¿Merece la pena comprar un iPhone?
Una opinión objetiva sobre Apple y Android

«¿Has visto el último modelo? cuesta más de 1.000€. ¿Crees que vale la pena comprar un iPhone?» fueron las palabras que salieron de mi boca mientras miraba en el navegador de mi Android ese primer smartphone de más de 1.000€ hace no tantos años.

«Si tuviera a estos de Apple delante les diría que ya se lo pueden meter por el culo». La respuesta de mi amigo Sergio no me sorprendió. Yo pensaba exactamente lo mismo pero…

Se me había metido en la cabeza que quería un iPhone.

Tal vez fueron las palabras de mi primo Albert que aún resonaban en mi cabeza: «es que cuando tienes un iPhone dejas de mirar los escaparates de las tiendas porque sabes que los demás móviles serán peor.»

Pero, ¿quería el mejor iPhone? ¿o cualquier iPhone sin necesidad de que fuera el último?

Antes de pasar a ver las razones por las que comprar un iPhone y los motivos para no hacerlo, os comento cuál es mi situación actual para ponerlo en perspectiva.

Mi smartphone actual

Fue el año de las segundas y terceras pandemias que terminé comprándome el iPhone que quería, pero durante 3 años había usado un Android de 170€ con el que había estado muy contento.

¿Caí en la seducción de la publicidad de Apple o las presiones sociales de lujo?

Nuevo Apple iPhone 12 Mini (128 GB) - en Negro
El que tengo en la actualidad. Para mí los mini son mucho más asequibles por la relación de lo que ofrecen y lo que necesito.

Resulta me encontré con una necesidad que no había tenido durante esos últimos años con mi Android: la cámara.

Un Android de caca, NFC, doble SIM y demás había sido más que suficiente durante años, pero sobretodo este último año había empezado a crear más contenido en vídeo online, a publicar algunas cositas en una cuenta de Instagram que iba creciendo poco a poco, y necesitaba fotos molonas por la marca de ropa que estaba creando.

cámara de mala calidad
Imagen: mi marca Armablanda en la foto de la derecha… poco profesional.

Y ya sé lo que estáis pensando algunos. Por esos mismos 750€ que cuesta un iPhone mini, ¿no hubiera podido comprar un Android más potente con una cámara de lentes mucho mejores?

La respuesta es que en papel sí que sería mejor, pero no tanto a la práctica. En un segundo veremos por qué.

Cambiar de iPhone a Android

Hace años compré un iPhone 6 Plus por unos 600€. Pasaron un par de años y por mi manera de tratar los móviles, la cámara empezó a fallar y al cabo de poco tocó cambiarlo.

En ese momento me daba mucha rabia tener que volver a dejarme tanta pasta en un teléfono, y considerando que sólo quería una cámara que fuera correcta pero no maravillosa para mandar tonterías, decidí hacerme con un Android por menos de 200€.

Si os soy sincero, este Android es seguramente la mejor compra que hice por ese precio en relación calidad-precio.

Como hizo mi ex con mi corazón, lo traté fatal. Lo tiraba al suelo del gimnasio, lo utilizaba sin ningún tipo de pudor, se me caía constantemente porque no vigilaba y… no tuve ningún tipo de problemas.

Seguía al pie del cañón. Sin marcas de usa menos en el propio protector.

Cambiar de Android a iPhone

Después de 3 años, que por cierto es el tiempo medio que la gente dice cambiar su teléfono, es cuando empecé querer una mejor cámara para mis canales de YouTube, Instagram y esas redes que no tendría si no existiera Pau Ninja.

Teniendo ya un Mac, un trackpad y un teclado de Apple sabía perfectamente que el iPhone como producto no me iba a decepcionar.

Aquí es cuando empecé a considerar (otra vez) comprar un iPhone, y que no tenía sentido que me diera rabia que el objetivo de Apple fuera que me enganchara a su ecosistema: la sincronización de sus productos y servicios que hacen que sólo quieras producto y servicios de Apple.

