Mi opinión y resumen del libro: “La Semana Laboral de 4 horas”. El libro de Tim Ferriss.

Nota: 8.5/10

Opinión personal: podría decir que este libro fue el que me “abrió el cielo” en temas de negocios online. No es el que cuenta más cosas, pero es el que explica todo el concepto de generar ingresos pasivos en general. Desde que lo leí y hasta que abrí mi primer negocio online, fue mi biblia y el que me hizo descubrir mucho otros libros que incluí en mi Biblioteca.

Aquí va el resumen del libro “La Semana Laboral de 4 horas”. De ahí están sacadas las lecciones más importantes. Lo son para mí, así que recomendaría comprarlo para que cada uno llegue a sus propias conclusiones y opiniones.

Es el libro que cambió mi vida en temas de emprendimiento y me animó a crear mis negocios online.

Resumen en vídeo

Lecciones del libro en 3 frases

  1. Ser de los «nuevos ricos»: tener ligeramente más dinero que el resto, pero sobretodo más tiempo.
  2. Somos la media de las cinco personas con las que nos relacionamos más.
  3. Lo que nos asusta más, es lo que acostumbra a ser más necesario que hagamos.

La Semana Laboral de 4 horas es una guía paso a paso para liberarme de las esposas de los trabajos corporativos. Crear una empresa que invierta en mi estilo de vida y sueños, viviendo como un millonario sin serlo.

Lecciones de negocios

  • Nada de perseguir a los clientes.
  • Tampoco responder correos que no terminará en una venta, o que puede ser respondido fácilmente con una página FAQ o hasta contestador automático.
  • No trabajar dónde vivo, duermo, o me relajo. Separar mis atmósferas.
  • Hacer un buen análisis 80/20 cada 2-4 semanas tanto por temas de negocios, como vida personal.
  • Dejar de lado la perfección. Mejor centrarse en “suficientemente bien”. Aplicarlo tanto en ingresos online como personalmente.
  • No consumir tiempo para solventar problemas pequeños, a los que “desproporciono” con mi mente.
  • De las tareas que se pueden hacer en otro momento, no ponerlas en prioridad para justificar que he trabajado un poco.
  • No mirar a un proyecto o trabajo como si fuera “el todo” de mi existencia.
  • Dejar de ignorar las recompensas sociales de la vida. Rodearme de gente feliz que no tiene nada que ver con el trabajo.

Resumen de “La Semana Laboral de 4 horas”

La idea del libro es clara: hacer lo mínimo necesario con el máximo de efecto.

La meta no es ser un vago o estar inactivo. Pero terminar haciendo lo que realmente quiero hacer.

Dejar de comprar cosas y pasar a dedicar mi tiempo a mis pasiones. Ser quien quiero ser.

Si esta idea incluye herramientas y gadgets, que así sea. Pero son más bien considerados algo extra que una finalidad ensí.

Nada de ser el jefe o trabajador, pero el propietario. Poseer los trenes y que sea alquien distinto a mi el que procure que llegan a tiempo o los conduce.

Cómo vivimos

La mayoría de cosas que poseemos, son justificaciones para gastar tiempo en esas cosas que no importan. Como comprar y preparándome para hacerlo (trabajando).

Pues no se trata de esperar el día de cobrar, pero de hacer que el dinero vaya entrando en el bolsillo diariamente con negocios pasivos.

Después de años de trabajo repetitivo, necesitaré encontrar pasiones, redefinir mis sueños y dedicarme a encontrar hobbies que dejé guardados en una caja de zapatos…

“No te engañes a ti mismo. Aún así eres la personas más fácil de engañar” – Richard Feynman

Vivir entre lujos en distintos lugares del mundo cuesta menos que alquilar en Estados Unidos. Si puedo dejar de ser esclavo de mi tiempo y dinero, este valdrá 3-10 veces más.

He vivido por todo el mundo y puedo confirmar que no me ha hecho falta ir a Asia para vivir como un rey. A mi me gusta mucho Europa, y cuando viví en Romanía, Croacia o Bulagria, un cambio de moneda tan favorable se agradece.

