Estos son mis nuevos retos. Los que ya he hecho y los que haré en los próximos meses o años. Más abajo me extiendo en explicar estas nuevas experiencias y qué he aprendido. Algunas veces los nuevos retos han tenido un impacto tan grande, que hasta he tenido hablar de lo que me han aportado en una publicación específica.

Nuevos retos

Que he aprendido con estas nuevas experiencias

A diferencia de una Bucket List, lo que he puesto en la parte superior no son sólo cosas que me parecen chulas de hacer. Tampoco forman parte de un gran cambio como mi proyecto de vida.

Se trata de pequeños nuevos retos que me ayudan a aprender más de mi mismo. Las puede clasificar por grupos dependiendo de las áreas en las que quiera mejorar. Lo bueno de esto, es que se pueden repetir, aunque siempre intento ir hacia la novedad.

Dinámicas sociales

Las cosas que he hecho en esta lista, las puedo catalogar como los nuevos retos que más miedo me han dado. Las dinámicas sociales tienen que ver con interacciones y comportamiento. Me hacen salir de la zona de comfort para hablar con desconocidos. Normalmente desconocidas.

El súmmum y cuando aprendí más de Dinámicas Sociales fue en Croacia. Me apunté a un grupo de Facebook secreto de hombres que están metidos en crecimiento personal y nuevos retos. Ahí les expliqué mi historia y algunas experiencias personales que había tenido en Romania.

Al cabo de pocos días, quedé con algunos chicos que tampoco se conocían entre ellos. Fue un “flechazo”, porque empezamos a hablar del futuro, de nuestros planes, de las chicas, de crecimiento personal. De lo más motivador que nunca había hecho.

Pero empezaré por el principio. Los primero nuevos retos que hice en este sector.

Hablar con un desconocido cada día durante 12 días

Las primeras semanas de vivir en Suecia me di cuenta que el estereotipo sueco era falso. Realmente eran amigables y me decían alguna que otra cosa en los lugares públicos.

No empezó como uno de los nuevos retos pero al final se convirtió en uno. Me propuse hablar cada día con alguien que no conociera.

Iba por la calle, paraba la persona y le decía algo tipo: “estoy haciendo un reto de hablar con un desconocido cada día, ¿te gustaría ser el de hoy?”.

La mayoría se lo tomaba con ganas y felicidad. Sólo hubieron un par de chicas que se lo pensaron un momento y al final me dijeron que no, pero creo que fue más por vergüenza. La idea era aprender a no tomarme estas cosas personalmente.

nuevos retos con desconocidos

En vez de decirles “qué y tal”, tenía algunas cosas en mente. Les preguntaba por pasiones y cosas con las que estuvieran luchando en ese momento. Al final de hablar, les pedía una foto. Creo que el par de rechazos fueran dados a que les dije de buen principio que nos haríamos un selfie. No lo tengo muy claro. Pero me quedó un buen recuerdo.

Con estos nuevos retos pasan cosas inesperadas. Le dije a un chico que paseaba el perro todo el plan, y me contestó “sí” en español. Me dejó un poco parado. ¡Se ve que tengo cara de latino! Me lo seguí encontrando otros días por la misma área y nos quedábamos charlando un rato.

Un día en una cena, vi que la camarera de la barra estaba muy aburrida. Me acerqué a hablar con ella… Me salió con un “tu eres el que habla con desconocidos por aquí, ¿no?”.

#fame

Mientras estaba trabajando con el portátil en la cafetería, se me acercó una chica con la que había hablado unos días atrás con este experimento. Me dijo “¡hola! ¡soy yo!”. Me pidió si me podía hacer compañía y le dije que por supuesto, faltaría más.

Vaya. Que algunas de estas interacciones realmente tuvieron potencial para llegar a amistades y quien sabe qué.

Estirarme en un lugar público durante 5 minutos

Estaba viviendo un verano en Croacia. Con los amigos que conocí allí, lo que hacíamos era entrar a desconocidas de buenas. De día y de noche. De los veranos más increíbles y terroríficos (a la vez) de mi vida.

La idea de estos nuevos retos eran simples. En este caso tenía que tumbarme en el suelo en público durante unos segundos.

Después de hablar con desconocidas y pedirles el número y cosas así, esto pensaba que sería realmente fácil. Pero cuando tuve que hacerlo me di cuenta que aún me preocupaba de esas miradas externas.

Pero lo hice.

estirarse en público

Decidí que esto lo tenía que captar para la posteridad…

Mientras me estaba sentando en medio de la plaza de Zagreb empezaron los sudores. Y esto que estaba en un sitio dónde casi nadie me conocía…

Muchas personas estaban allí yendo a cenar, de vacaciones y de fiesta, y me empezaron a mirar.