Pero pensé: bueno. Android intenta hacer lo mismo. También nos quiere enganchar a su ecosistema aunque lo hace con menos gracia. Que lo haga peor no significa que no quiera.

Al final llegué a la conclusión de que yo que he probado los dos, nada puede vencer a la telaraña del ecosistema de Apple, que atrapa bien.

Y si vamos a hacer una pequeña mosca en una telaraña y te vas a dejar comer, pues bueno, al menos hazlo con estilo y contento de estar en una telaraña hecha con calidad.

No quieres que te atrape la araña culona que ha hecho una telaraña deprisa y corriendo.

Dejé pasar semanas antes de apretar el gatillo en mi compra del iPhone. Es uno de esos trucos de la filosofía minimalista. Dejar pasar cierto tiempo (al menos 24 horas) para asegurarnos de que no es un antojo pasajero y que las «excusas» que te estás diciendo de por qué lo necesitas son verdaderas (o no).

¿Y cuáles fueron mis razones para terminar concluyendo si vale la pena comprar un iPhone, Macbook, iWatch o no?

Estrategia de marketing de Apple

En su época Apple fue pionero de nuevas tecnologías y diseños como el primer iPhone o iPod. Gracias a un empuje más grande que el que tiene que hacer una madre dando a luz sin anestesia, consiguió un seguimiento ciegamente fiel. Casi ridículo.

Un fanatismo similar al de grupos de música de pop.

Con groupies haciendo cola que te hacen dudar si se esperan para entrar a un concierto, pero no. Resulta que es para comprar un maldito teléfono.

Pasaron los años y se empezó a especular de que Apple sin Steve Jobs estaba acabado. Que ya no sacaban nada revolucionario y la empresa estaba en punto muerto. Pero entonces… sonó la flauta.

Apple saco un nuevo producto estrella que las otras empresas ya han copiado cientos de veces… los Airpods.

¿Sabéis cuánta pasta han hecho sólo con ellos? 12.000 millones (12 billions) de dólares.

Calderilla…

Los productos de Apple no nos dejan indiferentes por sus diseños minimalistas y «limpios», pero ¿es suficiente para justificar el precio?

Lo digo porque sus componentes, su tecnología, su hardware es similar y algunas veces hasta algo «peor» al resto. ¿Nos están timando?

En un rato veremos porque aunque el hardware sea algo peor (a veces) que sus competidores Android, muchas veces terminan funcionando mejor, pero antes tenemos que intentar entender este precio tan hinchado.

Estrategia de descremado de precios

¿Los productos de Apple son demasiado caros? Respuesta: sí, aunque sólo durante un cierto periodo de tiempo. Después se abaratan.

Esta es la estrategia de marketing que Apple sigue. El llamado «descramado de precios» que aprovechan para sacar el jugo a todos esos clientes fieles (y no tan fieles) que tienen.

Sin importar el producto que saquen.

Esta táctica que divide a los usuarios que se preguntan si vale la pena comprar un iPhone. Y lo interesante es que tanto los que piensan que sí como los que no… ambos tienen razón.

descramado de precios de Apple

Es fácil de entender: Apple pone sus precios muy altos durante un periodo de tiempo inicial. Ahí se aprovecha de todos los seguidores incondicionales que tiene. Estos clientes cegados por su nuevo producto lo comprarán sin importar el precio t que hacen cola durante días sin ir a trabajar.

Cuando el auge pasa, hay otro segmento que ha tenido un poco más de paciencia. Ahí es cuando el precio se reduce un poco más, y estos clientes compran el Macbook o iPhone.

El último periodo es cuando la demanda está en su mínimo.

Aquí es cuando vale la pena comprar un iPhone, porque los precios están como tienen que ser, aunque para entonces ha pasado ya más de 1 año y lo más probable es que hayan sacado una nueva versión de su producto.

descremamiento del iphone
Gráfico: un año de evolución del precio del iPhone SE. He usado un plugin que tengo para ver el historial de un precio de Amazon. Aquí se puede ver como todo o que ha ido bajando en año y medio. Ahora ya si que se ha estabilizado.

