante de una encrucijada.
Es verdad que una persona resiliente que no es perseverante lo pasará fatal, porque por mucho que te adaptes si no eres capaz de seguir entonces terminas siendo como un flubber, como el Pokemon Ditto.
Te moldeas a todo pero no eres duro en ninguna situación, pero la encrucijada es que…▲▼
La paradoja de la perseverancia
Una persona puramente perseverante sin capacidad de flexibilidad se encontrará que tiene en las manos una arma de doble filo.
Si vas en la dirección correcta + eres bueno + algunos astros están alineados, entonces perseverar es la única cosa que te hará llegar al final del camino.
Pero si te has puesto un objetivo súper ambicioso y a su vez nadie te está garantizando que tengas razón en perseguir ese objetivo, podrías peder décadas de tu vida persiguiendo algo que no estás destinado a conseguir.
Las pelis de Hollywood y Disney han hecho un trabajo maravilloso el eliminar la falta de garantías de la ecuación.
En la vida real, no llegar nunca a conseguir lo propuesto por mucho que perseveremos es un resultado más que realista.
De hecho hay más probabilidades que no lleguemos a puerto por mucho que piquemos piedras que no al revés, porque muchos otros factores/ingredientes se tienen que dar para que consigamos lo que queremos en la sopa del éxito.
Pero tengo buenas noticias, y es que hay un factor clave que nos elimina por completo esta inseguridad y falta de garantías.
Un factor que cuando lo conseguimos hace que la perseverancia venga rodada. De forma totalmente orgánica y sin fallos…▲
Para saber de qué hablo sólo tenemos que hacer memoria de esas personas que conocemos y han perseverado durante tantos años de su vida pero que han conseguido lo que querían. ¿Cuáles eran sus cualidades?
Cualidades de una persona perseverante
- Determinación
- Resiliencia y adaptabilidad
- Tolerancia a la frustración
- Paciencia
- Autodisciplina
- Confianza en sí mismos
- Optimismo con mentalidad de crecimiento
- Enfoque para alcanzar estado de flow (#483)
- Motivación intrínseca
Ejemplos de personas perseverantes
Os dais cuenta, ¿no?▼
Los que han perseverado durante 10-20 años en sus negocios o relaciones sanas de pareja o lo que sea, no sólo son perseverantes sino que por alguna extraña razón (ahora veremos porque no es tan extraño) también han desarrollado otros rasgos y habilidades de mentalidad.
Ahora os revelo el factor pero quiero exprimir un poco más vuestras cabezas.
Imaginaros esos casos donde podemos sacar energía, motivación, fuerza, foco y capacidad hasta el punto de llegar a ser sobrehumanos.
Como una madre que terminan levantando coches para rescatar a su hijo. Casos en los que la opción de fallar no existe.
Claro que se le activan la adrenalina y otros factores hormonales y metabólicos de máxima emergencia en el cuerpo, pero lo que vengo a decir es que:
Su capacidad termina siendo directamente proporcional a la urgencia o el poder del objetivo marcado.
Claro que en este ejemplo la meta/objetivo es finito en el tiempo, en el sentido de que cuando haya terminado de levantar el coche, ya no hay necesidad de continuar, pero ¿en qué momento de la vida tenemos todas estas cualidades de perseverancia (energía, motivación, fuerza, foco…) a largo plazo.
¿Qué personas conocéis que cumplen estas características que las hacen tan pesados en lo que sea que quieren conseguir en la vida que no paran hasta conseguirlo?
Muchas veces incluso no «terminan» nunca.
Mueren haciéndolo o persiguiéndolo.
Seguro que ya sabéis a qué me refiero… porque sólo hay un factor que nos convertirá en alguien que nunca jamás se rendirá.▲▼
Sólo hay un factor que nos hace obtener tanto el rasgo como la habilidad de ser persistentes de forma orgánica sin ningún tipo de esfuerzo.
Un factor en el que nuestra ética, moral y valores personales se tienen que alinear para que podamos picar piedra hasta el resto de nuestros días sin que cueste nada. Ninjas de la vida…
¿Cómo ser más perseverante?
El factor número uno que nos convierte en persistentes de por vida es… nuestro propósito de vida.
Seremos persistente en lo que hacemos (acciones) y mentalidad si nuestro propósito es firme.
No hay más que esto.
Porque si en vez de propósito, sólo tenemos motivación, entonces las acciones y mentalidad que nos llevan hacia un sitio, es puramente estacional. Es finito.
Yo me imagino la motivación como los remos de un barco, mientras que el propósito son las velas.
Tu fuerza y energía es dependiente y finita, mientras que las velas del barco aprovechan algo superior a ti de lo que ni siquiera tienes el control, pero que da mucha más fuerza, velocidad y además de forma infinita.
Cuando te tomas en serio tu propósito, no necesitas que nadie te diga que no te rindas. O si te dicen que estás loco, lo seguirás haciendo igualmente (ahora entraremos en esto).
Pero cuando tienes claro tu propósito no necesitas motivación para actuar.