No se trata de vivir a lo barato. Prefiero encontrar esa tan deseada calidad-precio que vivir en el mejor país del mundo. A no ser que me deje enamorado…

Controlando tiempo y dinero

El dinero se multiplica por el valor práctico dependiendo de ciertas “respuestas” que controle en mi vida. Estas, vienen dadas por las preguntas:

  1. Qué hago
  2. Cuando lo hago
  3. Dónde lo hago
  4. Con quien lo hago
En La Semana Laboral de 4 horas, Timothy llama a esta ecuación el multiplicador de la libertad.

Con este criterio, el banquero “rico pero atado” tiene menos poder que la persona que hace 20.000€ al año pero sólo trabaja algunas horas.

Aquel que tiene control sobre estas cuatro preguntas.

La habilidad de elegir es poder verdadero. Cómo ver y crear estas opciones con el menos esfuerzo posible.

Retirarse no debería ser una meta, porque asume que no me gusta lo que estoy haciendo durante los años que soy capable de hacerlo.

Nada puede justificar este sacrificio.

Una buena idea es distribuir “pequeñas jubilaciones” durante mi vida, en vez de guardarlas hasta el final.

Para cuando no me pueda aguantar los pedos.

En el libro La Semana Laboral de 4 horas, Tim hace un resumen de esta idea con: 1 mes de viajes por cada dos meses de trabajo.

No creo que haya un balance general para que los empleados puedan ir pidiendo excedencia cuando les plazca. Personalmente me hace pensar que esta idea, es un poco alocada por el mundo en que vivimos.

Por esto me alegro ganar dinero como blogger.

Las condiciones para hacer algo así es como tener un hijo. Nunca parece buen momento.

Manos a la obra

“Algún día” es una enfermedad.

Igual de malas son las listas de “a favor” y “en contra”.

Si es importante para mi y lo quiero terminar haciéndolo, sólo me queda no procrastinar.

Es mucho más divertido (y lucrativo) alinearme con lo que sé hacer, que intentar arreglar mis debilidades.

Cierto, pero supondré que este consejo va bien sólo para negocios y manejar mi tiempo. Si tengo que usarlo para relaciones… No sé. ¿Tal vez?

Pero un exceso de no hacer nada es venenoso.

Lo que lo alimenta son aquellas afirmaciones que hacen que posponga mis sueños.

“Si tuviera más dinero”.

Sólo sirve para envenenar el “ahora” y contagiarme de excusas para no crear la vida que quiero.

Enfocando fallos y metas

Apuntar lo peor que me podría pasar.

Algo que me pueda parecer realmente terrible si todo va mal.

Los estoicos de antaño volvían a las andanas de su “yo” más natural. Con ropa simple y comiendo sólo arroz y alubias.

Era una manera de acordarse de que lo que nos da tanto miedo muchas veces no es para tanto.

No hay diferencia entre un pesimista que dice “hacer lo no sirve para nada”, y un optimista que está con el “todo va bien, no hace falta hacer nada”.

En ambos casos no sucede nada.

“Tienes comodidad. No lujos. No me involucres el dinero. El lujo que menciono no tiene que ver con finanzas. No se puede comprar. Es una recompensa para aquellos que no temen salir de la zona de confort.” – Jean Cocteau

Las pocas citas que hay son chulas. El autor me hizo descubrir la filosofía estoica.

En el pico para ser el número uno se está solo. El 99% del mundo está convencido que no es capaz de conseguir grandes cosas, así que apuntan a lo mediocre.

Este es el motivo por el que la competencia es feroz en metas “realistas”.

Por ejemplo es más fácil ir a por la chica 10 del bar que nadie se atreve a entrar, que aquellas que la mayoría encuentra “en la media”.

Tener una meta disparatada es una “infusión de adrenalina”. Algo que provee con aguante para llegar al final.

Aquellos objetivos que en la sociedad se catalogan como “realistas” no llenan el pecho de motivación.

Supongo que por esto escribí como sería mi día perfecto. Para tener una visión clara de lo que serían mis mejores días.

Estoy muy de acuerdo con lo que dice Tim en el libro La Semana Laboral de 4 horas, pero tengo que apuntar que querer mirar desde lo más alto tiene que hacerse igualmente con un poco de cabeza.