Una vez tumbado, los 10 primero segundos fueron los peores. Tenía ganas de llorar pero me concentré a fijarme en el cielo estrellado croata.

Me pregunté constantemente porque experimentar con estos nuevos retos, y si una tontería como aquella me llevaría a algún sitio.

Después de los primeros segundos la percepción cambió totalmente. No pasaba nada. No me había muerto. Seguí mirando el cielo y respiré tranquilo. Podría pasarme ahí horas, pero estoy seguro de que si tuviera que volver a hacerlo, el temor de empezar o los primeros segundos seguiría presente.

Pedir el número a 5 chicas en la calle y afeitarme la cabeza.

Era un verano que estaba viviendo en Romania. No podía negar que el tema pelo me apretaba de hacía años así que decidí que me afeitaría la cabeza. Pero entonces pensé… Puestos a hacerlo, mejor hacer alguno de estos nuevos retos que aún no he hecho. De esta manera este nuevo look que llevaré, traerá consigo el buen recuerdo de cómo vencí una adversidad.

Nunca había abordado -a plena luz del día y sin ir borracho en una disco- a una chica que me gustaba por la calle. Usar alguno de mis trucos Tinder era más cómodo…

Pero estaba en mi lista de nuevos retos y quería hacer la afeitada de cabeza lo más épica posible.

Entonces empezaron a surgir las dudas. ¿Qué le voy a decir? ¿cuándo le pido el teléfono? ¿de qué hablaremos? Sólo estaba buscando excusas.

Me di cuenta de que sin experiencia en esto, me quedaba muy grande. Así que decidí añadir agujerearme las orejas a parte de raparme.

Miré algunos vídeo de YouTube y leí algún libro de Mario Luna, y me di cuenta de lo que tenía que hacer. No pensarlo demasiado.

Ir ahí en plan zen-meditación, decir hola y ser honesto.

abordaje

Yo y mi pose de superman abordando en Croacia…

Salí a la calle, y después de caminar durante una hora y ver tantas chicas como excusas, me dije, a la mierda. Y le entré a una. Después a otra, y unas más siguieron. Estos nuevos retos empezaban a dar de sí.

Después de la primera, abordar a más, vino de bajada. Me di cuenta que con esa primera interacción, había empezado a construir momentum.

Estaba cagado a más no poder en cada interacción, pero actué como si fuera un tipo confiado. Quería creérmelo.

La frase para decirles fue bastante estándar. “Hola, ¿hablas inglés?” seguido de un “no, es que me has parecido atractiva y me he dicho, le tengo que decir algo o me arrepentiré”.

La mayoría se paraban a hablar conmigo, se reían y agradecían el comentario. Esto independientemente de si estaban “disponibles” o no.

Una entrada honesta y directa que me sirvió muchas veces. Gracias a tomar nuevos retos como este me di cuenta que, la mayoría de miedos que tenía a hablar con chicas atractivas en cualquier situación, era totalmente infundado.

Esta experiencia también me ayudó a no tomarme los rechazos de forma personal. Mientras mi vibe sea bueno y vaya con buenas intenciones, un rechazo no me puede hacer daño.

Estar 1 año entero sin emborracharme

De los 16 a los 20 años bebía casi cada fin de semana. Era lo único que quería hacer porque me gustaba el tipo de persona que era cuando bebía alcohol. Más atrevido y… Si bueno. Parecía que ligaba más.

Parecía.

Nunca había intentado entrar a una chica de noche sin ir borracho.

¿Me gusto como persona sin beber alcohol? Era una buena pregunta, así que decidí apuntar en mis nuevos retos dejar de beber durante un año entero. A ver si mi vida cambiaba o era una leyenda urbana.

Dejé de beber los fines de semana en seco. También me disminuyeron las ganas de salir.

Pero recuperé los domingos. Antes los acostumbraba a pasar de resaca, y no estoy orgulloso de levantarme un 1 de enero, el día siguiente a mi cumpleaños o en fechas importantes sin acordarme de lo que hice anoche.

Ya llevaba meses sin emborracharme. Estaba en Croacia y los chicos con los que salía de noche sólo bebían te verde cuando salían por la noche. Además me “forzaban” a salir. Fueron una fuerza positiva en mi vida.

noche sin alcohol

Una de esas noches aplicando nuevos retos.

La primera noche fue “así así”, pero me puse en los nuevos retos actuales quedar más con ellos y entonces empecé a notar un cambio en mi.