Pero como es normal, los usuarios consumistas no querrán algo que esté un poco atrás.

Hay que entender entonces como evoluciona la tecnología, pero sobretodo como la percibimos.

Evolución de la tecnología y nuestra percepción

Hace (por ejemplo) 2 años, nos dijeron que el iPhone lo-que-sea, tenía la mejor cámara que el Samsung lo-que-sea. Hoy sacan otro modelo que es más potente.

En este tiempo que ha pasado, ¿han cambiado mis necesidades para hacer una foto o vídeo?

Sí.

Cada vez nos hacen querer más vídeo, más foto y «más carbón» porque las aplicaciones cada vez son mejores y necesitan de más potencia, las fotos de Instagram cada vez son más bonitas y queremos los mejores filtros y lentes.

Pero hay segmentos de usuarios que sólo les interesa mandar algún meme por Whatsapp, el calendario y saca alguna foto de vez en cuando.

¿Por qué necesita tanta tecnología este usuario?

Si le doy un uso normal a mi teléfono, vale la pena comprar un iPhone que sea de varias generaciones atrás. O incluso un Android barato. Por el contrario, es una tontería comprar el último modelo. No sólo porque los precios están hinchados, pero porque el último iPhone no es el mejor del mercado (en papel).

Algunos dicen que los productos de Apple no son mejores que la competencia, pero sí su marketing.

Ahí tengo que decir que estoy en desacuerdo.

Razones para comprar un iPhone

Por varios motivos, empezando por la optimización.

Todo está optimizado

La primera crítica que un anti-Apple te da es que su hardware, sus componentes físicos, siempre son peores que cualquier teléfono Android de la misma gama.

Y tienen razón, pero… (y es un gran pero) esto no es lo más importante.

Lo que hace un iPhone o Macbook especial es como sus partes se comunican entre sí gracias a su software.

La relación entre software y hardware.

Lo que Apple hace de maravilla que Android no ha podido hacer es tener equipos multidisciplinares que intentan conseguir la máxima fluidez entre todos los componentes de un producto y su software.

Por esto yo nunca he visto un iPhone o Mac que tenga lag, retardos en el funcionamiento.

Sistema operativo intuitivo

El iPhone tiene un sistema operativo llamado iOS que sigue dando soporte a sus modelos más antiguos durante muchos años, es fácil de usar y con un equipo de ingenieros con una visión clara detrás.

En cambio, Android es de código abierto que suena muy bonito. El problema es que a la práctica tienes un montón de peña que ha participado a elaborar un software a modo de parches.

Para que nos entendamos, Android vendría a ser el Estado español gobernado por Podemos mientras que comprar un iPhone sería como hacerte residente del Estado estoniano.

En el primero hay un poti-poti de ideas y personas que van metiendo cucharada en lo que piensan que es bueno aunque dirigido por una gran empresa como es Google, pero en el segundo hay una idea clara de lo que se quiere conseguir, qué partes se van a usar y cómo se van a comunicar entre ellas.

Es por esto que el sistema operativo iOS no sólo es mucho mejor pero también más intuitivo y sin lag.

Para los que son programadores y llevan años actualizando o mejorando una aplicación, programa o web, terminan con montañas de código desordenado. Funciona, pero no te dejas de preguntar si eso se podría dejar algo más limpio y tal vez mejoraría el rendimiento.

Android empezó como proyecto open source (de código abierto) que duró años siendo un software colaborativo, y de pronto vino Google en 2005 y lo compró por 50 millones de dólares.

No lo compró para empezar ese proyecto de cero.

Comodidad del ecosistema

Una de las cosas que me hizo «salir» del primer iPhone que tuve, es que al igual que mi adicción al café simplemente me daba rabia tener que sucumbir a su ecosistema.

El ecosistema es básicamente la sincronía y relación que tienen los productos y programas de Apple para que sólo queramos sus productos y servicios. Por ejemplo, si tienes ambos: un iPhone y un Mac:

  • Si le das a Control+C en el Mac y copias un texto, de pronto puedes darle a «Pegar» en tu iPhone.
  • O si haces una foto con tu iPhone instantáneamente la tienes sincronizada en el Mac.

