La verdad sobre los carbohidratos
El fraude más grande para nuestra salud

¿Os acordáis cuando los médicos recomendaban fumar?

Yo tampoco.

Ni mis padres habían nacido entre los años 30 y 50, pero es de saber popular que hubo un par de décadas donde las tabaqueras se habían apoderado de las clínicas y de… el saber popular.

Décadas donde se aseguraba que fumar no sólo no era malo, pero incluso era beneficioso para la salud.

Había anuncios donde salía eso de: «los doctores y dentistas recomiendan…» o «la mayoría de doctores fuman Camel» y hasta horrores como: «el tabaco que toda embarazada ansía».

mujer embarazada fumando

A día de hoy cuando miramos atrás nos parece una barbaridad porque no hay nada que haya destrozado más la salud humana que el tabaco…

Bueno. Si hay una cosa: los azúcares y carbohidratos.

De la misma manera que el tabaco pero multiplicando sus efectos y mentiras por 10 veces.

Lo que suena a exageración o hasta una teoría conspiradora fue expuesto el la última década. El New York Times sacaba una pieza en 2016 donde abría el cajón de mi*rda para anunciar y denunciar el fraude más grande de toda la historia de nuestra salud que duró décadas.

Décadas en las que la industria del azúcar pagó estudios amañados para apuntar a las grasas como las malas de la película. Haciendo recomendaciones dietéticas oficiales donde recomiendan un 60% de consumo de carbohidratos…

Y sí. He dicho «recomiendan» y no «recomendaban».

A día de hoy siguen siendo las sugerencias oficiales de instituciones públicas como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, pero también de la mayoría de Estados del mundo. Recomendando un consumo diario de carbohidratos hasta para niños.

Hoy abrimos la puerta de la verdad sobre los carbohidratos. En lo qué sucede cuando los comemos, pero también haciendo un repaso a nivel cultural de lo que significa comerlos para todos nosotros.

Hasta al punto que al llegar al final, en vez de llamarlos carbohidratos los llamaremos… cabrohidratos (aplauso).

La agricultura: el peor invento de la historia

El New York Times y los nutricionistas en general no fueron los únicos que bajo la última evidencia lo hayan llamado el «tongo» de los carbohidratos.

Si los miramos con el prisma de la historia, en el libro de Sapiens se tacha como el engaño más grande que el de mi ex.

El autor Yuval Noah Harari llamaba a la «domesticación de los carbohidratos» (a la agricultura) como el error más grande de toda la historia del ser humano.

Si miramos a la agricultura como invento, vemos que se desarrolló en distintas partes del mundo, en distintas épocas (no muy lejanas) y de forma totalmente independiente. No hubo una cultura que se copiara de la otra, pero la agricultura floreció (literalmente).

¿Y por qué debería ser el peor invento?

Malnutrición

Bueno. Primero los campesinos trabajaban más horas que nunca, con un riesgo de enfermedades y desnutrición mucho más altos que los cazadores y recolectores.

Vágame la redundancia.

hombre agricultura

Por un lado eso de lavarse las manos era un sacrilegio en la que sacrificarías agua ahorrada y que por otro lado no tendría ningún sentido porque aún no se habían descubierto las bacterias.

Lo más transcendente es que los pueblos y las casas estaban sucias y la dieta se basaba principalmente en trigo, que es mucho menos saludable que una omnívora.

Imaginaros comer todo el día trigo. O pan. O patatas. Os dejo elegir alguna de estas cosas, pero es lo que tendréis que comer para el resto de vuestras vidas.

Dependencia

Con esto uno se somete a la supervivencia o al bienestar de los cultivos y el ganado, aunque principalmente cultivos, porque tener ganado era de ricos.

Con datos oficiales vemos que se necesitan 25 kg de grano para producir 1kg de carne de vacuno, y aunque la del cerdo, gallina y demás animales es algo menos, sigue siendo mucho cuando eres pobre y vives al día.

Es decir, en vez de darle 25kg de grano a la vaca, preferirás no tener vaca y comerte tú los 25 kg de grano.