Dividir los objetivos para poder ir subiendo peldaños. Si uno de estos no me cuadra, señal que me lo tengo que replantear.

Enfocándo lo que quiero

  1. Cambio de metas ambiguas a deseos
  2. Para que sean efectivas, tienen que ser poco realistas para la mayoría
  3. Centrarme en las actividades que me llenarán cuando saque el trabajo de por medio. Vivir como un millonario que requiere hacer cosas interesantes, en vez de poseer cosas envidiables.

No muy fan de planear las cosas a la larga. Mejor de cara 3-6 meses porque el futuro se convierte en una excusa para postponer cosas.

Me gusta tener una visión lejana de el tipo de vida que (creo que) quiero llevar. A partir de aquí me centro más en las metas trimestrales y anuales porque son las que se pueden cuantificar. Aquellas que me acercan al tipo de persona que quiero ser.

Estando en medio de una búsqueda o un paso de mi proyecto con el que no sé como continuar, mejor encontrar a alguien que ya lo haya hecho. Con esto evito pasar demasiado tiempo paralizado por el análisis.

Programar así una llamada con la que me sentiría mal si la cancelara.

Las acciones más importante nunca son cómodas.

Proponer soluciones en vez de preguntar por ellas.

Eliminación

“Uno no acumula, elimina. No es incremento diario, pero decrecimiento diario. La altura del cultivo siempre pasa por simplicidad” – Bruce Lee

Estar ocupado es el resultado de evitar acciones críticas pero incómodas.

No hay que confundir eficiencia con efectividad. El mejor vendedor que va puerta por puerta, puede ser increíblemente eficiente. Y aún así no tan efectivo como un spammer.

Alguien mirando el email treinta veces al día, tiene un sistema elaborado de organizcion, que puede ser increíblemente eficiente pero no efectivo.

Hacer algo bien, que no es importante, no lo hace importante.

Del mismo modo, una tarea que requiere mucho tiempo tampoco significa que sea crítica.

La eficiencia es una gilipollez a menos que sea aplicada a las cosas adecuadas. O sea que lo qué hago, importa más que cómo lo hago.

“Lo que es mesurado es tratado” – Peter Drucker

Volvemos a entrar en el Principio de Pareto: la regla del 80/20.

El 80% de:

  • las consecuencias vienen del 20% de las causas
  • los resultados vienen del 20% del esfuerzo o tiempo
  • las ganancias vienen del 20% de productos o clientes

Aunque muchas veces este ratio se vuelve más: 90/10 o 95/5, pero cómo mínimo 20/80.

Este principio y cualquier cosa está enfocada a: encontrar nuestras ineficiencias y eliminarlas. También saber nuestras fortalezas y multiplicarlas.

Tim dejó de contactar el 95% de sus clientes, despidió un 2% y mejoró el top 3% de sus productos.

Se puede aplicar en publicidad, ventas, compras…

Completando tareas

La mayoría de tareas no hacen ninguna diferencia. Una lista de cosas que lo ponen en evidencia:

  • Estar ocupado es una manera de ser vago.
  • Tener demasiado en lo que pensar es tan improductivo como no hacer nada. Y encima mucho menos placentero.
El autor se centra en ser más selectivo y hacer menos. Como camino para conseguir mucha más productividad.

Centrarse pues en lo que importa e ignorar el resto.

Falta de tiempo significa falta de proridades.

Con esto Tim Ferriss propone usar la ley de Parkinson.

No. No es que se me mueva la mano sin parar mientras hago cosas…

Se trata de la mágia de tener una fecha para completar algo.

Si alguien me da 24 horas para completar un proyecto, esto me fuerza a completar su ejecución.

En el caso de tener una semana, las tareas se acomularán en 6 días. Y lo mismo si me dan dos meses.

Estos deberes se convertirán en una tarea mental monstruosa.

Con esto, es más fácil aprender a ignorar y redirigir toda la información e interrupciones que crea irrelevantes, sin importancia o con las que no puedo tomar acción.

Si soy un empleado y me hacen pasar tiempo dedicándome a hacer tonterías, no es mi culpa.

Estuve años en una multinacional y como les sobraba tanto tiempo y dinero, al final hay centenares de persona haciendo cosas que no son tan necesarias.