Pero además este ecosistema también se extiende a además usuarios.

Me refiero a que sólo los usuarios que han comprado un iPhone pueden mandarse mensajes vía iMessenger entre ellos o hacerse FaceTime. Una tecnología de videollamada que para mí es muy superior.

En otras palabras, podríamos decir que Apple nos intenta hacer prisioneros de sus productos y servicios y para hacerlo se aseguran de que necesitemos usar más productos y servicios suyos por nuestra máxima comodidad y eficiencia.

Pero de nuevo, Android, Huawei, Samsung, etc intentan hacer lo mismo, pero parece que lo hacen peor.

Cámara de alta calidad

Otra de las razones para mí, y seguramente la razón principal en el momento de comprar mi iPhone fue la cámara.

Necesitaba (o más bien, quería) hacer fotos chulas en mis viajes para Instagram o para mí marca de ropa minimalista y ya pasaba de ir pidiéndole constantemente a mi amigo con iPhone que me hiciera de fotógrafo.

Y de la misma manera que la fluidez y lo bien que funciona el smartphone depende de la relación software-hardware que Apple hace tan bien, con la cámara pasa exactamente lo mismo.

No sólo es cuestión de lentes. El software y cómo se relaciona con la cámara también es importante.

Pensad que hasta se graban vídeos publicitarios con la cámara del iPhone. ¿Quien notaría la diferencia? Yo no, y estoy seguro que tampoco la mayoría de la audiencia a la que intento llegar por YouTube.

Envejecen mejor

He tenido muchos teléfonos Android.

También tengo un Mac. El segundo Mac que he tenido. El primero se me murió de un día para otro pero recuerdo que en ningún momento me empezó a hacer el tonto.

Sinceramente prefiero que se me muera de golpe que no vivir la frustración de que vaya a trompicones durante meses como hacía yo con mis ordenadores PC.

Los PC con Windows o hasta Linux que he tenido, hay un momento que no sé por qué, empiezan a lagear. Empiezan a ir más lentos, se atascan.

Es como si fueran un señor mayor que cada vez es más viejo y le cuesta más aguantarse los pedos.

¿Y por qué no me importa que se muera de golpe mientras no haga el tonto? bueno claro que me importa, pero como lo tengo todo sincronizándose en Sync constantemente nunca es ninguna preocupación para los archivos.

O sea que otro punto a favor sería que el iPhone «envejece mejor» si se trata como un emperador romano en su tumbona y sus uvas.

Factor emocional

Finalmente tenemos el factor emocional, que no es otra cosa que decir: mira, si tienes muchas ganas de tener algo, llevas tiempo pensando en ello y (sobretodo) te lo puedes permitir… ¿por qué no comprarlo?

Será mejor dejarte pasta por ello que no comprarte un Android por 200€ y que te arrepientas de no haber comprado el iPhone cada vez que te lo saques del bolsillo. Que por desgracia por la sociedad y los amigos con los que estés cenando seguramente será varias veces cada minuto.

Si no hay un factor emocional y no lo necesitas, no hay ninguna razón para tirar por X producto sólo porque todo el mundo habla de ello.

Pero esto ya lo sabíamos, ¿verdad?

Antes de que Tumblr se convirtiera en una especie de 0nlyFans, me acuerdo que había una página que se llamaba «#Apple-and-coffee». Supongo que ahora hay su versión equivalente en Pinterest.

El caso es que estas fotos inspiraban de la hostia. ¿Y por qué digo esto? pues para remarcar el factor emocional. Si realmente queremos algo (aunque valga pasta), ¿qué más da?

  • ¿El producto es tan bueno y me inspira tanto que me ha ganado el corazón?
  • ¿O ha sido una estrategia de marketing y presión social que me hace quererlo?

Como decía mi amigo Raúl, si tienes una taza que te gusta pero se te rompe por una de las zonas donde bebes, aunque te siga encantando seguirás viendo esa zona rota y pensarás en lo que te gustaría tener una taza sólida, bonita, enterita.