Hambre

Así que había tanta dependencia de ese grano, de esos cultivos que millones de personas murieron a causa de hambrunas por culpa de malas cosechas.

Sólo que el tiempo se salga un poco de lugar y llueva más que haga sol o al revés. Adiós (literalmente).

Yendo tanto «al día», sólo nos podemos plantear una pregunta:

¿Domesticamos el trigo? ¿o el trigo nos domesticó a nosotros?

Sea cual sea la respuesta, lo que no hace falta que nos cuestionemos es que la agricultura supuso mucho más que problemas para nuestra salud.

Conflicto

Y la liada no se quedaba «sólo» en la nutrición de los agricultores.

El hecho de que pudiéramos tener excedentes de comida para poder alimentarnos, paradójicamente también hizo que se pudiera alimentar la política, la guerras, el arte y la filosofía.

Se construyeron palacios, fortalezas, monumentos y templos con todos esos excedentes de comida y motivados para crear más.

agricultores Jericó
Imagen: las jornadas de 12 horas eran las que hacían los miembros más vagos de toda la familia.

Hasta finales de la era moderna, más del 90 por ciento de los humanos eran campesinos que se levantaban cada mañana para trabajar en la tierra con el sudor de su frente, y el pequeño extra que produjeran, en la mayoría de casos no iba para ellos.

No. Iba para la minoría de élites que lo dominaban todo. Los reyes, funcionarios, soldados, sacerdotes, pensadores y artistas. Como diría Harari:

«La historia es algo que muy poca gente ha estado haciendo mientras todos los demás estaban arando campos.»

¿Nos salió a cuenta los millones de personas que murieron para domesticar los carbohidratos y llegar a la sociedad actual?

La mentiras de los carbohidratos en nutrición

No es tan difícil de responder esta pregunta si consideramos las enfermedades que ahora tenemos que hace 10.000 años eran virtualmente inexistentes.

A día de hoy la Organización Mundial de la Salud pone encima de la lista de causas de muertes en humanos, nada más ni nada menos a enfermedades de condiciones degenerativas.

Todas son enfermedades derivadas del consumo excesivo de hidratos. Dietas de más de un 60% en carbohidratos que es lo que comen la mayoría de personas actualmente.

¿Y qué mecanismo activa todo ese desorden en nuestro cuerpo?

Para empezar nos destrozamos la flexibilidad metabólica y nos descoloca la sensibilidad de la insulina entre otras cosas.

Algunas estadísticas hayan precedido que para el año 2050 habrá un incremento de un 165% de diabéticos.

proyección diabéticos
Con casi 30 millones de personas que se tendrán que pinchar insulina y controlar el azúcar en sangre de forma habitual.

Es normal que muchos pensemos que los carbohidratos han sido el fallo más grande que le ha pasado al ser humano. No sólo a nivel cultural pero sobretodo nutricional.

Aunque todo empezara con la agricultura, en las últimas décadas tuvimos la oportunidad de hacer un giro de 180º y ponernos en una buena dirección, pero la cosa empeoró aún más hace 200 años, con el descubrimiento de la extracción del azúcar.

Con ello la industria del azúcar y con ello el fraude más grande para nuestra salud.

Hace pocas décadas hubo publicaciones (supuestamente científicas) que salieron en The New England Journal of Medicine. En teoría una organización imparcial y reputada.

¿Qué pasa? pues que era 1967 cuando empezaron a salir estos papers, y esos años los periódicos médicos no estaban obligados a hacer público de donde venían los fondos de los estudios. Una regla que no se implementó y forzó hasta el año 1984.

La industria del azúcar se aprovecho y apoderó pues de las recomendaciones oficiales, y con el tiempo hemos visto como las recomendaciones dietarias internacionales se moldearon para adaptarse a esta narrativa.

La pirámide nutricional actual

Condiciones de degeneración crónica empezaron a florecer más que las levadura de todas la panaderías del mundo.