Incrementando productividad

Hay dos maneras básicas de llegar a esto:

  1. Limitando tareas por importancia (regla 80/20)
  2. Reducir el tiempo de trabajo para limitar las tareas a las importantes (ley de Parkinson)

Y resulta que la mejor solución es… Usar ambas.

Identificar esas tareas críticas que contribuyen a más ingresos (o resultados). Ahí ponerlas en el calendario de manera inteligente y con poco tiempo.

Si no he identificado aquellos deberes críticos para empezar de forma agresiva, ahí es cuando lo que tiene menos importancia pasa a ocupar la mayor parte del día.

Sin fechas límite, los trabajos menores me fuerzan a ser hechas.

El tiempo es malgastado en función de lo libre que esté

Así que para ser más productivo:

  1. definir una lista corta de cosas que hacer
  2. tener una lista de cosas que no debo hacer

Conceptos de «La Semana Laboral de 4 horas»

En el resumen también he decidido incluir algunos conceptos que no conocía.

«Nuevos ricos»

Aquellos que tienen ligeramente más dinero que el resto, pero que sobretodo tienen más tiempo libre. Para poder hacer aquellas cosas que realmente les apasionan.

Otros: trabajo por mi
Nuevos ricos: que los otros trabajen por mi

Otros: trabajo cuando quiero
Nuevos ricos: hago lo mínimo necesario

Otros: estar al mando en vez de ser el trabajador
Nuevos ricos: ni el jefe ni el trabajador, ser el propietario

Contar los ingresos relativos. Dos personas haciendo 100.000€ al año. Una trabaja 50 horas a la semana, la otra sólo 10.

Dieta de baja información

Nunca miro las noticias y no he comprado un periódico en los últimos 5 años.

Sólo miro el correo comercial durante un rato cada pocos días a la semana. Tampoco miros los mensajes cuando estoy viajando.

¿Y si alguien tiene una emergencia?

Nunca pasa. Mis contactos saben que no respondo a emergencias o que de alguna manera no me llegan.

Los problemas, como regla general, se resuelven o desaparecen si salgo de la ecuación.

Por mucho que me costó de creer cuando leí esto por primera vez años atrás… Es totalmente cierto. No sé si es gracias al estoicismo o si ha cambiado mi manera de pensar.

La idea de que la mayoría de información sólo consume tiempo. A parte de negativa e irrelevante para mis metas.

El arte de rechazar

Aprender a ser difícil cuando cuente. Tener la reputación de ser firme me ayuda a recibir un trato preferido sin tener que suplicar.

Una interrupción es cualquier cosa que me previene de finalizar una tarea crítica.

Tim Ferriss menciona mucho el arte de no responder el email, o de limitar las llamadas al móvil. Por suerte para mi es algo que no utilizo mucho, pero este libro que he resumido me ha servido para decir que no a muchos meetings que acaban siendo inútiles.

A la gente le encanta hacer networking y a mi de vez en cuando me gusta contactar con gente que comparte pensamiento, pero muchos son una pérdida de tiempo que no llegan a nada. Lo tengo que tener bastante claro.

Derrochadores de tiempo

Limitar el acceso y centrar todas la comunicaciones hacia una cosa en concreto. Privándome así de consumir email u otras informaciones.

Gracias a La Semana Laboral de 4 horas, he podido omitir el email. No en su totalidad, pero sólo lo miro 5 minutos por la mañana (tomándome mi tiempo para responder). Repito el proceso por la tarde pero lo que es importante, es que tiene su espacio como si fuera una tarea.

Consumidores de tiempo

Si alguien me está comiendo la oreja con una historia que no lleva a nada, puedo pedir educadamente, “lo siento pero no tengo tiempo. ¿Me podrías decir qué quieres que haga?”

Mantener los que están a mi alrededor centrados y evitar reuniones el máximo posible. Ya sea en persona o de forma remota. Especialmente si no hay objetivos claros y dicho meeting es para parecer productivo.

La idea de entrenar también a los de mi alrededor para que sean eficiences y efectivos y se apliquen estos principios.

Escribir un solo email que tiene más de una opción: “si X, entonces X. Sino Y”. De este modo no es necesario ir enviando correos arriba y abajo.