Al cabo de pocos días de salir me lo tomaba como un juego. Siempre que había hablado con chicas por la noche estaba mamado pero not anymore. Disfrutaba de las conversaciones, ligaba sin problemas (no siempre, claro), pero casi cada noche terminaba con algún triunfo personal.

Me ponía pequeños nuevos retos. Si no me atrevía a hablar con alguien, me decía “Pau tienes un nuevo propósito, ir ahí y decir hola”.

Lo que era incluso más divertido era la cara de las chicas cuando ellas se pedían una bebida alcohólica en la barra, y yo me pedía un vaso de agua del grifo. Muchas me decían de la confianza que tenía en mi mismo y que todos los chicos les empezaban a hablar cuando estaban muy borrachos.

No emborracharme me izo ganar puntos con ellas y conmigo mismo.

Libertad financiera

Más que en hacer dinero, ya expliqué que la libertad e independencia financiera es a lo que toda persona tendría que aspirar. Hacer de algún modo que el dinero trabaje para mi, y no al revés. Poder disfrutar de mi tiempo que es lo único que no podemos recuperar.

Trabajar en negocios online 4 horas al día durante 6 meses

Si no hubiera sido por esto, hoy en día no tendría la empresa online y pasiva que me da de comer y que, sinceramente, me hace vivir mejor que la mayoría.

Como cuento en la historia de mi vida, estaba trabajando como mozo de almacén. Siempre había soñado con viajar sin tener que preocuparme del tiempo y dinero, pero mi idea era bastante utópica.

O tal vez no.

Por suerte, había aprendido inglés y buscando por internet encontré un blogger americano que ganaba más de 6 dígitos por mes y explicaba como o hacia. Quería ser su versión en español. No hacía falta hacer tanto dinero pero si podía conseguir 800 euros al mes…

Me puse en mi lista de nuevos retos levantarme pronto y trabajar 4 horas diarias en aprender a posicionar webs en Google. Los resultaros fueron minúsculos al principio, pero esas navidades facturé 1.000€. Todo gracias a proponerme hacer una cantidad de trabajo mínima.

Vivir sólo con 1 mochila pequeña durante 1 verano

Aunque pueda parecer que esto no tiene un impacto directo en mi economía, es uno de esos nuevos retos que ha tenido un impacto sutil pero importante.

Terminé con una lista de cosas para viajar, pero me di cuenta de que podía deshacerme de todo lo demás. No sé exactamente el por qué, pero sacar del medio las cosas que no necesito también hizo que mi mente se limpiara de estrés.

Para abrir mi empresa me trasladé a una casa vieja familiar dónde había lo mínimo. De hecho dormía en el suelo. Con una mesa, silla y portátil pude ponerme manos a la obra mucho más fácilmente sin tener distracciones a mi alrededor.

Cuando todo funcionó, mire mi lista de nuevos retos, puse todas las cosas en mi mochila y me fui a vivir en distintos países por el mundo. Iba con un Macbook y un iPhone, pero la cantidad de productos materiales era muy reducido. Desde entonces he seguido este esquema de organización y minimalismo.

Retos personales

Dentro de la lista de nuevos retos, los personales no podrían faltar. Estos los he hecho (o quiero hacer) para intentar descubrirme un poco más. Probar nuevas experiencias e incluso cosas más utópicas me ha ayudado a cuestionar muchas cosas.

Probar 12 hobbies en 12 meses

La idea surgió a principios de año. Los negocios habían ido bien pero me faltaba algo expresivo a lo que dedicar más tiempo. Siempre he estado metido en cosas de informática y por fin me han estado dando una buena cantidad de dinero pero… No me sentía completo.

Tengo presente que hay tantas cosas a probar que es una lista que nunca se puede terminar. Al igual que viajar o tener sexo, hay un sin fin de posibilidades.

Apreciar lo que se tiene es importante pero siempre ha habido esas cosas en la parte trasera de mi cabeza que he querido probar. Crossfit, yoga, bailar… Algo aprendí en cada uno de estos nuevos retos. Aquí detallo la experiencia de hacer 12 hobbies.

No masturbarme durante 90 días

Muchos me han “recriminado” que esto es una tontería, no es natural y que porque lo hice. Se nota que no han investigado al respecto.

Es uno de los nuevos retos más peculiares, pero me picó la curiosidad cuando leí en internet que había una comunidad enorme de gente que hacía el NoFap (no masturbarse). El nombre viene dado por uno de estos memes (imágenes graciosas con texto), y me impresionó lo implicados que estaban sobre algo que parecía absurdo.

el reto de no masturbarse

Pero después de un buen fap, decidí leer algunos de los estudios de no tocarse la zambomba durante un tiempo. Hacían referencia a la dopamina (la hormona del placer) y a las ventajas sobre la motivación.