Dejándonos con una pirámide nutricional de base más blanda que los cereales en las que dicen que una buena nutrición se debe sostener.

pirámide nutricional

O más blanda que mis bíceps (por mucho que los entrene).

Fijaros que este cambio de dieta nos ha llevado a más muertes prematuras que la Primera y Segunda Guerra Mundial combinadas. Juntas.

De pronto empezamos a consumir comidas con muy poca calidad nutricional. Con muy poca densidad de nutrientes.

No era tabaco lo que recomendaban, pero los doctores y nutricionistas empezaron a divulgar las bondades de comer alimentos bajos en grasas o sin grasas.

El nombre de «grasa» empezó a sonar mal en las cabezas de las personas, ahuyentándonos de las comidas reales que contenían grasas saturadas como las carnes. En la mente de la mayoría se empezó a asociar:

  • Grasa de la comida = grasa e la barriga
  • Saturadas = arterias saturadas

Pero alguien tubo que haber en las últimas décadas que fuera un escéptico. Alguien tubo que haberse dicho que los estudios pagados opacamente no iban en línea con la manera de comer de nuestros ancestros.

Que tenía que ser una tontería eliminar por completo un macronutrientes que hemos estado comiendo nada más ni nada menos que un par de millones de años.

Porque las grasas han sido fundamentales no sólo por mantener a ralla hormonas y enfermedades, pero también por el desarrollo del cerebro.

Por eso la hipotética pirámide nutricional de nuestros ancestros era al revés de lo que es ahora.

Después de 2 millones de años de evolución cerebral y física comiendo carne casi en exclusiva, de pronto habíamos llevado a los carbohidratos (simples y complejos) a la mesa de cada hogar y eliminando las grasas de más calidad.

evolución cerebral humano
Y no lo digo yo pero los antropólogos israelíes y portugueses confirmaron que cuando se descubrió la agricultura, nuestra capacidad cerebral medida disminuyó por primera vez en la historia. De 1.500 a 1.350 centímetros cúbicos (cc).

Esto se traduce a que deberíamos mirar de mucho más cerca qué es lo que estamos comiendo a diario.

No tanto desde un prisma de tres categorías, tres macronutrientes:

  • Grasas
  • Proteínas
  • Carbohidratos

Sino mirando la calidad más que la cantidad, porque lo que he dicho hasta ahora parece que esté castigando por completo todos los hidratos, pero me refiero a la mayoría.

Más que nada porque la mayoría de los que comemos son los que no nos aportan nada más que enfermedades y más ganas de comer.

La calidad de los hidratos de carbonos

20 gramos de proteína de vaca se absorben (o no se absorben) de forma muy diferentes dependiendo de la fuente de esta proteína, de esta vaca.

Una vaca que ha crecido sin moverse, con antibióticos y se ha tratado sólo como ganado industrial (como objetos), producirá una calidad de carne directamente proporcional a su calidad de vida: de mier*a.

La otra cara de la moneda es una vaca alimentada con pasto (Grass-Fed). Comiendo del césped que le ha ofrecido la libertad de las praderas de la Vall d’Aran.

tipo de calidad carne

Pues con los hidratos de carbono pasa lo mismo.

Estos vegetales tienen montones de fibra probiótica que nutre nuestro microbiota intestinal. La famosa «flora» y fauna. Toda esa vida que tenemos en la barriga.

  • Ajo (el rey)
  • Cebolla
  • Espárragos

Son comidas básicamente densas en hidratos pero que se metabolizan en su mayoría por la bacteria en la barriga.

Con eso lo que se consigue es que críen más de las buenas bacterias. Se repliquen y hagan todo lo que hacen por nosotros estos pequeños amigos.

Hacer vitaminas, tomar las riendas de nuestros neurotransmisores, balanceando la producción de las vitaminas B y K, mantener intacto el tejido epitelial que es algo que nos ayuda a controlar la inflamación.

La inflamación de los carbohidratos

La inflación.

Un tema que nos hace volver a lo que decíamos de todas esas enfermedades que se están esparciendo como una plaga alrededor del mundo. Condiciones que en su mayoría son… inflamatorias.