En el caso de que se quiera contactar conmigo por teléfono o vídeollamada tipo Skype, pedirles que definan la agenda: los temas de los que se hablarán y necesitaremos solventar.

También recomendado y que va muy bien: definir igual de bien el inicio y el fin de la llamada. Así es mucho más difícil irse por las ramas.

Otorgando fallos

Para el empleado, la meta es tener acceso completo a la información necesaria. También tener como más independencia para tomar decisiones mejor.

De lo contrario, ¿por qué los contraté desde un principio? Si no soy capaz de confiar en ellos tal vez no tendrían que estar dentro.

Lo mismo sirve si soy yo el que estoy yo al otro lado.

Igual pasa trabajando de forma remota.

Para el emprendedor, la meta es contratar personal con independencia.

Decirles: “mantén a los clientes contentos. Si tienen un problema que cuesta menos de 100€, soluciónalo tu mismo usando tu juicio. Resuélvelo sin tener que contactarme o pedirme permiso”.

Muy buena idea de Tim en La Semana Laboral de 4 horas, y algo que llevaba tiempo pensado. El hacer actuar el trabajador como si él fuera une empresa dentro de la mía, ayuda a tomar iniciativa.

Si las cosas no va bien, también es positivo porque me ayuda a filtrar aquellos que son capaces.

La gente es más inteligente de lo que pensamos. Hay que darles la oportunidad de que demuestren lo que valen.

Actuar como un niño de 2 años. Decir “no” a todo como si fuera mi respuesta para todo. Nada de mentir.

Externalizar

Obtener un asistente virtual es una ventaja enorme para empezar a dar órdenes a otros.

No es que sea la finalidad, pero se refiera de que si la empresa está creciendo, es un buen paso para empezar.

Pagar un asistente virtual es una inversión y no un coste. Un mes entero puede costar entre 100 y 300 euros dependiendo de las horas que le pidamos.

Sería el primer paso para crear un sistema para reemplazarme a mi mismo como jefe.

Y… Si puedo hacer algún trabajo mejor que mi asistente, ¿por qué debería pagarle? Porque la idea es liberar tiempo para poderme centrar en cosas más grandes.

No sé hasta que punto pagar estos servicios se considera el “primer paso” de externalizar.

No creo que un asistente virtual lo sea, pero me gusta que el camino a externalizar sea hacía un mundo un poco más micropreneur.

La habilidad más importante: manejar tareas de forma remota y comunicación.

No se trata sólo de trabajar con cabeza. También de crear un sistema que trabaje para mi.

Siempre puedo hacer algo más barato yo mismo. Esto no quiere decir que quiera pasar mi tiempo haciéndolo.

Importante eliminar antes de delegar:

  • Nunca automatizar algo que puede ser eliminado
  • Tampoco delegar algo que se puede automatizar
  • No malgastar el tiempo de nadie. Incluso si cobran poco

Un ejemplo práctico sería: en vez de tener a un asistente mirando mis correos, mejor usar la automatización antes que la eliminación.

Tiene sentido. No me hace falta tener a alguien que me organize reuniones porque las he eliminado.

Delegando

Definir reglas y procesos antes de añadir personal.

Cada tarea delegada tiene que consumir tiempo y estar bien definida.

¿Cómo saber a quien elegir?

No se sabe. Se trata de ir probando hasta dar con una persona que hace las cosas de la forma que yo quiero.

Después de probar muchas personas, ahora ya tengo mi pequeña agenda de contactos freelancers que me hacen los trabajos, a buen precio y como yo los quiero.

Buena opción no tiene porque ser coste por hora. Depende del tipo de trabajo se puede determinar un coste por tarea.

Aquí también es importante que administrar no consuma tiempo. Que cada persona con la que colaboro sea lo suficientemente autónoma al cabo de pocas semanas.

En el caso de contratar un asistente, mejor tirar por una agencia que tenga un portfolio. De este modo no se depende de una persona en el caso de que quiera cambiar.

Prohibir el trabajo subcontratado si antes no he probado como se hacen las tareas.

Ser preciso y definir lo más exactamente lo que se quiere. De este modo las personas con las que trabajo no tienen una idea equivocada de qué esperar.