Claro que algunos días son duros y tienes ganas de no hacer nada por el motivo que sea (enfermo, cansado, te han roto el corazón o quizás estás distraído mirando el precio de Bitcoin)…
Al fin y al cabo, somos humanos.
Pero persistirás cuando tengas un deseo fuerte, una meta que quieras alcanzar tanto que nada más te importe.
Aunque ya sabemos que no estamos hablando de una meta en el sentido más estricto de la palabra.
Seremos persistentes en la vida, siendo constantes a un propósito sin importar las dificultados cuando esta persistencia sea congruente con nuestros valores personales (#510).
En otras palabras: que si en nuestra jerarquía de valores, por ejemplo el respeto tiene un rango más alto que cualquier acción que te haría ganar dinero, pero esa acción te hace no tener respeto para ti mismo o los demás, entonces no persistiremos.
Porque el propósito está directamente relacionado con estos valores.
No es sólo una meta banal.
Es ahí cuando nos será técnicamente imposible picar piedra en esa aspecto durante años antes de sentirnos totalmente quemados.
Persistimos en la búsqueda y el trabajo de valores, pero no necesariamente con la intención de conseguirlos.
Por esto digo que la perseverancia está alineada con propósito.
Porque hemos alineado valores con acciones que nos vemos haciendo hasta el final de nuestros días.
Al menos en este preciso momento, pero hay un pequeño problema…▲▼
¿Cuando ser perseverante en la vida?
El problema con la idea de que debes renunciar cuando algo no vale la pena es que a menudo se utiliza como una racionalización.
La idea de renunciar viene a la mente no sólo cuando el esfuerzo es demasiado difícil o que quizás no tenga sentido a nivel monetario, sino sobretodo porque no sirve al propósito de vida.
«Cuando creas has agotado todas las posibilidades, recuerda esto: no lo has hecho» – Thomas Edison
Si no tienes un deseo enorme de ensuciarte las manos, picar piedra y levantarte cada mañana con unas ganas enormes de sumergirte en lo que sea que estés haciendo, entonces, bajo mi punto de vista, eso no es un propósito.
Quizás tienes una meta. La cual requerirá de persistencia, claro.
Pero tendrás que remar con disciplina para llegar ahí, y una vez llegues ahí, buscarás el siguiente destino al que remar una vez hayas recargado las pilas (algunos no se preocupan de recargarlas y es cuando llevan quemadísimos al cabo de unas cuantas metas).
En cambio si en lo que estás trabajando es tu propósito, sentirás que nunca quieres que el viento deje de soplar, porque disfrutas de ese trayecto en barco. De picar piedra.
Cuando encontramos algo por lo que vale la pena pasar por todo tipo de desafíos y adversidades, entonces estamos delante de una actividad, de algo, que muy probablemente sea similar a un propósito de vida.
El propósito no solo define nuestras acciones para lograr algo, sino que también nos define.
Es decir que el propósito crea nuestra personalidad. Crea quienes somos.
Lo que pretendemos lograr afecta a la persona en la que nos convertimos.
«Son tus metas (y no un conjunto predeterminado de rasgos fijos) lo que dan forma a tu identidad. Con el tiempo, y a través de un comportamiento repetido, tu identidad se convierte en tu personalidad». -Dr. Benjamin Hardy
O sea que el quid de la cuestión para convertirnos en una persona perseverante es…▲▼
¿Cómo convertirme en una persona perseverante?
Identificar nuestro propósito de vida.
¿Qué es lo que realmente quieres lograr? O una mejor pregunta (porque no es una meta) sería: ¿en quién quiero convertirme?
Una vez lo sepas, es imposible no ser persistente por esto podemos llegar aun círculo completo y responder las preguntas que inicialmente nos habíamos planteado al inicio:
- ¿Qué se necesita para tener tal nivel de persistencia?
- ¿Cómo sabemos que no estamos perseverando en vano?
Ahora mismo tengo claro que el propósito de vida responde perfectamente cada una de ellas.
Y si me preguntáis cómo puede ser que el propósito también responda la pregunta de cómo saber que no estoy perseverando en vano, es porque aún no habéis experimentado el propósito.
Cuando tienes un propósito no puedes dedicarte a ello en vano.
Me refiero a que es físicamente imposible que te dediques a algo en vano porque la propia meta es el camino (#564).
Quien diga que puedes perder años de vida es porque está trabajando en sus metas/objetivos, no en su propósito.
El propósito tiene inicio (el día que lo descubres y lo ves claro), pero no tiene fin y como tal, por su naturaleza, si no tiene fin significa que no lo puedes hacer en vano.
Pero si os parece, nos preocupamos ya otro día para entender mejor el propósito.▲
Episodios mencionados
- #522: Teoría de los 4 fogones: el marco mental para (no) equilibrar tu vida
- #469: Hábitos apalancados: así mejoro un 1% diario (sin esfuerzo)
- #483: Flow: el estado mental de (super) concentración
- #510: Valores alineados: el arte de vivir con integridad
- #564: La meta es el camino: o cómo encontrar felicidad en los éxitos