Cuando hablamos de arterías taponadas, diabetes, Alzheimer o cáncer, todas son enfermedades inflamatorias.

Mi libro favorito en esta temática es «Cerebro de Pan» (Brain Grain). El doctor David Perlmutter entró a fondo en todo lo que provoca el consumo de carbohidratos generalizados para nuestro cerebro.

ahora de oferta

Claro después de leer sobre estos temas revisamos la pirámide nutricional y no nos queda otra que meternos las manos a la cabeza porque los cereales, los carbohidratos están en la base y las grasas al final de todo.

Los carbohidratos necesarios al día

Cuando podáis, mirad las etiquetas de los productos, en el apartado donde pone «hidratos de carbono» veremos un porcentaje (%) de la «cantidad diaria recomendada».

Pues bien, en webs del gobierno se sigue recomendando que entre el 45-60% de las calorías que se consumen a diario vengan de carbohidratos. Lo que equivaldrían a casi 300 gramos para alguien que consume 2.000 calorías diarias.

Una. Maldita. Burrada.

cereales mercadona
Un paradigma que no habrá cambiado hasta que vayamos al Mercadona y ya no haya pasillo de cereales. Pero bueno, como siempre aquí el consumidor es el que manda así que es culpa nuestra.

Y realmente creo que esto empezará a cambiar con el tiempo. ¿Por qué? bueno…

Por internet.

Información de fraudes nutricionales, de la verdad sobre los carbohidratos, de cómo afectan a nuestra cultura y salud está ya al alcance de todos.

Y no sólo por los estudios. Con suerte nos llegará al cerebro un poco de sentido común cuando entendamos que no somos casi nada diferentes de como fuimos ingeniados originariamente (bueno, un poquito más tontos desde el descubrimiento de la agricultura), y aún así comemos como si fuéramos malditos pájaros.

personas pájaro

Tal vez tenga sentido comer como hace decenas de miles de años. Justo antes de que nuestra expansión cerebral retrocediera.

Que casualidad.

Tal vez tez tenga sentido probar de comer comidas abundantes en grasas.

Ahí el cuerpo se adapta y empieza a producir las cetonas, que son unos cuerpos que hacen de subsituto de la glucosa que nos dan los carbohidratos.

Pensad que la mayoría de personas tienen más energía e incluso piensan mejor con estas dietas con poquísimos carbohidratos (casi residuales) y altas en grasas.

Os lo digo por experiencia.

Los carbohidratos en el cerebro

Con carbohidratos el cerebro no puede jugar con todas las cartas.

Una de esas cartas es el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF).

  • El BDNF lo podríamos considerar como una especie de hormona del crecimiento para el cerebro.
  • Juega un papel en el crecimiento de las células del cerebro.
  • También influye en la manera en cómo las células se conectan (la neuroplasticidad).

O sea que queremos tener un montón de BDNF, por esto el Journal of Medical Association siguió un grupo para analizar sus niveles de BDNF y vio también una relación directa con ciertas enfermedades.

A menores cantidades, más riesgo de demencia.

¿Maneras incrementar los niveles de BDNF?

  • El ayuno intermitente puede ser una manera. Con el objetivo de entrar en cetosis. Tener esos cuerpos cetogénicos.
  • Otra manera de conseguir lo mismo sería seguir una dieta cetogénica.
  • También con ejercicio aeróbico, algo de lo que sí peco más que con lo de ayunar.
  • Pero también consumiendo especies como la cúrcuma han demostrado incrementar estos niveles BDNF.

Si el Journal of Medical Association demostraba que a menos cantidades de BDNF más riesgo de demencia, el trabajo de Dr. Martha Clare Morris de la Rush University en Chicago lo confirmaba diciendo lo mismo pero a la inversa: a más cantidad de BDNF, menos riesgo de demencia.