En La Semana Laboral de 4 horas, Tim recomienda tareas que no se tarda más de 72 horas en completar. Él mismo a tenido los mejores resultados con cosas que se terminan en uno o dos días.

A nivel personal he tenido experiencias similares, aunque me gusta estirarlo más a los 3 días para no tener que preocuparme de mandar nuevos “deberes”.

Manejando trabajo y vida

No perder de vista los sueños por cumplir, cayendo en el trabajo sólo por el hecho de hacerlo.

Tampoco manejar lo que los freelancers puedan hacer por mi.

Mi tiempo no tiene que ir dedicado a “ayudar” a estas personas que hacen trabajos por mi. Los problemas que no son críticos no tendrían que pasar por mis manos.

Mejor darles reglas “y si…” para que se ocupen de cosas más grandes.

Con esto tendrían que tener suficiente libertad para actuar sin preguntarme.

Dentro de La Semana Laboral de 4 horas, Ferriss también enfatiza que una buena idea es poner estas reglas por escrito. Así los asistentes o personas al cargo tienen que pasar por ellas antes.

Después de que pase cierto tiempo (por ejemplo, cada mes), puedo hacer una revisión de cómo han tomado decisiones.

Aquí puedo ajustar reglas (o trabajadores).

Remotamente

El CEO remoto, se ha absentado de forma intencionada para crear tareas guiadas por procesos y no por jefes.

Limitar el contacto con los managers fuerza al emprendedor, desarrollar reglas operacionales para manejar problemas en vez de pedir ayuda.

Yo también soy fan de leer en papel, pero recomiendo que mires mis opiniones sobre kindle paperwhite (y los modelos antiguos). Entenderás por qué no recomiendo los nuevos y por qué es mi dispositivo favorito.

No soy un embudo por el que todo tiene que pasar. Soy más como un policía al lado de la carretera. Si algo se tiene que parar, lo hago. Uso los datos externos para asegurarme de que todo el mundo se mueve como debe. Compruebo cuentas bancarias sólo un par de veces al mes para comprobar que no hay nada raro.
Mejor contratar empresas para externalizar. Aquellas que se especialicen en una función, en vez de freelancers “que hacen de todo”.

Gracias a esto, si alguien es despedido, lo deja o no lo hace correctamente, lo puedo cambiar sin interrumpir mi negocio.

Entrenar a grupos de personas que puedan reportar y reemplazarse si hace falta.

También tengo que asegurarme que todo el trabajo externo, está dispuesto a comunicarse entre ellos para arreglar problemas. Darles permiso escrito para hacer decisiones más baratas sin tener que consultarme primero.

Estar en un solo sitio será lo que defina la clase media. Quiero tener máxima movilidad

Nuevo mantra para mi y trabajadores: trabajado cuando y dónde quieras, pero hazlo

Hacer lo poco realista

Es más fácil hacer lo realista.

Si estoy dudando… El resto del mundo también lo está.

Tener una meta enorme y que parece inalcanzable, es la adrenalina que da motivación exrema para superar lo inevitable (baches).

Los sueños realistas no motivan

En su podcast, Tim ya había mencionado que uno de sus libros favoritos y que a mi me encantó es The Magic of Thinking Big.

Lo opuesto de felicidad es aburrimiento

Estar emocionado por algo es un síntoma de felicidad más práctico. Lo que tendríamos que buscar.

Preguntas que el libro plantea

¿Qué haría si tuviera 100 millones?

Creo que lo mismo de ahora. Ir cambiando de sitio para ver dónde poder caer muerto, intentando crear una vida sostenible y con filosofía minimalista.

Si todos están “resolviendo” el mismo problema obteniendo unos resultados exactos, sería hora de preguntarme “¿y si hiciera lo opuesto?”.

¿Qué es lo que he estado dejando para luego a causa del miedo? Es probable que esté pagando un precio de finanzas, emocional y físico.

¿A qué estoy esperando?

Estar emocionado es sinónimo práctico de felicidad. Es precisamente a lo que tendría que aspirar. Es la cura de todo.

En vez de preguntar “¿qué quiero?” o “¿cómo conseguir objetivos?”, mejor: ¿qué me entusiasmaría?