Decidí probarlo durante 90 días. Fallé un par de veces, pero pasé de los 140. Tengo que escribir al respecto pero ¿actualmente? 1 o 2 faps a la semana. Creo que es lo mejor por lo que descubrí en uno de los nuevos retos más peculiares que hice.

No comer animales durante 30 días

Todo empezó con Tena. Una chica croata que conocí por internet. Me vino a ver a mi pueblo cerca de Barcelona y le había dado mucho bombo al tema del vegetarianismo. Llevaba tiempo sin mucho contacto femenino porque estaba construyendo mi empresa online.

No me siento orgulloso pero le dije que yo tampoco comía carne cuando seguramente hacía pocas horas me acababa de comer un bistec. Pero claro, cuando vino, no tuve más remedio que no comer carne.

Me maldecí preguntándome dónde me había metido con estos nuevos retos, pero tuve que “soportarlo”. Esto me hizo descubrir nuevos platos y hasta productos que no había probado nunca. Con sabores que me encantaron y como no, me metí bastante a mirar videos y documentales.

Cuando Tena se fue, continué sin comer carne a modo de prueba y hasta me hice vegano por un tiempo. Actualmente llevo sin comer carne más de 3 años y no tengo intención de volver. Gracias “mini-Pau” por hacerme hacer cosas por validación externa…

Documentar un año de mi vida

Uno de los nuevos retos que me había propuesto durante bastante tiempo, era el de documentar todo lo que hacía en un año a modo de diario. Los gastos tenían que ir ahí, pero también lo más destacable. Lo conseguí escribiendo todo mi 2017. Le di un título y lo dejé para la posteridad.

¿Realmente aprendí algo escribiendo a modo de diario? Quien lo diría…

Con estos nuevos retos puedo recordarme que ir sin pausa es más importante que hacer sprints de vez en cuando. Documentar algo así se hace sin esfuerzo, pero al final del año había escrito más de 10.000 palabras.

¿Por qué hago nuevos retos?

Mi motivo principal para tener nuevos retos son bastantes, aunque todo empezó con los dos primeros.

Me fuerzo a conocerme mejor (crecer)

Hay tantas cosas que no he probado que ni siquiera sé si he encontrado mi pasión. Cuando no sé que hacer con mi vida simplemente experimento. Tener nuevos retos me ayuda a tener un propósito, un objetivo para estar centrado y guiado hacia una dirección. Aunque sólo sea durante unos meses o días.

Podría poner en la lista algo realmente loco, pero mi idea de nuevos retos no es hacer algo extraordinario. Para esto ya está mi lista de cosas que hacer antes de morir. Lo que quiero con estos experimentos es trabajar una parte de mi y destrozar tópicos.

¿No puedo dormir bien? Pues duermo en el suelo.

¿Quiero un negocio online? Pues por mis huevos que trabajo cada día un rato.

Haciéndolo nunca me aburro

Puedo tener un negocio online o no, pero a mi me gusta tener rutinas. Precisamente porque soy un adicto a los propósitos, tener nuevos retos ha sido un aliciente ideal para hacer la vida un poco más picante.

Tengo más coraje

En el pasado había sentido que tenia una cuerda tirando de mis lumbares. Quería hacer algo pero no me atrevía por miedo al fracaso o simplemente al “qué dirán de mi”.

Haciendo nuevos retos me he dado cuenta de que, la mayoría de inseguridades, se pueden trabajar haciendo exactamente lo que estas dudas dicen de nosotros.

Si me digo que no le voy a gustar a esa chica, pues voy ahí y le pregunto “oye, ¿te gusto?”.

Y si no, lo que dice mi amigo Sergio.

Si la situación se vuelve ridícula será una anécdota genial para contar con los amigos.

Todo el mundo tiene clara la teoría, pero es sólo con práctica que se aprende y se interioriza para al subconsciente.

Me abro a un mundo de posibilidades

Tener nuevos retos me ayuda a tener sensaciones que antes no había tenido. Pero también a expandir mis círculos sociales.

Muchas de estas experiencias como pueden ser los idiomas o actividades de arte y baile, acostumbran a llevar a conocer personas. Algunas a nivel muy profundo (cejas, cejas).

Fuentes y referencias

  • Grupos de Facebook secretos de RSD (interacción en inglés)
  • Sobre la dopamina
  • Canal Reddit sobre el NoFap

Comentarios, opiniones y valoración

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Mi lista de nuevos retos y ¿por qué los hago cada año?
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