El papel en la recuperación muscular

Pero a algunos no sólo nos interesa ser más mentalmente avispados que la abeja Maya, pero también tenemos nuestro progreso fitness para mejorar físicamente como de bien estamos desnudos.

cómic masa muscular

En este sector se nos ha dicho siempre que se necesitan carbohidratos para la recuperación muscular. Hasta fuentes oficiales de algunos Estados dicen que los hidratos cumplen una función de ahorro de proteínas.

Lo que significa es que nuestro cuerpo busca glucógeno como un loco como fuente de energía de lo contrario nos romperá los tejidos musculares como energía.

También se dice que si consumimos carbohidratos después de entrenar, parece haber una repuesta deseada que hace nuestro cuerpo en busca de la forma del esculpido griego. ¿Cuál es el proceso?

  • Rellenar el glucógeno de los músculos.
  • Subir la hormona de la insulina que es muy anabólica. Muchos culturistas se la ciclan y se vuelven diabéticos).
  • Incrementar la cantidad de agua que nuestros músculos almacenan. A más agua, más sensación de estar llenos y más grandotes parecemos.
  • Menores niveles de cortisol, una hormona catabólica.

Vamos que en el mundo del fitness y hasta de la nutrición en general, se ha aceptado que consumir carbohidratos después del entrenamiento es mandatorio (casi) para prevenir pérdida muscular e inducir a la reparación del músculo y estar buenorros.

Pero la afirmación que vengo a dar aquí, es lo mal que hemos entendido a los carbohidratos a lo largo de la historia.

Ya dejé escrito en mi diario fitness que no se necesitan carbohidratos para recuperarnos del ejercicio.

  • Por ejemplo varios estudios encontraron que la proteína (específicamente el aminoácido de la leucina), hace subir también la insulina post entreno igual que lo hacían los carbohidratos.
  • Otro analizó los batidos que combinaba hidratos con proteína y no vieron que aumentaran la recuperación muscular más que el placebo que se bebió el grupo.

Los estudios están muy bien, pero se nuevo podemos hacer uso del sentido común. ¿Os lo imagináis? 2 millones de años consumiendo carne con montones de grasas y que tuviéramos cuerpos que no son capaces de producir músculos cuando es la arma de caza por excelencia.

Seríamos el peor fallo de la naturaleza después de la invención de las horas de sueños.

No hay mejor ingeniera que la madre naturaleza, y si está ingeniado así es por algo.

Hay otras cositas que podríamos destacar, pero quiero remarcar que yo no abogo por hacer desparecer los carbohidratos por completo por muy hater que haya sonado hasta ahora.

No.

Si existen como macronutriente y los podemos procesar relativamente bien es por un buen motivo. De nuevo: la madre naturaleza no los habrá hecho digestibles a corto plazo porque sí.

Creo que fue como recurso de supervivencia. La carta «joker» para alimentarnos con nuestro entorno.

Por esto sí creo que deberíamos estar en cetosis el 80% del tiempo y el 20% de los días revirtiendo la dieta. ¿Cómo?

Con una dieta cetogénica cíclica en la que una vez nos hemos adaptado a la cetosis, la revertimos durante un par de días cada dos semanas para hacer un ciclado de carbohidratos.

¿El motivo?

El santo grial de la salud ninjas de la vida: conseguir más flexibilidad metabólica.

Los tipos carbohidratos en alimentos

Somos capaces de procesar bien algunos carbohidratos porque no todos son iguales.

Hay varias categorías y dentro de estas distintos grados de los sanos o perjudiciales que pueden ser por nuestro cerebro, microbiota y salud en general.

Carbohidratos simples

Tenemos lo que llamamos azúcares simples: carbohidratos con 1 o 2 moléculas de azúcar.

Nos viene a la mente. el azúcar blanco, pero dentro de los simples, también incluimos el azúcar moreno, los siropes, los concentrados (o sea, yo por la mañana que me concentro mucho), y hasta los azúcares naturales dentro de la mayoría de frutas y verduras.

Fructosa (simples)

Porque sí. Que venga de una fruta no lo hace más o menos buenos.