Con esto me doy cuenta que el enemigo es el aburrimiento, no el hecho de fallar. Otras preguntas correctas:

  • ¿qué haría si fallar no fuera una opción?
  • ¿cuál sería mi rutina diaria si tuviera 100 millones en el banco?
  • ¿qué me haría levantar de la cama emocionado cada mañana?
El libro La Semana Laboral de 4 horas me ha hecho plantearme preguntas que ponen en duda como he estado viviendo mi vida.

Puede que mis respuestas cambien con el tiempo, pero si mi personalidad y metas también lo hacen, es normal que tenga que hacer un “PAUsa y piensa”.

Tengo que convertir cada “ser” en “hacer”

Por ejemplo: si quiero ser políglota y la lengua que estoy aprendiendo desde cero es francés, no tener tiempo no es excusa. Puedo apartar algunos minutos del día para memorizar las palabras comunes de esa lengua.

Siendo más productivo

¿Cuáles 4 sueños me cambiarían la vida si los hiciera realidad en los próximos 6-12 meses?

”Tan fácil” como determinar el coste de estos sueños, calculando su precio, separando algo de dinero, y llevándolos a cabo.

Sólo por ser sueños nos ponemos la excusa de “ya lo haré”. Pero después va y… es una cuestión de números.

Si tuviera un infarto y sólo pudiera trabajar 2 horas al día, ¿qué haría? ¿y a la semana?

Principio de pareto

¿Qué 20% de recursos causan el 80% de mis problemas e infelicidad?

¿Cuáles son esos 20% de recursos que causan el 80% de mis deseos y felicidad?

Descubrí el Principio de Pareto gracias a “La Semana Laboral de 4 horas”. Con él he descubierto que está presente en todos los sitios. Incluso en mis posesiones materiales. Por esto he pasado a la ropa minimalista.

Tres veces al día me puedo preguntar: ¿estoy siendo productivo, o sólo activo? sin olvidar: ¿estoy invirtiendo tiempo haciendo cosas para evitar las más importantes?

Para organizar mi tiempo diario de forma efectiva, los resultados tienen que ser demostrables. No vale eso de “mostrar dedicación”.

Cuanta razón. Cuando era adolescente me iba a la biblioteca a empollar para algún examen. Me pasaba horas pero esto no quería decir que hubiera estudiado esa cantidad de tiempo. Preguntándome lo que Tim Ferriss propone, salgo de estas falacias que sabía a nivel subconciente pero no conciente.

Si tuviera que parar de hacer el 80% de mis actividades, ¿cuáles serían? Va bien nombrar aquellas 3 actividades que uso para rellenar mi tiempo y hacer parecer que he sido productivo.

Las mías son claras:

  • mirar analytics y otras estadísticas
  • abrir las redes sociales de mis proyectos
  • usar herramientas de marketing digital de productividad para organizarme. Puedo simplificarlo

Tim sigue:

¿Cuáles son el 20% de mis posesiones que uso el 80% de la veces? Eliminar el otro 80% restante tanto de ropa, revitas, libros (mejor comprar un Kindle), y todo lo demás.

Teniendo esto en mente, ¿y aquellas posesiones que me crean estrés? No tienen que ser físicas pero pueden incluir costes de mantenimiento, seguros, gastos mensuales, consumo de tiempo o simples distracciones.

Efectividad y eficiencia

Si lo que estoy haciendo ahora mismo fuera lo único que consigo hacer hoy, ¿estaría satisfecho con mi día?

Le añado una cosa más a la lista y tendría que quedarme “completo” si lo termino.

En el libro “La Semana Laboral de 4 horas”, Tim afirma que no debería haber más de un par de cosas críticas que hacer durante un día.

A parte, hacerlas de forma separada. Desde el comienzo hasta el final sin distracción. Nada de multitareas.

Vistazo en mi tarea de cosas pendientes: ¿qué ha estado ahí más tiempo? es posible que sea lo que me frustra más hacer.

Comentarios, opiniones y valoración

Si a ti también te ha gustado, estás pensando en leerlo o quieres compartir tu opinión sobre La Semana Laboral de 4 horas de Tim Ferriss, puedes hacerlo en las redes sociales.

Resumen del libro «La Semana Laboral de 4 horas»
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