Razones para no comprar un iPhone

Pero lógicamente igualmente tenía razones para echarme atrás en primera instancia.

Precios caros

El más obvio era el precio.

Voy a hacer una afirmación arriesgada y decir que la única razón por la que las personas eligen móviles Android es porque son más baratos que un iPhone.

Quien diga que un Android caro es mejor que un iPhone caro es porque aún no han pasado 6 meses con él. A partir de ahí es cuando se empieza a «sentir» esa desconexión del software-hardware que comentaba antes.

Como dicen por ahí…

«El iPhone es un teléfono para todos mientras que Android tiene un teléfono para todos.»

Políticas monopolísticas

Pero tenemos que agradecer a los Android porque hacen que Apple no se venga arriba.

Son los caballeros blancos que mantienen a Apple en su línea y no convierta en un monopolio.

Casi. Sigue recibiendo multas por actuar como tal.

Hemos visto como en los últimos años, la empresa de la manzana ha sacado el conector del jack. Ese conector para los auriculares. Esto hace que ahora sólo podamos escuchar audio en los iPhones con Bluetooth.

¿Lo pidieron los usuarios? no. Fue para que ahora tengamos que comprar sus auriculares Beats.

Ahora para hilos sólo los de Reddit o nuestro Discord.

Si no fuera por la competencia feroz que están haciendo las empresas que crean móviles Android como son Samsung o Huawei o muchos más, Apple sería el peor monopolio de la historia. Sería el abusón de la clase sin dudarlo.

La política de privacidad de Apple

Otra de las cosas que no me gusta de Apple, es que nos han vendido que les importa la privacidad pero esto no es así.

Apple ha ideado una estrategia publicitaria entorno a que se preocupa de nuestros datos y nuestra privacidad, pero como desmentí en el podcast, es mentira.

En ese episodio explicaba más al detalle por qué es una falacia y que realmente no hay ninguna guerra entre los datos y privacidad entre Android y Apple.

La guerra es imaginaria.

Si tenemos un iPhone con internet en el móvil ya podemos dar por perdidos nuestros datos instantáneamente. Lo que vayamos a hablar por ahí o las fotos o vídeos que guardemos van a ser vulnerados sí o sí.

Reciclar iPhone poco efectivo

Lo que también se vulnera son nuestras carteras, y no estoy hablando de la compra inicial, pero del programa que ofrece Apple con opción de «Apple Trade In«.

Básicamente el programa de «reciclaje» de Apple, donde les das tu iPhone viejo y te dan pasta por él, de modo que puedas comprar el nuevo.

¿Vale la pena reciclar el iPhone? la respuesta corta es no.

De hecho tendría más sentido comprar uno nuevo, y después irte al Wallapop a venderlo porque te ofrecerían más pasta.

¿Vale la pena comprar un iPhone?

¿Entonces qué? ¿cómo puedo ser objetivo si ya he comprado el iPhone?

Bueno. Me gusta pensar que fui objetivo antes de comprarlo, así que mi opinión es que a nivel general un iPhone sí vale la pena.

Tal vez no por la relación calidad-precio, pero sí por su relación software-hardware que afectan al funcionamiento del smartphone. Mi conclusión:

  • Para creadores: sin duda recomendaría comprar un iPhone. Si es tu herramienta de trabajo y lo utilizas ya sea para crear contenido, para mandar emails constantemente y cosas de este estilo, quieres sacártela del bolsillo (y la maquinita también) y estar ahí inspirado a trabajar.
  • Para consumidores: recomendaría comprar un Android barato. Si no hay ningún tipo de interés especial, a no ser que el factor emocional personal sea muy grande. Entonces, ¿por qué no un iPhone si le tienes muchas ganas?

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Pau Ninja

Investigo, experimento y divulgo. Multipotencial con curiosidad intelectual "secuencial": mis pasiones e intereses van a épocas. Como una mamá pájaro, engullo información y la vomito en pedazos coherentes de contenido vía blog y podcast para otros ninjas de la vida.

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