Es verdad que la fructosa (el azúcar simple dentro de la fruta) incrementa menos el azúcar en sangre que otros azúcares simples, pero aún así la gente se mete fruta como si no pasara nada porque «es natural».

El opio y la coca también lo son, y no por «ser naturales» nos los metemos como si no hubiera mañana.

Con la fruta estamos haciendo un balanceo de nutrientes por algo de azúcar, y por desgracia es bastante fácil llevar la balanza hacia a un lado.

Refinados (simples)

Pero tenemos un tipo de azúcares simples que son los más jodidos: los carbohidratos refinados.

Comidas que se les ha removido algunas partes para hacerlas más sabrosas o con cierta textura.

Por contra, con este proceso lo que sucede es que también se remueven muchos de los nutrientes que van bien para nuestra salud.

azúcar simple mary poppins
Es la «pizca» se azúcar a la que Mary Poppins hacía referencia.

En los refinados, no hay un balance de nutrientes y azúcar porque la balanza siempre apunta a un lado único.

Carbohidratos complejos

Con un ojo en los azúcares simples y con el otro en los carbohidratos complejos que básicamente son un montón de azúcares simples juntos.

Almidón (complejos)

Encontramos por ejemplo el almidón. Ahí el cuerpo lo «deshace» para volverlo azúcares simples y crear la energía.

En la categoría de almidón tenemos el pan, cereales, pasta, patatas, trigo…

Carbohidratos integrales (complejos)

Aquí muchos deciden separar mentalmente el (por ejemplo) pan blanco de un pan integral.

Cuando pensamos en la palabra «integral» nos viene a la mente como si fuera un nombre, un adjetivo en si mismo. Si nos lo paramos a pensar «integral» viene de que el cereal está «íntegro».

Y esto no lo hace más sano.

Bueno un poco, porque no se le han extraído los nutrientes, pero sigue siendo menos denso nutricionalmente que toda la comida alta en grasas y rica en lo demás.

Fibra (complejos)

Pero como decía, no vengo a hacer únicamente de abogado del diablo, porque hay un tipo de carbohidratos favorito de nuestro cuerpo: la fibra.

La fibra sí que tiene estudios y metaanálisis recientes que confirman un vínculo directo entre un buen consumo de fibra y menos riesgo de cáncer como el de mama.

La fibra es fascinante porque nuestro cuerpo no la puede descomponer. O sea, pasa por todo nuestro canal sin ser digerida. Es al llegar a la panza que nuestra macrobiota se mete un festín de fibra.

Recordamos que nuestra microbiota y nosotros somos como Venom (el anti-superheroe). Estamos viviendo juntos rollo simbiosis y tenemos que tratarnos bien mutuamente.

O tendría que decir… mutantemente (aplauso).

En 2016, un análisis de Critical Reviews in Food Science and Nutrition concluyó que la fibra dietaria era el combustible más importante por nuestra microbiota.

  • Una vez el cuerpo termina el proceso de la digestión, las bacterias tipo Venom que tenemos en el colon degrada las moléculas de la fibra.
  • Las encimas que produce la microbiota la degradan a través de la fermentación. Ya os digo, un festín en el que casi se produce cerveza en la panza.

Que hagan fiesta y aprovechen. Nos interesa tener esta simbiosis, esta relación amigable entre microbiota y nosotras porque los bichitos tienen muchas funciones beneficiosas para nosotros como una conexión directa con el cerebro o regular el sistema inmune.

teléfono de yogures
La microbiota y el cerebro juegan a pasarse mensajes como si fueran dos yogures atados por un hilo.

Así que darle fibra al cuerpo.

Lista de carbohidratos buenos

Se podría decir que los 20-30 gramos de fibra al día es la única fuente de carbohidratos que nuestro cuerpo necesita según algunas fuentes, pero…

Confieso que con la última evidencia que he estado siguiendo, he podido comprobar en mis carnes (nunca mejor dicho) como en una dieta carnívora la fibra no es necesaria.

Pasos para dejar de comer carbohidratos

Yo consideraría dejar los carbohidratos aparcados.

Bueno, personalmente ya lo hice. Por todo lo que hemos tratado aquí ya me iré poniendo más práctico, pero motivos no tengo pocos.

Priorizar la microbiota

Los últimos meses uno de mis campos de obsesión ha sido la microbiota y el motivo principal por el que dejar los carbohidratos sería por ella. Por nuestros bichitos.

La mitocondria ha estado en la Tierra de hace miles de millones de años, pero su investigación lleva mucho menos que la área de la salud en general.

Aún así, al ser una área bastante nueva parece ser que la caballería de científicos que estudia la microbiota parece que sean un poco «anti grasas».

Puede deberse a que los estudios que se han hecho con ratas a las que se les ha dado dietas muy altas en lípidos, empezaron a tener problemas estomacales, de digestión y de la mitocondria en general.

cómic longevidad

Si miremos tan de cerca a estos estudios como los científicos miraron en el microscopio para ver a las bacterias, veremos que estos estudios… sí. Les dieron dietas altas en grasas, pero también altas en azúcar.

Algo que también hemos visto en humanos es que no sólo se trata de subir las grasas, pero también de reducir casi en absoluto los carbohidratos. De lo contrario podríamos arriesgar a que salgan problemas donde no los habían.

Y una pista de esto nos la da (otra vez), la historia y el sentido común. Porque los cambios más dramáticos que han ocurrido en la microbiota humana ocurrieron hace:

  • 10.000 años: con la invención de la agricultura.
  • 200 años: cuando se descubrió como extraer el azúcar de los alimentos.

Vaya que casualidad.

Hace 10.000 años con la invención de la agricultura afectamos a la microbiota que a su vez afectó a nuestra salud en general.

Y hace 200 años también a nuestra salud, longevidad pero también a la microbiota de los dientes: la placa dental.

Lo vemos en la ciudad italiana de Pompeya. Después de que hubo una erupción volcánica inesperada hace cientos de años, y los habitantes quedaron calcinados convirtiéndose en momias casi al instante, sus dientes quedaron intactos al paso del tiempo.

dientes habitantes Pompeya
Con las fotos que tenemos de esas momificaciones podemos ver que esos antiguos romanos tenían la dentadura perfecta.

Una época aún sin azúcar… y sin dentistas.

Consumir fibra probiótica

Lo que sí tenían era grano y mucha fibra.

Esta última como hemos visto sí, siendo esencial.

Casi tan esencial como la salud de la relación amorosa de los Sonnenburg en su carrera profesional. ¿Por qué? porque son marido y mujer, pero además investigan la microbiota juntos en Standord.

ahora de oferta
El intestino feliz: Cómo controlar el peso, el estado...
También juntos publicaron: The Good Gut en inglés. El intestino feliz en español.

Pues bien esta pareja sacaron en 2016 un estudio donde pillaron animales de laboratorio y simplemente los privaron de fibra probiótica.

¿Qué pasó? una caída dramática en la diversidad de la microbiota. Algo que no queremos para la salud de la panza, pero… fueron capaces de volver a implementar esas especies bacterianas con un cambio de dieta.

Excepto cuando les privaron de fibra totalmente durante varias generaciones, y a la tercera generación algunas de estas especies de la barriga se extinguieron y no se pudieron recuperar ni con un cambio de dieta.

¿Y por qué debería de preocuparnos algo así?

Pues lo que se quería demostrar es que claro, si consideramos la manera en como los seres humanos han estado comiendo durante años y años, con el paso a la dieta occidental, tal vez ya hayamos extinguido algunas de estas especies, o tal vez no pero de no ser así queda claro que estaremos al abismo.

El caso es que este es el motivo.

El motivo por el que a algunos les sienta mejor o peor ciertos alimentos, y el motivo por el que por desgracia algunos no podrán volver a una dieta cetogénica primitiva: alta en grasas naturales.

Pero a nosotros nos debemos probarlo.

Aumentar las grasas

Como ya expliqué: las grasas saturadas son buenas.

En las últimas décadas hemos visto como para recomendar (de forma fraudulenta) estos carbohidratos, hemos tenido que meter miedo a las grasas.

Ya ha sido demostrado varias veces, por ejemplo cuando salió a la luz que la industria del azúcar había pagado $50.000 de la época (medio millón de hoy) a los científicos de Hardvard para que manipularan los estudios y culparan las grasas.

Estudios fraudulentos saliendo del horno a la misma velocidad que un horno saca barras de pan.

Estudios donde ponían las grasas a parir utilizando carnes tratadas con antibióticos. De una calidad mucho inferior a la alimentada con pasto.

Las estadísticas que he visto no dejan lugar a dudas en la calidad de las carnes

Los antibióticos tienen un efecto debastador en la macrobiota de los animales y en consecuencia a su salud, y si consumimos algo así, es de esperar que tenga un efecto también en nuestra macrobiota y por lo tanto… exacto. En nuestra salud.

Vivir sin hidratos de carbono

La conclusión es que no sólo se puede vivir sin carbohidratos, sino que incluso puede ser una elección que la mayoría de personas deberían hacer si quieren mejorar su salud y longevidad en general.

Al menos probarlo.

No lo digo yo, pero los estudios científicos actuales que esta vez es mucho más difícil que saquen resultados sesgados. ¿Por qué? porque ahora tenemos internet.

Cualquiera puede analizar de dónde vienen los ingresos, quien paga ese estudio, cuál es el propósito y cagarse de ello en Twitter. Por esto creo que cada vez avanzamos más deprisa y a la vez damos más importancia a la transparencia y honestidad.

Porque no queremos que nos machaquen en Twitter.

Estamos cansados y enfadados que nos traten de tontos y mangoneen como hicieron con el tabaco o la industria del azúcar.

Vivir sin carbohidratos no es sólo eliminar este macronutriente (al menos durante un tiempo), pero aumentar significativamente las grasas.

  • De nuevo, la grasa ha sido el combustible principal que ha hecho prosperar los humanos durante milenios. Con ellas hemos desarrollados cerebros que ningún otro ser ha desarrollado, y hemos llegado a dominar la Tierra.
  • Los carbohidratos por su lado han hecho de esteroides. El chute que te dices necesitar a corto medio plazo. No es hasta al cabo de décadas que vemos las repercusiones que han tenido para nuestra salud.

El estudio largoplazista mundial que nadie pidió pero que tanto necesitábamos.

Por eso tocaré la dieta cetogénica a fondo. La dieta alta en grasas, con proteínas cuidada y con carbohidratos bajos. Sólo los fibrosos.

pirámide cetogénica

Para poder revertir por completo la pirámide alimentaria actual y ver como nos sentimos. No es casualidad que me note con más foco y energía que nunca.

Y no he olvidado los carbohidratos por completo porque mi dieta cetogénica es cíclica.

Después de un periodo de adaptación de aproximadamente 2 meses, cada 2 semanas ciclo los carbohidratos. ¿Por qué? por nuestra querida flexibilidad metabólica.

El objetivo que creo sinceramente a la que todo ser humano debería aspirar.

No queremos que el cuerpo se olvido de los carbohidratos del todo. Pero tampoco queremos olvidar todo lo que ha supuesto consumirlos el exceso: el peor fraude nutricional de la historia.

Conviértete en un ninja de la vida

Apoya mis horas de trabajo y accede a contenido exclusivo uniéndote a mí y a otros multipotenciales.

  • Boletín privado: recibe los únicos correos que mando.
  • Comunidad: comparte inquietudes con otros multipotenciales.
  • Podcast premium: escucha episodios sólo para miembros.

Únete a Sociedad Ninja

pau ninja sketch

Pau Ninja

Investigo, experimento y divulgo. Multipotencial con curiosidad intelectual "secuencial": mis pasiones e intereses van a épocas. Como una mamá pájaro, engullo información y la vomito en pedazos coherentes de contenido vía blog y podcast para otros ninjas de la vida.

Mis proyectos